Una mirada de esperanza al futuro

Estos Jóvenes Embajadores de UNICEF, a través del programa Vuelta al Cole, se encargan de fomentar la educación entre las familias más desfavorecidas de Mali para que los niños y niñas vayan a clase, sean independientes y tengan unas mejores perspectivas para el futuro. Un programa que puede llevarse a cabo gracias a personas como tú.

Imagen de un grupo de jóvenes embajadores

Un grupo de jóvenes embajadores y embajadoras del proyecto Vuelta al Cole de UNICEF.

En un país en el que casi la mitad de los niños viven en situación de pobreza, no es de extrañar que alrededor del 60% se hayan visto privados de servicios tan básicos como el acceso a agua potable, a la sanidad o a la educación de calidad. Ante estos datos tan desoladores, UNICEF en Mali trabaja para hacer frente a esta situación tan grave. Nuestra principal labor está siendo conocer la realidad de los niños más vulnerables del país y orientar al gobierno sobre estrategias nacionales que permitan a los niños tener una vida mejor y una mejor perspectiva de futuro.

En educación, se estima que más de dos millones de niños aún no asisten a la escuela en Mali. Además, los motivos por los que pueden verse obligados a abandonar sus estudios son muy variados: desde la pobreza de su familia (directamente relacionada con el trabajo infantil), hasta la inseguridad de ciertas regiones, el matrimonio infantil o la falta de colegios cerca de sus hogares. 

Sin embargo, a veces el mayor escollo al que tienen que enfrentarse lo tienen dentro de su propia casa ya que, a menudo, son los propios padres los que se niegan a enviarles a clase porque no reconocen el impacto que puede tener la educación en la vida de sus hijos. Aquí es donde los Jóvenes Embajadores de UNICEF juegan un papel esencial en el futuro de los niños.

Una de estas jóvenes valientes que están cambiando la realidad de muchos niños y niñas de Mali es Aoua Togo, una estudiante de secundaria que, junto con otros 4.800 compañeros, forma parte del programa Vuelta al Cole en el que UNICEF está colaborando junto con el Gobierno de Mali. El objetivo de esta iniciativa es realizar visitas a las familias más vulnerables para hablarles sobre la importancia de que los más pequeños de la casa reciban una educación y vayan a la escuela. Como ella mismo nos cuenta, “si yo no hubiera ido al colegio, no hubiera podido participar en programas de radio para animar a los padres a que sus hijos estudien”.

Imagen de Aoua Togo

Aoua Togo explicándoles a los padres de la familia Fongoro la importancia de llevar a sus hijas al colegio.

Aunque los comienzos no fueron fáciles para Aoua, ahora se está preparando para aprobar Bachillerato y quiere servir de inspiración para que otras niñas decidan estudiar. Además, quiere concienciar a las niñas de que no tengan prisa por casarse y formar una familia: “Claro que me quiero casar, pero no antes de terminar mis estudios”, nos confiesa. De hecho, una vez termine el instituto, quiere seguir formándose para trabajar como agente de aduanas y ser una mujer independiente.

De todas las familias que Aoua ha visitado, hubo una en la que tenía un interés especial, puesto que se trataba de unos familiares que tuvieron que abandonar su pueblo, Dialagassou, cuando fue atacado. Las trillizas Fatoumata, Aoua y Safiatou, de siete años, iban a la guardería cuando tuvieron que escapar dejándolo todo atrás y habían dejado de ir al colegio, una situación muy habitual entre los niños debido al conflicto constante en el que se encuentra el centro de Mali.

Imagen de Fatoumata, Aoua y Safiatou

Fatoumata, Aoua y Safiatou en su primer día de colegio.

Los padres de las trillizas, recibieron con los brazos abiertos la visita de Aoua y, aunque como ellos dicen, “ni mi mujer ni yo fuimos a la escuela, ni tampoco nuestros padres ni nuestros abuelos”, están muy contentos de ver a sus hijas ir a clase cada mañana y labrarse un futuro para tener una vida mejor que la que han tenido ellos.

Al igual que las trillizas, casi seis millones de niños malienses han vuelto a las aulas en lo que llevamos de 2021. El futuro de estas niñas es el futuro de todos y, gracias a tu contribución a Unidos por la educación, estás garantizando el derecho a la educación y les estás permitiendo soñar con llegar a lo más alto cuando sean mayores: Safiatou quiere ser profesora; Fatoumata, una soldado de paz y, Aoua, la futura presidenta de Mali. Gracias a ti están cada día un paso más cerca de conseguirlo.