Emergencias

Siria: ¿dónde fueron las promesas que hicimos a los niños?

Fecha: 
Jue, 30/07/2015 (Todo el día)
Actualizado el 30/07/2015 a las 21:56 |
Malene Kamp Jensen, especialista en Comunicación de UNICEF NY
Todavía puedo oír las voces preocupadas de mis hijos desde el asiento trasero. "Mamá, ¿crees que irá bien?, ¿qué pasa si no logro hacer amigos?"
 
Era el otoño de 2001, mi hija tenía cuatro años, mi hijo tenía seis años. Acabábamos de trasladarnos a Siria y les llevaba en coche a su primer día de escuela y de preescolar en Damasco, con la misma inquietud y nerviosismo que millones de otros niños y padres sienten todos los años el primer día de clase.
 
En los años siguientes, hicimos ese camino tantas veces que nos conocíamos cada bache. Mis hijos se acostumbraron a dar botes en su colorido autobús escolar rodeados de sus amigos sirios y del profesor que los acompañaba. Yo también hice el recorrido a la escuela bastante veces junto a otros padres orgullosos que acudíamos a obras de teatro escolares, jornadas deportivas y fiestas de fin de año.
 

Siria2 millones de niños fuera de la escuela

Todos esos recuerdos me inundaban de nuevo mientras viajaba por ese mismo camino a Damasco la pasada semana. El corto tramo desde la frontera con el Líbano a la capital del país está bordeado de viviendas familiares y edificios enclavados en el terreno montañoso de arena barrida con parches de exuberantes jardines. Pero la de ahora era una Siria claramente diferente para los niños del país que en los días en los que los autobuses escolares obstruían las calles de la ciudad y transportaban a los niños a sus aulas y a sus futuros aparentemente brillantes.
 
Hoy en día, barrios y ciudades enteras se encuentran en ruinas, unos 2 millones de niños dentro de Siria están fuera de la escuela, mientras que otros 700.000 niños fuera del país carecen de educación. Miles de escuelas han sido dañadas, destruidas o abandonadas por familias desplazadas que huyen de la violencia. 4 millones de personas, la mitad de ellas niños, han huido del horror de la guerra, y se mueven entre el vecino Líbano, Jordania, Turquía, Egipto e Irak.
 
Todas las promesas que se hicieron a los niños de Siria - la gran mayoría de los cuales estaban en la escuela antes del conflicto - han dado paso a la decepción de millones de niños y adolescentes en riesgo de convertirse en una generación perdida. Se trata de niños y jóvenes que pagan el precio más alto por la incapacidad del mundo para poner fin a un conflicto del que no son responsables. 
 

Siria: los niños, los más vulnerables y los más olvidados

Tal vez nadie está cargando tanto con el peso del conflicto como los niños y las familias que se encontraban al margen cuando la crisis se desató hace unos cinco años y se ha convertido en una de las mayores catástrofes humanitarias de la historia reciente. A menudo son los más vulnerables, los más olvidados, y los que sufren un mayor riesgo de abuso y explotación.
 
La necesidad de invertir en la educación de niños y jóvenes de Siria nunca ha sido más urgente que ahora. La escuela puede proporcionar una sensación de normalidad en una situación que no es normal ni mucho menos. Construye habilidades vitales que los niños y los jóvenes necesitan para sus vidas y para volver a reconstruir sus comunidades destrozadas. La historia ha demostrado que nada bueno sale de la falta de oportunidades, la indigencia, la ira y la desesperación.
 
UNICEF, gobiernos y aliados estamos multiplicando los esfuerzos y desarrollando soluciones innovadoras para asegurar el aprendizaje y la atención a los niños y para ayudar a detener la ola de destrucción que les rodea.
 
Dentro de Siria, más de 200 funcionarios de UNICEF están trabajando con aliados día y noche para ayudar a ayudar a los niños del país - no sólo con sus necesidades humanitarias inmediatas de agua, nutrición y refugio, sino también en cuanto a la educación. Pero se requiere mucha más financiación porque las necesidades están superando a los recursos.
 
La educación es una de las mejores inversiones, no sólo para los niños de Siria, sino también para nuestro futuro colectivo. Es lo que hay que hacer, por lógica y moral.
 
Nunca olvidemos que los niños que se sientan en nuestro asiento trasero o en el autobús de la escuela cada mañana, un día, podrían verse envueltos en una situación imposible. Se lo debemos a ellos. Debemos exigir el mismo nivel de atención y apoyo a los niños de Siria que el que quisiéramos para nuestros hijos, hijas, sobrinas, sobrinos o a los niños en riesgo de unirse a una generación perdida.
 
Post de Malene Kamp Jensen, especialista en Comunicación de UNICEF NY
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Yemen: la abuela que solo quiere la paz

Fecha: 
Mié, 15/07/2015 (Todo el día)
Actualizado el 28/07/2015 a las 19:03 |
Rania Al-Zubairi

"No quiero nada para mí. Solo quiero que estos niños sean felices y puedan vivir en paz".

Estas son las sencillas palabras de Alhaga Misk, una abuela de 55 años que vive con sus 4 nietos en un campo de desplazados en la provincia de Ibb, en Yemen.

Conocí a Alhaga y a los niños en una de mis últimas visitas a Ibb. Los pequeños están a su cargo desde que su padre desapareció, hace ya cinco años. Su madre está atrapada en otro pueblo debido al conflicto

Me contó que los niñosasustados por los incesantes sonidos de la guerra, se agarraban a ella fuertemente, sin parar de llorar. Los bombardeos se dirigían a un campo militar que se encontraba cerca de su casa y, por este motivo, decidió sacar a los niños del pueblo y llevarlos a un lugar más seguro.

