La historia de Aboud Kaplo

Incluso durante la pandemia de coronavirus millones de niños y niñas en todo el mundo están en tránsito por culpa de la guerra, la pobreza, el cambio climático… Estos niños tienen tanto que ofrecerle al mundo como cualquier otro niño, pero el tener que desplazarse los expone a la violencia, la explotación y la discriminación.

Imagen de Aboud Kaplo siendo salvado de una balsa

Un joven afgano llega a las costas de Grecia el pasado mes de febrero.

En UNICEF trabajamos para que estén seguros, puedan volver a asentarse y alcancen todo su potencial. Por eso en Europa participamos en un proyecto que busca acoger a estos niños y niñas en distintos países donde se asegure su correcto desarrollo.

Imagen de niños pintando

Niños y niñas de Irak juegan con una trabajadora de UNICEF en Alemania.

Este mes 49 niños que viajaban no acompañados han podido desplazarse hasta países como Portugal o Finlandia. Anteriormente, 65 lo habían hecho a Alemania o Luxemburgo. Pero estamos trabajando con las distintas autoridades para que hasta 1.600 niños y niñas no acompañados puedan encontrar un destino fijo y seguro en Europa. Estamos convencidos que cuando lo consigan podrán desarrollar todo su potencial y esto les beneficiará tanto a ellos como a las comunidades de acogida.

Así fue como ocurrió en la historia de Aboud Kaplo…

Aboud nació en Alepo, Siria, demostró ser una promesa de la música desde muy pequeño. La primera vez que su familia abandonó su hogar en dirección al norte para escapar de la violencia, el violín fue una de las pocas pertenencias que Aboud se llevó con él.

Cuando la familia huyó al vecino Líbano, Aboud no podía ir a la escuela, así que veía tutoriales en YouTube para aprender a tocar el violín. Sin embargo, fue su encuentro fortuito con la cineasta británica Susie Attwood lo que le permitió poder soñar con un futuro como “violinista”.

Imagen de Aboud tocando el violín

Aboud en la actualidad, cuatro años después de huir de Siria.

Susie, también violinista, estaba rodando en el monasterio que servía de refugio a la familia de Aboud. Impresionada por el talento del niño, se puso en contacto con la Universidad de Oxford, donde había estudiado, para pedir ayuda. La historia de Aboud produjo tanta emoción en la universidad que le enviaron su primer violín auténtico. Fue un detalle increíble, pero el verdadero regalo fue que Susie creyera en él.

Gracias a la mediación de UNICEF, Aboud pudo recibir ayuda y terminó solicitando un visado para viajar a Australia. Allí se le hizo difícil adaptarse a la nueva escuela y al idioma, pero gracias a la música se fue ganando a las personas que le rodeaban y que le siguieron apoyando.

Hoy, Aboud ha conseguido ser miembro de la Sydney Youth Orchestra y ya está un paso más cerca de conseguir su sueño de ser violinista profesional. Además, está utilizando su talento para ayudar a otros tocando en distintos conciertos benéficos para UNICEF. Al compartir su historia, también está contribuyendo a cambiar la percepción que se tiene sobre los niños y niñas refugiados y migrantes, y todo lo que son capaces de conseguir cuando se cree en ellos.

Imagen de Francesca siendo atendida por una voluntaria de UNICEF

Francesca, una joven refugiada de 7 años, recibe atención de una trabajadora de UNICEF en Roma.

Gracias a la ayuda de personas como tú y el proyecto de UNICEF Unidos por los Refugiados y Migrantes, miles de niños y niñas están teniendo la misma oportunidad que Aboud de desarrollar todas sus capacidades y de poder crecer como niños felices que hacen del mundo un lugar más feliz.

Imagen de Aboud tocando el violín