El reto de una emergencia como la de Pakistán

Por Óscar Butragueño, Coordinador de Emergencias en UNICEF Pakistán Desde que llegué a Pakistán, en febrero de este año, he tenido que enfrentarme a seis emergencias diferentes.

El conflicto fronterizo con Afganistán había desplazado de sus hogares a casi un millón y medio de personas, pero las inundaciones dejaron el país completo en una situación catastrófica. Los niveles de mortalidad infantil y materna eran ya muy altos antes de la emergencia, y las enfermedades relacionadas con el consumo de agua en mal estado agravaron la situación. Hoy he estado en la sede de UNICEF España para explicar a mis compañeros el trabajo que hemos realizado en Pakistán desde que estalló la crisis. Les he dicho que lo primero que hay que hacer en una emergencia es actuar con rapidez porque hay muchas vidas en peligro, y salvarlas es lo prioritario. En Pakistán, UNICEF pudo actuar desde el principio gracias al valioso apoyo de los comités nacionales, que aportaron una recaudación cercana a los 70 millones de dólares. A finales de septiembre había en Pakistán más de 20 millones de personas afectadas por las inundaciones, de los que la mitad eran niños. Casas, cultivos, escuelas y centros de salud fueron arrasados por una marea destructora que asoló el país, dejando gran parte de su superficie bajo las aguas. Una vez pasada la fase de respuesta urgente a la emergencia, nos encontramos en la de recuperación temprana. Trabajamos a diario en la construcción y la reparación de pozos, habilitamos escuelas y centros para proteger a los niños más vulnerables y formamos personal educativo y sanitario. Hemos vacunado a 10 millones de personas desde que empezó la emergencia, y hemos conseguido que más de 300 niños perdidos encontraran a sus familias. Aunque somos conscientes del gran trabajo realizado y de que se han salvado miles de vidas, aún nos queda mucho camino por recorrer en un país cuyo suelo, sobre todo en la zona sur, no puede absorber la  gran cantidad de agua caída, y donde más del 20% de sus habitantes padece desnutrición. UNICEF en la emergencia de Pakistán