"Fuimos caminando y nos quedamos en las casas de amables personas que nos dejaron pasar la noche", me explicaba. "Finalmente llegamos a Ibb y buscamos el campamento. Después de tres días de viaje, teníamos mucha hambresed y estábamos muy cansados. Nuestros pies estaban machacados. Encontré un café y entré a pedir agua para los niños, pero el propietario me dijo que sin dinerono había agua".
 

YEMEN: "DEMASIADO POBRE PARA MANDARLOS AL COLEGIO"

"Mientras me alejaba, las lágrimas caían por mis mejillas. Un joven se nos acercó y nos preguntó qué había pasado", recordaba. "Nos pidió que esperáramos y, momentos después, nos trajo agua y un coche para llevarnos a un hotel cercano donde nos dieron comidaagua mantas".
 
Le pregunté por la educación de sus hijos y por qué estaban todos en el primer curso, a lo que me respondió: "Era demasiado pobre para mandarlos al colegio. Pude darles de comer gracias a la recogida y venta de botellas. Justo el año pasado encontré un trabajo de limpiadora cerca del colegio. Como ya tenía salario, los registré en el colegio. Sin embargo, la guerra ha interrumpido su escolarización y ha destruido mis esperanzas de proporcionarles una educación básica".
 

YEMEN: "QUIERO VER A MI MADRE Y VOLVER A CASA"

Al escuchar sus historias, mis emociones estaban a flor de piel y los ojos se me llenaron de lágrimas. Les pregunté a los niños qué es lo que querían. Anatar, que tiene 10 años, me contestó llorando: "Quiero ver a mi madre volver a casa". Ragad, de ocho años, permanecía tímida silenciosa. Roa'a, que tiene seis años, sonrió y exclamó: "¡Dame cualquier cosa que tengas!", mientras que el pequeño Mohsen me dijo: "¡Quiero un pastel!".
 
Mientras la guerra continúe, no habrá esperanza para que Misk y sus nietos puedan volver a casa pronto. Según las últimas cifras, 1 millón de personas en Yemen han tenido que dejar sus hogares debido al conflicto. Muchos de ellos tienen historias similares o incluso peores a las de Misk.
 
Post escrito por Rania Al-Zubairi, técnico de comunicación para el desarrollo en UNICEF Yemen
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Nigeria: los niños desplazados vuelven a la escuela

Fecha: 
Mié, 08/07/2015 (Todo el día)
Actualizado el 12/07/2015 a las 12:56 |
Geoffrey Njoku
Grace tuvo que huir de su casa en marzo de este año después de ser testigo de la brutal decapitación de su padre a manos de Boko Haram. "Cuando mi padre murió tuvimos que irnos de nuestra ciudad", recuerda esta joven de 16 años del noreste de Nigeria. "Pensaba que era el final del camino para mí". 
 
Pero no fue así
 
Conocí a Grace el pasado mes de mayo en un campamento de desplazados en Maiduguri, en el estado de Borno, donde está viviendo con el resto de supervivientes de su familia. Su madre no solo se ha quedado a cargo de Grace y ocho de sus hermanos, sino también de los primos de Grace, ya que su padre murió en otro ataque
 
Cuando su familia huyó de la ciudad de Baga, Grace pensó que su objetivo de alcanzar una educación quedaba atrás, junto a su casa. Sin embargo, al llegar al campo de desplazados, esta joven pudo asistir a la escuela secundaria de Maiduguri gracias a los "turnos dobles", una iniciativa que impulsamos desde UNICEF y que permite que los niños desplazados puedan ir a la misma escuela a la que van los niños de la comunidad de acogida.
 
Este sistema asegura la mejor utilización posible de las infraestructuras escolares ya existentes. Los dos turnos de clases, uno por la mañana y otro por la tarde, permiten tanto a los niños de la comunidad local como a las familias desplazadas acceder a la educación. En total, hay 873 niños del campo y de la comunidad que van al mismo colegio que Grace.
 

DESPLAZADOS EN NIGERIA: LOS TRAUMAS DIFICULTAN el APRENDIZAJE

Una de las nuevas profesoras de Grace en el colegio, Ayodele Ponle, me contaba que, aunque algunos de los niños desplazados van bien en clase, algunos parecen desconectar o estar distraidos. "Algunos presenciaron cómo mataban a sus padres y los dolorosos recuerdos hacen muy difícil que se puedan concentrar", decía. Ayodele cree que, con el tiempo, los niños mejorarán. Me contó que confiaba en que una combinación entre aprendizajeactividades deportivas recreativas podría ayudarlos a superar el trauma
 
El conflicto, el desplazamiento, las muertes y la separación familiar han minado las oportunidades de muchos niños nigerianos de acceder a la educación. Como consecuencia de la crisis, más de 800 colegios del noreste de Nigeria han sido destruidossaqueados ocupados por familias desplazadas que buscan refugio en las aulas. En el estado de Borno, la mayoría de los alumnos han perdido un año escolar completo
 

NIGERIA: EL PAÍS CON MENOS NIÑOS ESCOLARIZADOS DEL MUNDO

Incluso antes de que estallase la violencia a principios de este año, Nigeria tenía 10,5 millones de niños sin escolarizar (la cifra más alta del mundo). Más del 60% de ellos viven en el norte del país. 
 
