Voces que no se escuchan

Este post ha sido publicado en el blog 3500 Millones de El País

Escrito por Marta Arias, directora de Sensibilizacion y Politicas de Infancia en UNICEF Comité Español.

Si eres lector habitual de este blog, me temo que entras en elminoritario grupo de personas a las que interesala sección de Internacional de los periódicos. Incluso en el más reducido aún de aquellos que ponen un ojo en lo que pasa fuera de la UE y de Estados Unidos.

Seguramente has oído hablar, y mucho, de Siria, Haití o el Sahel. Puede que hayas difundido en redes sociales alguna campaña al respecto, que te hayas indignado con los datos, que hayas pedido a los gobiernos del mundo que actúen para acabar con algún conflicto, o con alguna hambruna.

Pero estoy convencida (y no es culpa tuya) de que te costaría recordar el nombre de un niño o niña que viva en alguna de estas zonas del planeta. Habrás visto a muchos en las imágenes, pero habrás leído o escuchado pocas historias sobre ellos. Y, casi seguro, nunca les has podido escuchar a ellos directamente.

En general, oímos poco a los niños. Los escuchamos aún menos. Y a los niños que viven en los rincones más desesperados del planeta, menos aún. Hablan los representantes políticos, los analistas internacionales, los trabajadores humanitarios… pero nunca hablan ellos. Y, sin embargo, son los más vulnerables cuando una crisis golpea. Ytienen mucho que decir.

Voces de los niños en emergencias

Así que hemos puesto en marcha una campaña para que se escuche su voz. Y para que tú puedas, además de escucharlos, hacer que otros muchos los escuchen.

Se llama Voces de los niños y forma parte de un proyecto conjunto entre UNICEF y la Unión Europea, que colaboran desde hace más de 20 años en llevar la atención más urgente a millones de niños y niñas en los contextos más difíciles.

Y sí, hay famosos. Si has pinchado en el link anterior habrás visto a Pau Gasol poner voz a la historia de Michel, de 13 años, de Filipinas. A nivel internacional, Ewan McGregor  prestó su voz aMustafá. Y esta misma semana Imanol Arias ha estado visitandoZa’atari, el segundo campo de refugiados más grande del mundo.

El mensaje de los tres es común y me encanta, porque no puede ser más claro: “como nadie escucha su voz, he decidido prestarle la mía”.

Pero no sólo los famosos pueden hacer oír su voz hoy en día. Cada uno de nosotros tiene un altavoz, de mayor o menor alcance, que podemos poner al servicio de la voz de Michel, Aya o Mustafá. Porque tienen mucho que contar y además tienen muchas cosas por hacer.

Y sólo si conseguimos que su presencia sea constante en nuestras vidas, en nuestros medios de comunicación y en nuestras agendas de acción, podremos convertir ese riesgo que los acecha cada día en nuevas oportunidades.

Todos nos hemos sorprendido alguna vez con la capacidad de recuperación de los niños. Y con la lucidez de sus mensajes.Hagámosles espacio por un momento en nuestro día a día. Porque queremos, y debemos, escuchar su voz.