‘Mpore Mwana’ en BURUNDI

Educación y protección para las niñas más vulnerables

Burundi
 
Burundi ha experimentado durante los últimos años un aumento del número niños y niñas en situaciones de gran vulnerabilidad, como consecuencia de un proceso muy rápido de urbanización y al contexto de conflicto en el país.

 

Desde UNICEF trabajamos con las comunidades e instituciones de las provincias de Bujumbura, Gitega, Kirundo y Ruyigi, en el norte y centro de Burundi, para crear un entorno que proteja a las niñas y adolescentes víctimas de violencia, trabajo infantil o que viven en la calle sufriendo distintas formas de explotación o maltrato.

Arlène

Arlène muestra con orgullo la pequeña tienda que tiene en el mercado del distrito de Bukurasazi (provincia de Bujumbura) y también ofrece su sonrisa mientras prepara la comida en el restaurante del hotel local, tras haber recibido un taller de formación profesional de cocina.

Este no es solo un logro individual; es un éxito que ha alcanzado junto a un grupo de 25 chicas en situaciones de vulnerabilidad que han formado un grupo de solidaridad con el apoyo del proyecto Mpore Mwana (expresión en kirundi que se emplea para pedir perdón o tranquilizar a un niño o niña si se le ha molestado o hecho daño de forma involuntaria).

Arlène es consciente, junto a las demás, que ahora es un referente para otras chicas que se hallan en su misma situación, que sufren violencia, que son explotadas o que viven en la calle. Su ejemplo muestra cómo el esfuerzo de los Comités de Protección de la Infancia y la Solidaridad de las comunidades pueden contribuir a transformar la vida de miles de niñas en Burundi.

Memoria, Arlene

UNICEF en acción

Nuestro objetivo es que puedan superar su situación de vulnerabilidad, manejen sus propias vidas e influyan de forma positiva y activa en su entorno. Para ello, se desarrollan tres ejes de intervención complementarios:

  • Prevención: de la violencia, la explotación y el abuso que sufren las niñas en situaciones de vulnerabilidad.
  • Atención: acceso a servicios básicos y a la asistencia jurídica, a la formación profesional, a opciones de medios de vida sostenibles y a la reintegración de las niñas en situaciones de vulnerabilidad.
  • Fortalecimiento de las capacidades locales: formación del personal de las ONG y de los actores públicos en protección de la infancia.