En UNICEF apoyamos a los niños afectados por el conflicto a través de una serie de estrategias. Además de los turnos dobles, trabajamos la formación de profesores, proporcionamos suministros escolares y grandes tiendas de campaña que sirven como espacios temporales de aprendizaje.
 
En los estados de BornoAdamawa y Yobe, casi 40.000 niños ya han accedido a la educación. Muchos de estos niños descubren la escuela por primera vez en su vida
 
Algunos no tienen tanta suerte. Grace echa de menos a sus dos hermanas mayores. Me contó que huyeron hacia el desierto el día en que Boko Haram atacó su pueblo y mató a su padre. No las han vuelto a ver desde entonces. "Solo quisiera que pudieran estar aquí conmigo para continuar su educación", me decía Grace en voz baja y con lágrimas en los ojos.
 
Post de Geoffrey Njoku, oficial de comunicación en UNICEF Nigeria
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Terremoto en Nepal: trabajando con las madres para evitar la desnutrición de los niños

Fecha: 
Jue, 28/05/2015 (Todo el día)
Actualizado el 28/05/2015 a las 16:59 |
Mallika Aryal
Un mes después del primer terremoto de 7,8 grados, que sacudió Nepal, me encuentro con nueve voluntarias de uno de los programas de salud comunitaria de UNICEF trabajando en el pueblo de Mulkharka, en la cima de una colina, al noreste del valle de Katmandú.
 
Me las encuentro midiendo la circunferencia de los brazos de los niños del pueblo para determinar su estado de salud. Los colores: verde, amarillo, rojo y los números nos ayudan a medir el nivel de desnutrición en los niños", me explica Krishna Tamang, una de las voluntarias.

Las voluntarias de este programa han sido formadas por el Centro de Desarrollo Social, una organización local que trabaja con UNICEF.

"Tras el terremoto, vivimos una situación de emergencia, la salud de todas las persona es importante, pero la de las nuevas y futuras mamás y de sus hijos lo es aún más", me cuenta Anupa, una de las formadoras de voluntarios.

Terremoto en Nepal: 70.000 menores de 5 años están en riesgo de desnutrición

"Por el momento no se están dando demasiados casos de desnutrición en Katmandú y en las afueras de la ciudad, pero estamos trabajando duro para no perder de vista ni un solo caso y seguir los ya existentes antes de que la desnutrición sea un problema", explica Regan Ranjit, otro de los formadores.

Como parte de la formación, los voluntarios aprenden a usar las cintas para medir la desnutrición para que puedan recorrer los pueblos y las comunidades más remotas y comprobar la salud nutricional de los niños de entre 6 y 59 meses. En sus recorridos también entregan tratamientos de micronutrientes en polvo.

El Gobierno de Nepal, con el apoyo de UNICEF es líder en la promoción de estos tratamientos de micronutrientes en polvo entre los niños en los más distritos afectados por los terremotos en Nepal.

Se estima que alrededor de 15.000 niños en los 14 distritos más afectados, que sufren desnutrición aguda grave, también necesitan ser tratados con alimentos terapéuticos - como la pasta de cacahuete rica en nutrientes. Además, unos 55.000 niños con desnutrición aguda moderada requieren alimentación y cuidado complementarios para que logren alcanzar un crecimiento y desarrollo saludables.

Terremoto en Nepal: nutrición e higiene, básicos para la salud de los niños

A media tarde es hora de que Krishna y otros voluntarios empiecen las visitas a domicilio en el pueblo. Se acercan a casa de Anjana Tamang, de 36 años, que tiene una hija de 3 años, Bipasha. Krishna mide el brazo de Bipasha con la cinta y después de una cuidadosa lectura, le asegura a la madre que la salud de la niña es buena.

"El apetito de mi hija no es tan bueno como solía ser", le explica Anjana a Krishna, que le entrega una caja con 30 sobres de micronutrientes para la pequeña.

Krishna le explica a Anjana que su hija puede haber perdido el apetito porque no está recibiendo los nutrientes adecuados y que el tratamiento le ayudará.

"Es extremadamente importante que te asegures que tu hija recibe el tipo adecuado de nutrientes, sobre todo porque su cerebro se está desarrollando en estos momentos y una nutrición adecuada es extremadamente importante", le explica Krishna a Anjana. También le indica que debe mezclar un sobre al día con la comida de Bipasha durante los próximos 30 días.

Antes de visitar la siguiente casa, Krishna le recuerda una vez más a Anjana la importancia de mantener una higiene adecuada.

"Puede tomarnos algún tiempo convencer a las madres de la importancia de prestar la máxima atención a sus hijos pequeños y en especial a la nutrición durante un momento de emergencia como éste, pero las madres quieren lo mejor para sus hijos y cuando lo entienden todo mejora" explica Krishna. 

Post de Mallika Aryal

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Terremoto en Nepal: ¿qué siente un niño?

Fecha: 
Mar, 19/05/2015 (Todo el día)
Actualizado el 09/07/2015 a las 17:36 |
Lara Aparicio Lorente

Te proponemos que, por un momento, imagines que tienes 20, 30 o 40 años menos y que vuelves a ser un niño. Es sábado por la mañana, así que no tienes colegio y puedes jugar a todo lo que tú quieras.

Tus padres están desayunando en la cocina mientras tú y tus hermanos corréis por el pasillo. Antes habéis estado en el salón jugando a ser tenderos. Qué recuerdos, ¿verdad?

