Apostar por los niños, mejor vía para la recuperación y el desarrollo de Haití

En el aparcamiento Automeca Hyundai, tiendas, lonas y ropa que cuelga de palos de madera se mezclan con largas filas de turismos. Lo que antes era un concesionario de coches es ahora un refugio para unos 16.000 haitianos, y cada vez hay más. 

Día tras día, las madres cocinan pequeños víveres y limpian con los bienes de los que disponen. Compran a vendedores en las aceras de las calles repletas de gente, que son ahora sus escaparates, mientras que los padres se las ingenian para conseguir dinero y cubrir las necesidades diarias de sus familias. Fuera del colegio, los niños y adolescentes corren por el campamento con muy poco para jugar. No hay televisión ni videojuegos desde luego, pero más importante aún: no tienen nada en lo que poder ocupar sus pensamientos para superar el trauma de lo vivido. Más de seis semanas después del terremoto de Haití, que afectó a más de 1,5 millones de niños, UNICEF trabaja con sus aliados para llevar a cabo un enfoque integral a través de los kit de desarrollo de la primera infancia. El objetivo, la recuperación y desarrollo, particularmente de los bebés y niños hasta los 6 años. El kit, utilizado actualmente en 40 países --casi todos en situaciones de emergencia-- proporciona al niño la posibilidad de realizar actividades que desarrollen sus necesidades sociales, emocionales, físicas y cognitivas.

A raíz del terremoto del 12 de enero de Haití, se han distribuido 1.414 kits a los centros de atención residencial, los espacios seguros para niños, centros de alimentación para la primera infancia, centros pediátricos, orfanatos y centros preescolares. Cada kit, que sirve para 50 niños, tiene un enfoque adaptado a las necesidades de los niños en su más tierna infancia. Para ello, contiene material para establecer un entorno seguro, como por ejemplo juegos y materiales para la estimulación, artículos básicos de higiene y una guía de actividades ilustrativas en francés (idioma oficial de Haití) que ayude a los cuidadores en la  gestión de estos centros. "Para hacer frente a las necesidades de los niños de Haití, UNICEF está trabajando estrechamente con las entidades nacionales, incluyendo los ministerios de Sanidad, Educación, Bienestar Social y de Investigación, con el  fin de promover una respuesta integral y mantener las necesidades de los niños en el centro de los esfuerzos para la recuperación y  desarrollo", dice Arnaud Conchon, coordinador de los programas de Desarrollo Infantil Temprano (DIT) de UNICEF para emergencias, actualmente en Haití. UNICEF ha formado también a un grupo de trabajo DIT para coordinar las acciones en éste área y vincularlas con los programas de educación, protección infantil, salud y nutrición. También distribuye  los kits de desarrollo de la primera infancia a través de ONG que trabajan en la protección de la primera infancia, particularmente de los niños que que viven en campamentos temporales, por su situación de especial vulnerabilidad. Alrededor de las tiendas y los coches abollados del campamento de Automeca Hyundai, decenas de niños forman una fila cuando la especialista de UNICEF en Protección Infantil y Violencia de Género, Catherine Maternowska, abre el primer kit de desarrollo de la primera infancia del campamento. Uno a uno, aparecen lápices de colores, bolígrafos y cuadernos de colores brillantes ante sus grandes ojos marrones. Los niños aplauden con entusiasmo: los más pequeños del grupo  saltan sin cesar.Llevar los kit a todo Haití Maternowska dice quesu misión personal es lograr que estos kits lleguen a todo el país, y tan rápido como sea posible. Como la mayoría de las escuelas permanecerán cerradas hasta el próximo año escolar, explica que cada kit aborda una necesidad y crea nuevas oportunidades. "Estos juegos ayudan a proporcionar un espacio seguro bajo las carpas que se están recibiendo para que los niños puedan jugar juntos y empiecen a convertirse en un grupo", dice Maternowska. "Nos ofrecen la oportunidad de hacer  educación no formal, repasar los conocimientos adquiridos en el colegio en matemáticas o lectura, incluso sin libros, o hablar sobre temas como la violencia de género y cómo pueden protegerse a sí mismos". Conchon está de acuerdo. "Este enfoque integrado es fundamental, especialmente en el contexto de Haití, donde los niños han sido expuestos a un estrés tóxico tras el  terremoto. La inversión en el desarrollo de la primera infancia no sólo contribuye a alcanzar el máximo desarrollo de los niños, sino que además tiene efectos positivos y a largo plazo sobre el desarrollo humano a nivel de la sociedad. DIT es la clave para un futuro mejor".