La palabra "supervivencia"

Ines Lezama es coordinadora del Proyecto de Lucha contra la Malnutrición Infantil en UNICEF-Mauritania

Cada persona puede interpretar la palabra "supervivencia" de diferentes maneras. Para muchos sobrevivir es llegar a fin de mes, para otros es llegar a los cinco años de vida. A lo largo de mi estancia en este país, he reflexionado en muchas ocasiones sobre el significado de la palabra supervivencia, ya que en nuestra misión es un pilar. Siempre que intento ilustrar su significado, me viene a la cabeza la foto de un recién nacido porque, en el fondo, para mí ahí empieza la verdadera supervivencia.

Me encontraba de misión en un pueblo de la región de Guidimakha, bajo una jaima; reunimos a las mujeres y a los niños del pueblo. El enfermero del municipio, a quien habíamos trasladado desde su puesto de salud, lideraba el equipo sanitario móvil. El objetivo era bien claro: detectar y tratar la malnutrición de los niños de los pueblos de difícil acceso a la atención sanitaria. Abdallahi, el enfermero, acogió a una gran cantidad de niños y niñas para pesarlos y medirlos. Entre todos pudimos detectar la malnutrición de varios niños y tratarla a tiempo, como en otras ocasiones pero este día fue especial por otra razón.

Una mujer de las que estaba esperando bajo la jaima notificó al enfermero que una joven estaba a punto de dar a luz. El enfermero fue a asistir a la mujer porque parecía que, en principio, iba a dar a luz en su casa de barro, cosa nada extraña ya que en la región sólo un 44% de los partos son asistidos por personal cualificado. Al cabo de un rato, ya de vuelta, Abdallahi nos comentó que aún no había dilatado lo suficiente, pero que en el estado en el que estaba no podía ser trasladada ni en carreta ni en burro. Se trataba de una primeriza que ni siquiera había realizado sus cuatro consultas prenatales. Dos mujeres mayores la asistieron. Eran mujeres experimentadas ya que lo habían hecho en numerosas ocasiones pero no estaban cualificadas ni contaban con un lugar ni instrumentos adecuados para ello. Al cabo de un rato, nos unimos al enfermero y nos dirigimos todos a la cabaña, a unos 8 minutos a pie de la jaima. Cuando ya estábamos cerca, oímos a los vecinos decir “ya ha nacido, ya ha nacido”, y al instante se oyó el llanto de un recién nacido.

Acabamos de ser testigos de un acontecimiento: una nueva vida. Al entrar en la cabaña sentí un olor fuerte. La madre había perdido bastante sangre. Estaba sentada encima de un plástico completamente vestida, y aunque con aspecto cansado, estaba acomodada como si nada hubiera pasado. ¡Esto sí que es supervivencia! El bebé, cubierto con una manta, estaba acostado en una esquina de la casa, al abrigo de corrientes. Uff, ha pasado su primera prueba de supervivencia: el parto, pero ésta no es la única fase crítica: las 3/4 partes de las muertes de los recién nacidos se dan en el periodo neonatal, es decir durante los 7 primeros días de vida tras el parto.

Al coger el coche de vuelta a la capital, Selibaby, mil preguntas rondaban en nuestras cabezas: ¿por qué no ha podido ir a las consultas prenatales?, ¿por qué no ha dado a luz en el puesto o centro de salud?, ¿por qué?, ¿por qué? Las respuestas ya las conocemos: esta región es una de las más pobres y olvidadas del País. Mauritaniaes uno de los países con tasas de mortalidad materna más elevadas y tasas de partos asistidos más bajas. Las razones: la gran cantidad de partos por domicilio. No se ha dado hasta ahora la importancia necesaria a los cuidados neonatales y éstos se van integrando tímidamente en el paquete de intervenciones de atención médica y comunitaria.

La mortalidad neonatal representa la mitad de la mortalidad infantil en Mauritania. Las causas principales son: la asfixia, las infecciones neonatales y el escaso peso al nacer (prematuridad e hipertrofia). Pero sabemos que el 80% de las muertes maternas y neonatales se podrían evitar si las mujeres tuvieran acceso a servicios de salud primarios y obstétricos esenciales.

Por eso, la existencia de laEstrategia Nacional de Supervivencia de la Infancia en Mauritania y su aplicación abre una ventana de oportunidades para muchos niños y niñas mauritanos: ofrece un paquete de intervenciones de bajo coste y gran impacto cuya eficacia en la reducción de la mortalidad infantil ha sido sobradamente probada. La prevención de la anemia y la desnutrición durante el embarazo, la utilización de mosquiteras impregnadas para evitar la malaria, el ofrecer un forfait obstétrico para asegurar que las madres tengan un seguimiento adecuado de su embarazo y capacitar a agentes comunitarios para los cuidados de los recién nacidos (método canguro, lactancia materna, calentamiento piel con piel, etc.) significa ofrecer una continuidad en los cuidados a lo largo del ciclo de vida desde la adolescencia, pasando por el embarazo, el parto, el periodo perinatal y la infancia; cuidados en todos los niveles de prestación de servicios para garantizar así la aplicación efectiva del Derecho a la Supervivencia y al Desarrollo.  Aunque el inicio no es el nacimiento, para mí es una manifestación de vida y superación que me gusta interpretar e ilustrar como supervivencia.