De repente, justo cuando vais a bajar al parque para saltar a la comba y jugar al balón prisionero, el suelo de tu casa se empieza a mover. Todo el edificio se tambalea. Intentas mantenerte de pie, pero te caes al suelo. Tus hermanos pequeños empiezan a llorar. Tienes mucho miedo y no entiendes qué pasa. Estás viviendo tu primer gran terremoto.

Tus padres salen corriendo de la cocina y os cogen en brazos. Bajáis las escaleras para reuniros en la calle con el resto de vecinos. Desde fuera, ves cómo el edificio donde vives se desmorona. Parece que se va a caer. Todo el mundo está muy asustado.

Cuando el temblor se acaba, miras a tu alrededor. El edificio sigue ahí, aunque le faltan algunas partes. Hay mucha gente llorando. No solo los niños, también los mayores. Todos están paralizados. 

Poco a poco, comienza a hacerse de noche. Quieres volver a casa a por tus juguetes y libros preferidos, pero tus padres no te dejan. Dicen que es peligroso

Tienes frío y hambre. Tu madre busca mantas con las que abrigaros. Dice que esta noche dormís en la calle. Lo que no te dice es que no será la única. La tierra no deja de temblar; son lo que llaman réplicas, nunca antes habías oído esa palabra. 

TERREMOTO EN NEPAL: vuelta atrás en unos segundos

Ya han pasado más de dos semanas desde el terremoto. Tu padre está en la estación de autobuses intentando conseguir un billete para salir de la ciudad, hacia un lugar más seguro.

Tú estás en la cola del reparto de comida con tu madre, cerca del campamento en el que vives desde el terremoto. Es entonces, que empezabas a sentirte un poco más seguro, cuando la tierra vuelve a temblar. Tan fuerte como lo hizo la primera vez.

Cuando regresas al campamento, tus vecinos se arremolinan alrededor de tu edificio, que se ha derrumbado por completo. Ya no volverás nunca a tu casa, ni volverás a ver tus cosas preferidas.

Ahora solo puedes pensar en el frío suelo de plástico de la tienda de campaña en la que llevas durmiendo tantos días y en el que parece que vas a pasar muchos más. Si al menos pudieras ir al colegio para volver a ver a tus amigos... Pero la mayoría de escuelas están cerradas por peligro de derrumbe.

Vuelves a la tienda y te acurrucas entre las mantas. Estás muy triste. Te sientes solo, tienes miedo. Cierras los ojos y deseas con todas tus fuerzas que todo acabe.

TERREMOTO EN NEPAL: LOS NIÑOS NECESITAN AYUDA URGENTE

Los niños de Nepal han vivido experiencias similares a esta en los dos terremotos que ha sufrido Nepal en menos de tres semanas.

Las historias de algunos de ellos son incluso más aterradoras, ya que han perdido a sus familiares más cercanos.

Estos niños te necesitan. Necesitan toda la ayuda posible para recuperar la normalidad en sus vidas cuanto antes. 

Si puedes, dona.

Post escrito por Lara Aparicio, storyteller de UNICEF Comité Español

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Ébola en África: ¿Debemos seguir preocupándonos?

Fecha: 
Lun, 09/03/2015 (Todo el día)
Actualizado el 23/03/2015 a las 14:21 |
Crisis Lilly Carlisle de UNICEF UK
Liberia ha anunciado recientemente la curación de su último paciente de ébola después de pasar una semana sin nuevos casos del virus. Las escuelas están reabriendo en el país y también en la vecina Guinea y la cobertura de los medios ha descendido. Después de casi un año desde el inicio del brote y de 24.000 personas infectadas, estas son, sin duda, grandes noticias. 
 
Pero, entonces, si las cifras del ébola están cayendo y los medios de comunicación ya no publican historias sobre la enfermerdad, ¿debemos seguir preocupándonos?
 
La respuesta es, . El ébola está lejos de haber desaparecido. Una generación de niños se ha visto afectada por esta epidemia, cuyos efectos se van a notar durante muchísimos años. Más de 20.200 niños han quedado huérfanos y 9,8 millones de niños siguen viviendo en zonas afectadas por el ébola.
 

Ébola: toda una generación de niños afectada

Estas estadísticas son impactantes pero son sólo una parte de la historia. El ébola ha quitado la vida a miles de personas y ha tenido un profundo impacto en las sociedades y las economías de Guinea, Liberia y Sierra Leona.
 
Aunque las últimas noticias de Liberia son sumamente alentadoras, no podemos permitirnos ser complacientes. A pesar de la disminución del número de casos de ébola, los últimos informes de situación siguen advirtiendo que la fuerte caída en el número de contagios de diciembre a finales de enero se ha detenido. La transmisión sigue siendo generalizada. Todavía hay más de 51 casos nuevos por semana en Guinea y 81 nuevos casos en Sierra Leona. Un solo caso nuevo es suficiente para reavivar un brote.
 
El presidente de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, ha hecho un llamamiento en que insta al mundo a mantener su asistencia y ayudar a su país. "Ni podemos descansar, ni levantar el pie del acelerador", explica, señalando que el ébola debe "ser perseguido en cada esquina" hasta que se elimine.
 

Ébola: un solo caso nuevo puede reavivar un brote

Desde UNICEF seguimos trabajando en África Occidental para impulsar la recuperación y fortalecer la preparación y la prevención contra el ébola. La sensibilización ante la enfermedad, el mantenimiento de los entierros seguros, y el apoyo a los servicios de salud de los países afectados son nuestras principales prioridades.
 
