Voces de los niños en emergencias: los ojos del terror

Post de Raquel Fernández, directora de Comunicación de UNICEF Comité Español

Nuestro Embajador Imanol Arias viajó a finales de mayo a Jordania para apoyar la campaña de la Unión Europea (UE) UNICEF Voces de los niños en emergencias, prestando su voz a esos millones de niños a los que el mundo no escucha. Junto a Imanol, embajador de UNICEF Comité Español desde el año 2000, viajó Irene Meritxell para ayudar a alzar la voz de estos niños a través de sus fotografías.

 

Durante dos días visitaron el campo de refugiados de Za'atari y a varias familias de refugiados sirios que viven en la ciudad de Zarqa. En 48 horas, las cosas pasan muy rápido, concentrados en el trabajo que había que hacer y en compartir tiempo con los niños y las familias... esas familias que se emocionaron e insistieron en que la visita se repitiera algún día. "Ojalá en Siria", decía algún padre, y también Saba, nuestra niña perfecta anfitriona en Za'atari, que sólo quiere poder ir a la universidad cuando acabe la escuela.
 
Todo ocurrió muy rápido, las familias, las escuelas, decenas de niños jugando con Irene, las explicaciones de todo el trabajo que se realiza, las necesidades de presente y futuro... UNICEF, con el apoyo de la UE, abastece de agua a las casi 100.0000 personas que viven en Za'atari; son unos3,8 millones de litros de agua cadadía, un gasto permanente mientras el campo exista.
 
El agua es sólo un ejemplo. Hay que sumar escuelas, profesores, atención psicosocial, saneamiento... todo lo que necesitan los cerca de 60.000 niños que viven en esta ciudad temporal en medio de la nada. Sólo porqueuna guerra les obligó a huir de casa.
 

'VOCES DE LOS NIÑOS': MIRADAS ROTAS

En el avión de regreso, Irene descargafotos, para donar a UNICEF las mejores y las que necesitamos con urgencia para poder difundirlas en cuanto aterricemos. Imanol y ella se paran delante de una de las fotos. Es un grupo de niños serios,tristes y con la mirada rota, después de un viaje en el que la feliz sorpresa habían sido larisa, los juegos, lafortaleza y la esperanza de los niños.
 
A Irene e Imanol se les encogen el alma y los gestos. Los niños de la foto no ríen ni juegan, sus ojos almacenan elterror vivido, el doloroso aprendizaje de los inocentes testigos de la crueldad de una guerra, la certeza de que tu vida y la de tu familia puede saltar en pedazos sin que tú puedas hacer nada para evitarlo. Y eso da muchomiedo.
 
Los niños que sufren las consecuencias de un conflicto armado puede que, en el mejor de los casos, consigan tener lo necesario para sobrevivir e incluso volver a la escuela, pero si el terror se enquista en sus pequeños corazones ¿cómo van a seguir adelante? ¿cómo podrán construir la Siria del futuro? Por eso es imprescindible mantener los programas de apoyo psicosocial en un camino que comienza con algo tan fácil como un dibujo, dibujar y dibujar, que es por donde los niños empiezan a desenterrar los horrores vividos. Unos meses después, los dibujos son flores, y la escuela, y casitas. Juegan, ríen. Y sus miradas vuelven a vivir.