¿Cómo actuamos desde UNICEF contra el cambio climático?

Todos los niños y niñas tienen derecho a respirar aire limpio, a beber agua sin contaminar, a disfrutar de un medio ambiente seguro y sostenible. Pero debido a los efectos devastadores del cambio climático y la degradación del medio ambiente, es un derecho que cada vez tienen más difícil disfrutar.

Imagen de una niña cruzando una calle inundada

Los adultos tenemos la obligación tanto de cuidar nuestro presente, como de cuidar su futuro. Tenemos que afrontar los efectos del cambio climático cuanto antes. Sequías, inundaciones, ciclones y otros fenómenos meteorológicos extremos están poniendo en peligro a millones de niños y sus familias, creando inseguridad alimentaria y amenazando el suministro de agua.

"Se calcula que para el año 2030, el cambio climático podría empujar a más de 100 millones de personas por debajo de la línea de pobreza"

UNICEF ha convertido la lucha contra el cambio climático en uno de sus principales objetivos. Por eso trabajamos en todo el mundo para identificar y aplicar soluciones asequibles y escalables que ayuden a frenar el impacto del cambio climático en la infancia, a la vez que nos permita conseguir dar un salto hacia economías más limpias y resilientes.

Queremos compartir contigo algunos ejemplos de nuestra labor, una labor que podemos mantener y proyectar a futuro, gracias a los testamentos solidarios.

Construcción de escuelas con ladrillos de plástico reciclado en Costa de Marfil

Herencias

La educación es obligatoria en Costa de Marfil para los niños entre 6 y 16 años, pero el hacinamiento ha dejado fuera de la escuela a más de 2 millones de niños.

A la vez, millones de toneladas de plásticos terminan en sus vertederos cada año contaminando todas las zonas limítrofes.

Para afrontar ambos problemas, UNICEF ha creado una ingeniosa solución: construir una fábrica que transforma los desechos plásticos en ladrillos duraderos y de bajo coste. Luego,  estos ladrillos se están utilizando para construir escuelas sostenibles, duraderas y económicas.

Mejora de la calidad del aire en Mongolia

Herencias

Ulán Bator, el hogar de la mitad de los 3 millones de habitantes de Mongolia, es la ciudad con el aire más tóxico del mundo durante los gélidos meses de invierno. El 60% de sus ciudadanos viven en “gers” tradicionales: viviendas flexibles y portátiles que se calientan por estufas de carbón muy contaminantes y que dañan los pulmones de los niños.

Para reducir el consumo de carbón y mejorar las condiciones en que viven estas familias, desde UNICEF Mongolia se está implementando un innovador diseño que está produciendo un “ger del siglo XXI” respetuoso con el medio ambiente.

Llevando energía limpia y sostenible a Burundi

Herencias

La mayor parte de las zonas rurales de Burundi no están conectadas a la red eléctrica, por lo que los hogares suelen depender de la madera, las baterías y el queroseno para obtener energía.

A través del Proyecto Lumière, UNICEF ayuda a las comunidades locales a adquirir estaciones de carga solar para alimentar lámparas. Esta fuente de energía limpia, confiable y sostenible es más asequible y mejor para el medio ambiente. Nadia, de 9 años, usa estas lámparas para estudiar por la noche, en lugar de leer a la luz de las velas, y dice que ya no tiene miedo de salir a la calle para ir al baño después del anochecer.

Protegiendo las fuentes de agua potable en Bangladesh

Herencias

Los fenómenos meteorológicos extremos relacionados con el cambio climático y el aumento del nivel del mar, están provocando la contaminación de las fuentes potables por agua salada. Esto supone una amenaza para las familias más vulnerables de Bangladesh.

Desde UNICEF se está trabajando para facilitar acceso sostenible al agua potable a millones de personas mediante un novedoso sistema de recarga de acuíferos. Un éxito que no deja de ampliarse a más y más comunidades.

Bombas de agua con energía solar en Sudán del Sur

Herencias

UNICEF ya ha implementado las bombas de agua con energía solar en 35 países, en un proyecto que no deja de crecer. Una tecnología con un impacto ambiental mínimo, fácil de mantener y muy perdurables. Las bombas de agua, entre otras ventajas, hace que niños y niñas no tengan que recorrer largas distancias para coger agua perdiendo tiempo para ir a la escuela.

Estos son algunos de los proyectos en los que estamos trabajando desde UNICEF. Ahora que los jóvenes están tomando la palabra para reivindicar un mundo mejor y un futuro sostenible, con los testamentos solidarios tenemos una oportunidad única para poder garantizar que en ese futuro seguiremos trabajando por y para todos ellos.