El brote no ha terminado en ningun país hasta que haya terminado en todos los países. La única manera de detener el ébola es en su origen y tratando hasta el último caso. El secretario General de la ONU Ban Ki-moon dice: "Nadie puede darse el lujo de bajar la guardia. El último kilómetro puede ser el más difícil. Acerquémonos, pues, actuemos con decisión y con unidad de para poner fin a esta cruel epidemia y apoyar la recuperación".
 
Así, mientras que es posible que no aparezca en los titulares, el ébola es todavía una prioridad humanitaria. Necesitamos tu ayuda para luchar contra esta epidemia y conseguir que el número de casos de ébola llegue a cero.
 
Post de Crisis Lilly Carlisle de UNICEF UK
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#MWC15: “En UNICEF, la innovación es un 90% social y un 10% tecnología"

Fecha: 
Jue, 05/03/2015 (Todo el día)
Actualizado el 06/03/2015 a las 15:15 |
Post de Mark Frantz, UNICEF Comité Cataluña
Hace 8 años Christopher Fabian y Erica Kochi crearon en Nueva York la Unidad de Innovación de UNICEF. La innovación era, por entonces y valga la redundancia, algo novedoso e incluso incomprendido en la organización.
 
“No fue fácil los primeros años, teníamos que crear una cultura de innovación dentro de la organización y hacer entender a todos su valor”, nos comenta Christopher.
 
Trabajando estrechamente con las 135 oficinas de UNICEF, las prioridades de la Unidad de Innovación se centran en encontrar soluciones a las necesidades de los programas de UNICEF en los entornos más complejos.
 

#MWC15: "La innovación está salvando vidas"

“En UNICEF, la innovación es un 90% innovación social y un 10% innovación en tecnología”, afirma Fabian. “Responder a necesidades locales con propuestas lejanas y globales no da resultados. Hay que primero preguntar a las comunidades qué necesitan, y nosotros trabajando con jóvenes, universidades locales y otras organizaciones preparamos propuestas que tecnológicamente faciliten superar los retos a los que ellos se enfrentan”, explica Chris.  
 

Chris Fabian en el Mobile World Congress 2015

Invitado a participar en la mesa redonda “Connected Citizens, Managing Crisis” del Mobile World Congress 2015 en Barcelona, Christopher explica cómo un proyecto de su equipo de innovación, el U-report, está permitiendo combatir la propagación del ébola en Liberia
 
A través del software de código abierto desarrollado por UNICEF, RapidPro, el proyecto U-report está permitiendo que más de 27.000 jóvenes participen cada día en el control y prevención del virus del ébola, participando a través de preguntas y respuestas sobre cómo reconocer los síntomas en un enfermo, cómo lavarse las manos para la prevención del contagio, practicar protocolos de entierro adecuadas y otras formas esenciales para prevenir la enfermedad.
 
“Cuando tenemos visita de gente a nuestras oficina, se esperan encontrar los últimos aparatos en tecnología e innovación, y sólo ven mapas conceptuales y diagramas”, nos cuenta Chris. “Su sorpresa es mayúscula al conocer como mediante sistemas simples y accesibles para todos, UNICEF está contribuyendo a vencer situaciones como provocadas por el ébola”.
 
Post de Mark Frantz, UNICEF Comité Cataluña
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Tifón Hagupit: en Taclobán, afortunadamente, las familias se salvan del tifón

Fecha: 
Dom, 07/12/2014 (Todo el día)
Actualizado el 09/12/2014 a las 12:35 |
Andy Brown, especialista de comunicación de la región
Ayer llegué a Manila, Filipinas, un día o dos por delante del tifón Hagupit (conocido localmente como Rubí). Mirando al mar desde la oficina de UNICEF en el piso 30 de la Plaza RCBC, no se ven señales aún del tifón Hagupit. Incluso hay una estrecha banda de la luz del sol en el horizonte.
 
Pero todo el mundo sabe que está viniendo.
 
El tifón tocó tierra ayer por la noche en Dolores, Samar del Este, en el extremo este de Filipinas. Aunque se ha debilitado desde la categoría 5 a las 3, todavía podría causar gran devastación, especialmente a medida que cruce áreas que aún se recuperan del tifón Haiyan el año pasado, o si golpea la densamente poblada capital Manila (lo que ahora parece poco probable)
 

Tifón Hagupit: se mueve lentamente y tardará días en atravesar Filipinas

La tormenta se está moviendo muy lentamente, a sólo 15 km / hora, pero la velocidad del viento dentro de la espiral del tifón es mucho más rápida, alrededor de unos 205 km / hora. Esto no es una buena noticia, cuanto más despacio se mueva la tormenta, se mueve, más tiempo tiene de destruir los edificios e inundar las calles. También hay un riesgo de que se dé una marea tormentosa ya que el tifón agitó el mar,  con olas que podrían alcanzar hasta cuatro metros. Alrededor de 40 millones de personas siguen en la trayectoria de la tormenta.
 
Nuestra mayor preocupación en UNICEF era que el tifón Hagupit golpeara Tacloban, la ciudad más afectada por Haiyan año pasado. La población que allí se encuentra está reconstruyendo sus vidas y hogares, y algunas personas todavía viven en tiendas de campaña y barracas endebles. Afortunadamente para los residentes de Tacloban, el ojo de la tormenta pasó por el norte, pero la ciudad todavía estaba sacudida por fuertes vientos y lluvia, provocando un corte de energía, pero no se han reportado víctimas.
 
