Covid-19: la desnutrición, el mayor riesgo para los niños rohingya

Los voluntarios de nutrición de UNICEF se esfuerzan por evitar que la crisis por el coronavirus se convierta en una crisis nutricional.

Imagen de centro de apoyo nutricional de UNICEF

Centro de Nutrición apoyado por UNICEF con medidas contra el contagio del coronavirus.

En un día normal, el Centro de Nutrición de UNICEF que se ubica en una de los polvorientos caminos del campo de refugiados de Cox’s Bazar, en Bangladesh, se encontraría lleno de gente. Es uno de los 27 centros donde se ofrece tratamiento para salvar la vida de niños que sufren desnutrición aguda, severa y moderada. Hoy están casi vacíos.

Las medidas de confinamiento en todo el país, han impactado muy fuerte en el funcionamiento de estas instalaciones de UNICEF. Para facilitar el distanciamiento físico se ha limitado el acceso humanitario para UNICEF y sus socios.

Imagen de una niña Rohingya utilizando una mascarilla

Joven rohingya haciendo uso de las mascarillas que UNICEF y sus socios están distribuyendo.

El Dr. Karanveer Singh, Responsable de Nutrición de UNICEF en Cox’s Bazar, se muestra preocupado ante el impacto del COVID-19: “El nivel de inseguridad alimentaria es alto en unos campamentos que están superpoblados y donde el saneamiento no es suficiente. Se provocan más enfermedades que afectan a los niños desnutridos, creando un círculo vicioso entre desnutrición e infección”.

En los campamentos había previamente un 11% de niños con desnutrición aguda y un 30% con desnutrición crónica. Ahora con la interrupción de los suministros mundiales de alimentos por culpa de la pandemia se multiplican las familias que no se alimentan correctamente, lo que amenaza el desarrollo, el crecimiento, incluso la vida, de los niños y niñas rohingya. Desde UNICEF se están creando nuevos planes de acción para solventar estas carencias.

El año pasado los Voluntarios de Nutrición Comunitaria de UNICEF evaluaron a 135.000 niños por desnutrición cada mes. Ahora estos servicios se han tenido que suspender para evitar la propagación del virus.

Imagen de un bebé durante una evaluación médica

Una madre rohingya aprende a utilizar un medidor de brazo para detectar casos de desnutrición.

Para compensar el problema, en UNICEF estamos formando a las madres rohingya para que sepan identificar los nuevos casos de desnutrición y acudan a los centros de atención. Está resultando un medio muy efectivo mientras los profesionales no pueden acceder a los campos.

También se les están explicando las medidas de prevención frente al virus y no se dejan de reforzarse los envíos de medicamento y material de protección pese a los problemas de distribución.

A pesar de su duro día a día, la risa de los niños solía llenar el área de juego del Centro de Nutrición de UNICEF. Ahora ese sonido se ha reducido considerablemente, pero es ese espíritu de superación el que impulsa a los trabajadores de UNICEF de primera línea.

“Nuestro trabajo es imprescindible para que los niños superen la desnutrición. Es un gran placer ver la sonrisa de un niño al que ayudamos a mejorar”, nos cuenta Alimul, Responsable de uno de los Centros de Nutrición que apoya UNICEF.

Imagen de Alimul

Alimul, responsable de uno de los Centros de Nutrición de UNICEF en Cox’s Bazar.

Aunque la familia de Alimul se encuentra a más de 800 kilómetros, ante la suspensión del transporte público, este decidió quedarse en los campos rohingya en vez de ir con sus familiares.

Esta dedicación frente al riesgo de muchos trabajadores de UNICEF, está permitiendo seguir con los servicios de los centros de nutrición y salvando vidas. Es fundamental seguir con nuestra labor y por eso tu ayuda y apoyo en estos momentos está resultando imprescindible.