Con energía positiva y espíritu abierto

Diana Valcárcel, Coordinadora de Proyectos de Comunicación de UNICEF España, escribe para Cuaderno de Terreno desde Puerto Príncipe Esta mañana hemos ido al centro de la ciudad y hemos visto los efectos devastadores del terremoto. Sobrecogedor. A pesar de todo, en las calles hay una aparente sensación de normalidad, si es que se puede hablar de normalidad en medio de este caos.

Hay pequeños puestos de comida, mujeres lavando la ropa, hombres buscando entre los escombros, niños jugando, personas que caminan de un lado a otro. Ruido, bullicio. Ruido de una vida cotidiana. Pero la visión de los edificios derruidos, pensamos, debe pesar mucho en el día a día de los haitianos. Nos detenemos delante del Palacio Presidencial, totalmente destruido, como si fuese una tarta aplastada. Es una imagen que he visto muchas veces en los medios antes de viajar a Haití, pero ahora estoy aquí. Justo delante del Palacio hay una larga cola de gente que espera a recibir alimentos. La catedral. También destruida. Las vallas delanteras ahora sirven de tendedero. Al lado una madre baña a dos bebés en un barreño. La sede de la MINUSTAH, hecha trizas. Ahí murieron alrededor de 80 personas. En medio de los escombros se ven las sillas, los armarios y justo delante de mis pies me topo con una corona de flores que ya está seca.

Tras salir de ahí vemos un anuncio con la cara de una niña sonriente con una leyenda en francés que dice: ‘Crecer con vosotros.  Con una energía positiva y un espíritu abierto’. Parece un mensaje hecho expresamente para este momento del país.