Hablé por teléfono con Marianna Zaichykova, especialista en comunicaciones de emergencia de UNICEF en Tacloban. "Ha estado lloviendo muy fuerte desde la pasada noche, con vientos muy fuertes", dijo. "Era imposible ir a ninguna parte. No tenemos energía y todas las tiendas están cerradas. Sólo hay un hotel en toda la ciudad con electricidad, por lo que todas las agencias de ayuda están trabajando allí ".
 
Esta mañana, Marianna se aventuró a salir para visitar dos centros de evacuación cercanos "La gente está empezando a moverse con mucha cautela, pero aún así siguen la lluvia y el viento”, dijo. "En los centros que visitamos, la mayoría de los hombres se habían ido a buscar comida o a proteger sus casas contra el saqueo, pero las mujeres y los niños todavía estaban allí."
 
"Los bebés estaban profundamente dormidos, pero los niños de entre 3 y 6 tenían problemas para dormir y mantener la calma debido al trauma de Haiyan el año pasado. Sus padres les estaban reconfortando”, continuó Marianna. "Pero los niños mayores, con edades alrededor de 10, estaban sonriendo y corriendo. "La lluvia se ha ido, queremos volver a casa", dijeron, aunque sus madres fueron más cautos. "Vamos a ir a casa sólo cuando podamos ver el sol", me dijo una mujer.  
 

Tifón Hagupit: HEMOS APRENDIDO LAS LECCIONES DE HAIYAN

Marianna dijo que la situación era mucho mejor que el año pasado. "Definitivamente hemos aprendido las las lecciones de Haiyan. "Tres días antes de que el tifón golpeara la zona, la gente de las zonas costeras ya había sido trasladadas a los centros de evacuación y se habían abastecido de alimentos. El gobierno local cerró todos los negocios y declaró prohibido el aparcamiento en el centro de la ciudad. Esto es porque el año pasado los coches estuvieron volando durante la tormenta causando daños ".
 
Inevitablemente, se ha producido algún daño. "Un par de edificios que escaparon a Haiyan han sido muy gravemente dañados en esta ocasión," Marianna continuó. "Creo que esto es debido a la diferente dirección del viento. Pero no se han registrado víctimas en Tacloban, así que hemos tenido mucha suerte "
 
Ahora el foco de UNICEF se está desplazando hacia las localidades de Dolores y Oras,  al norte de Tacloban. "Estamos descargando nuestros suministros de ayuda para que el gobierno pueda transportarlos a Dolores", dijo Marianna. "No sabemos todavía cuál es la situación allí. La cobertura para móviles se ha reducido, por lo que no podemos contactar con nadie. Sólo hay un camino para llegar allí, que es de 170 km de largo, con varios puentes. Si se destruye un solo puente, no seremos capaces de atravesarlo”. 
 
Para Tacloban al menos, está claro que la gente se ha salvado de lo peor. En pocos días, van a ser capaces de volver a casa y continuar con su tarea interrumpida de recuperarse de Haiyan.  Para gran parte del resto de Filipinas, sin embargo, la población permanece preparada para la tormenta que se mueve lenta pero implacablemente hacia el oeste. 
 
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La "guerra biológica" de Liberia contra el ébola

Fecha: 
Lun, 29/09/2014 (Todo el día)
Actualizado el 27/10/2014 a las 14:51 |
Sarah Crowe, jefe de Comunicaciones de Crisis de UNICEF
Este artículo se publicó originalmente en 3.500 millones
 
Los vuelos hacia zonas de desastre suelen estar llenos de trabajadores humanitarios y periodistas. Esta vez no. El avión era uno de los primeros que despegaba después de que 10 aerolíneas dejaran de volar a Liberia a causa del ébola y, aun así, estaba vacío.
 
La última vez que estuve en Liberia en 2006, era para trabajar en la reintegración de niños reclutados por grupos armados. Eran tiempos de paz. Ahora el país está librando una "guerra biológica" contra un enemigo invisible y sin soldados de a pie.
 
Al llegar al aeropuerto te encuentras con un espectáculo desconcertante - un equipo de trabajadores sanitarios equipado con máscaras y guantes nos pide que nos lavemos las manos con una solución de cloro y toma nuestra temperatura.
 
Iba a ser el comienzo de una nueva rutina – casi a cada hora todos los días desde entonces, han tomado mi temperatura y he tenido que lavarme las manos con cloro a la entrada de cada edificio, cada oficina, cada tienda, y cada hotel. Incluso en pequeñas aldeas.
 
A la mañana siguiente, en la sala del hotel donde desayunamos hay muchísima actividad - un gran grupo de científicos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades se apiña alrededor de varios ordenadores y habla animadamente comparando gráficos y datos.
 
La capital de Liberia, Monrovia, se revela como una ciudad marcada por los carteles informativos sobre el ébola. Explican en grandes letras lo que la gente ya sabe muy bien ahora – el ébola es mortal, hay que protegerse y lavarse las manos. Las charlas en el coche, en la calle y, sobre todo, en la radio son sólo sobre el ébola – llaman personas que quieren saber qué hacer cuando su hijo enferma o que tienen miedo a acudir a los centros de salud y hospitales y no se tratan.
 

ébola: durísimo golpe para un sistema de salud tan frágil

Un compañero me explica que acaba de perder a una familiar a punto de dar a luz. Era un embarazo normal, pero tuvo que recorrer todos los hospitales  y nadie la quiso atender, al personal le daba miedo contagiarse de ébola durante el parto. Ella no tenía el virus, pero murió a causa de complicaciones en el parto. Su bebé sí que sobrevivió.
 
La noticia del obstetra estadounidense que contrajo la mortal enfermedad en Liberia mientras asistía en un parto ha aumentado las preocupaciones entre el personal sanitario. Hasta ahora 169 trabajadores sanitarios de Liberia se han visto afectados por el ébola y 80 han muerto – es un durísimo golpe para un sistema de salud tan frágil.
 
Al siguiente día de mi viaje me preparo para visitar el condado de Lofa, donde se necesita encontrar más espacio de almacenamiento - UNICEF ha entregado toneladas de equipamiento, incluyendo trajes de protección personal, cloro y sales de rehidratación oral para Liberia – y poner en marcha más sistemas de vigilancia y tratamiento para otras causas de mortalidad infantil que ahora están quedando olvidadas-como el sarampión, la diarrea y el cólera.
 

ébola: los supervivientes son trampas humanas

El ébola ha convertido a los sobrevivientes en trampas humanas, en municiones sin explotar – la gente piensa que si los tocas, te mueres. El ébola extiende una psicosis paralizante en el país.
 
Las fuertes lluvias arrecian todo el fin de semana - me estremezco al pensar en los trabajadores sanitarios y en los pacientes que luchan sólo protegidos por unas débiles láminas de plástico bajo estas lluvias. Por suerte, los cielos de Monrovia clarean para el viaje en helicóptero de hora y media hasta la problemática frontera entre Sierra Leona, Guinea y Liberia.
 
En Voinjama me voy con un equipo de movilizadores sociales que interactúan y educan a las comunidades. Cantan la canción que los compañeros de UNICEF Liberia inventaron “El ébola está aquí” con un megáfono mientras recorren el pueblo.
 
A muchos liberianos se les ha pegado el estribillo y el mensaje está salvando vidas. Hablamos con las familias sobre cómo protegerse del ébola. Nos cuentan la trágica historia de un superviviente en su comunidad. Regresó desde el centro de tratamiento, pero a pesar de los resultados negativos de las pruebas infectó a su novia, que murió. El semen de los hombres supervivientes al ébola sigue siendo contagioso durante un mínimo de siete semanas después de la infección.
 

ébola: los vecinos preguntan si se puede aislar a los sobrevivientes

El médico del vacío hospital que visitamos explica que sospechan de cualquier paciente que viene con fiebre, diarrea o dolores de estómago, síntomas típicos del ébola. "Culpable hasta que se demuestre lo contrario" es el lema - y el personal sanitario acaba abandonando su trabajo y dejando al centro sin recursos para hacer frente al virus.
 
En los terrenos del centro de salud del distrito, aparece un equipo de enterradores cargados con pulverizadores, trajes protectores y sprays de cloro. Han enterrado a tres personas que fallecieron separadas por 10 kilómetros una de otra. Hay que mantener una distancia segura. La muerte no tiene dignidad aquí. Los muertos se toman y se queman rápidamente con los trajes de plástico. Los funerales, que una vez fueron rituales, ahora son excepciones raras.
 
Una de las trabajadoras psicosociales nos dice que está tratando con 100 niños y niñas afectados por el ébola en Voinjama que están solos, muchos de ellos son huérfanos. No sabe qué puede hacerse con ellos. Con las escuelas cerradas por lo menos hasta el año que viene, quizá 26.000 maestros del país podrían formarse como cuidadores capacitados.
 

ébola: la OMS espera un "enorme aumento" del virus

De vuelta a Monrovia, escuchamos una noticia bomba de la Organización Mundial de la Salud - se espera un enorme aumento en el ébola. El ministro de Defensa explica al Consejo Seguridad de la ONU que el ébola pone en peligro el futuro de su país.
 
Los tiempos difíciles están lejos de terminar. La población de Liberia es estoica y valiente, pero cuando hablas con muchos ciudadanos liberianos dicen que se sienten abandonados y que necesitan ayuda para tratar otras enfermedades también.
 
En el coche, los compañeros hablan casi con nostalgia por la prolongada guerra civil que sufrieron en el país. Explicaban que al menos era un enemigo que se veía, que oían los cohetes y que podían esquivar las balas. Ahora tratan de centrarse únicamente en lo que pueden hacer – entregar más kits de higiene, reforzar los mensajes, conseguir atención sanitaria básica para niños y madres.
 
Este es el trabajo más inusual y surrealista que he emprendido en mi carrera. Afortunadamente, una de las alegrías de trabajar para UNICEF es tener contacto con los niños, con los bebés, jugar con ellos. Aquí nos atrevemos a tocar los bebés, pero con los demás no hay apretones de manos, ni abrazos. Es simplemente demasiado arriesgado
 
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'¿Es ébola?, ¿tengo ébola?'

Fecha: 
Lun, 29/09/2014 (Todo el día)
Actualizado el 27/10/2014 a las 14:52 |
Yolanda Romero, UNICEF Sierra Leona
Este artículo se publicó originalmente en Elmundo.es
 
Las bulliciosas calles de Freetown están vacías.
 
Apenas algún coche aparece repentinamente en las carreteras desiertas con las luces de emergencia.
 
Son las siete de la mañana en el inicio de la campaña de sensibilización de tres días en Sierra Leona, el puerta a puerta o Ouse to Ouse Tock en krío, el idioma más hablado en el país.
 
Uno de los equipos de sensibilización empieza en Eastern Waterloo, una de las zonas más degradadas de Freetown. Hay casi 30.000 voluntarios en grupos de cuatro informando sobre el ébola en todo el país para visitar 1,5 millones de hogares. UNICEF ha proporcionado a esta campaña, liderada por el Gobierno del país, apoyo técnico y financiero, y materiales informativos.
 
Sierra Leona pondrá tres regiones más en cuarentena indefinida en un intento de frenar el avance del ébola, según señaló el presidente Ernest Bai Koroma en un comunicado. La iniciativa supone que cinco de los 14 distritos del país, con más de 1,2 millones de habitantes, se encuentran bajo aislamiento.
 
Los grupos de voluntarios entran en las laberínticas callejuelas de los suburbios de la ciudad. Las familias los esperan pacientes, sentados en los porches de las casas donde cocinan, lavan la ropa, escuchan la radio o juegan a las damas. Una de las voluntarias con una melena pelirroja recogida en una trenza explica cómo se transmite el ébola y cuáles son los síntomas que provoca la enfermedad. Todo el mundo escucha en silencio, hasta los más pequeños.
 
Una mujer en la veintena que tiende la ropa empieza a gritar en tono dramático: "¡No me toques, no me toques!, mientras su madre la persigue con los brazos estirados y las palmas de las manos abiertas y las pone en su barriga. Los vecinos ríen. El humor parece el antídoto de los sierraleoneses contra el miedo.
 

ébola: miedo al contagio

La voluntaria pelirroja cede el turno a otro miembro del equipo que carga una caja de jabón en sus brazos y entrega un jabón amarillo a la familia explicando cómo deben lavarse las manos, "lentamente, haciendo hincapié en las uñas y los antebrazos". Durante la explicación se entrega una pastilla de jabón por familia para promover el lavado de manos. La familia coge el jabón y comenta que es insuficiente. Los miembros del equipo reiteran que es para fomentar la higiene, luego cada familia tiene que proveerse por sus propios medios.
 
Al acabar la sesión se pasa al turno de preguntas, mientras otro de los miembros del equipo pega en la pared una pegatina que certifica que el hogar ha recibido la información. En total, unos 20 minutos y se pasa al siguiente hogar.
 
Otro equipo se traslada a los alrededores del mercado de Dovecut en donde las cajas de cartón, los restos de frutas podridas y el agua de lluvia forman una amalgama maloliente. Una ambulancia aparece de repente. Los vecinos rodean a una mujer embarazada, muy joven, que camina con dificultad hacia el vehículo, descalza. Se queja de dolor abdominal. Nadie la ayuda a caminar a pesar de hacerlo con mucha dificultad. Temen que tenga ébola. Llega al lado de la camilla y el enfermero, en manga corta y con guantes de látex la ayuda a estirarse rozando claramente su brazo izquierdo al colocarle el cinturón de seguridad.
 
La ambulancia sale a toda velocidad desde el mercado hasta el Princess Christian Maternal Hospital de Freetown (PCMH). Mientras descargan la camilla la mujer pregunta angustiada con lágrimas en los ojos: "¿Es ébola?, ¿tengo ébola?". Dos enfermeras, protegidas con una bata de quirófano, guantes de látex y una mascarilla le colocan un termómetro debajo de la axila. Los tres minutos que tarda el mercurio en subir por el tubo de cristal parecen interminables. Finalmente, otra enfermera usa un termómetro de infrarrojos. Un 35.2 se dibuja en rojo en la pantalla del termómetro. No tiene fiebre. No es ébola.
 
Kadie Sisé, así se llama la joven mujer embarazada, desaparece tras las puertas de la consulta. Al cabo de unos minutos sale por su propio pie hasta la sala de espera. Le han diagnosticado una infección y tendrá que estar en el hospital unos días. La asistencia médica para las embarazadas y los menores de 5 años es gratuita en Sierra Leona.
 

ébola: la más inhumana de las enfermedades

La asistente de la matrona en el hospital, Elizabeth Koroma, confirma que es una infección, pero "tenemos una embarazada qué ha dado ébola positivo en el centro de aislamiento," añade. Nadie puede acercarse, excepto las enfermeras. Hay un cartel en la entrada que anuncia la peligrosidad del lugar, en letra pequeña, demasiado pequeña para un centro de aislamiento en medio de un centro hospitalario de las dimensiones del PCMH.
 
La trabajadora médica señala una ventana en la parte trasera del centro del edificio de una planta, por la que se puede ver a la enferma. Hay dos ladrillos colocados estratégicamente para permitir la visión. Antes de encaramarnos, Elizabeth previene, "¡no toquéis la ventana!". A través de los barrotes vemos un rostro inexpresivo. Una mujer embarazada vestida de azul sentada encima de las incólumes sábanas blancas de una cama. Sola. "Hay un familiar en el hospital, pero no puede entrar en la sala de aislamiento", nos dice la matrona.
 
Según el Gobierno de Sierra Leona se han identificado 130 casos de ébola durante la campaña de sensibilización. Se esperan los resultados de los análisis de 39 casos más. Según el Ministro de Salud se ha llegado a más del 75% del 1.5 millones de hogares identificados.
 
El ébola es la más inhumana de las enfermedades. No sólo es altamente infecciosa sino que además te obliga a superarla o morir.
 
Yolanda Romero es miembro de UNICEF que trabaja en Sierra Leona
 
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