Tifón Haiyan Filipinas: las familias inician su recuperación

Post de Anne Ong López y Sandar Linn, UNICEF en Filipinas.

Michelle Postrero Lao, de 22 años,perdió a su hijo de 6 años cuando el tifón Haiyan/Yolanda golpeó su barrio, Victoria, en Dagami (provincia de Leyte). Ella resultó herida cuando un muro de hormigón dañó la modesta choza de su familia y la golpeó.

Actualmente está embarazada de ocho meses de su cuarto hijo. 

Michelle y su familia no sabían que el tifón Haiyan/Yolanda iba a llegar. No tienen televisión ni radio en  su hogar. La lejanía en la que se encuentra su casa, ubicada en una de las zonas más afectadas, presenta muchas dificultades.

Su marido Roy, de 32 años, va en motocicleta cada día en busca de agua potable a otro vecindario, aproximadamente a un kilómetro de distancia. Sin acceso a electricidad, Michelle y su familia dependen de linternas solares por la noche.

Roy era agricultor de coco, pero ahora no tiene medios para mantener a su familia porque el tifón destruyó su medio de vida. Dependen de lasayudas suministradas por el gobierno municipal y las organizaciones humanitarias.

Hoy, seis meses después del tifón, la familia de Michelle es una de las 10.000 de Tacloban y de otros municipios de las zonas de montaña que están recibiendotransferencias en efectivo de UNICEF para ayudarlos a recuperarse y cubrir sus necesidades más inmediatas.

Ayudas que cambian la vida

El programa de transferencias en efectivo no condicionadas se implementa a través de una asociación entre el Gobierno de Filipinas, UNICEF y Acción contra el Hambre.

Su principal objetivo es aumentar la seguridad alimentaria y no alimentaria de las mujeres y niños afectados. Además pretende poner de relieve la importancia de una nutrición adecuada y garantizar un entorno favorable a los niños de los hogares afectados.

La selección para el programa se basa en unos criterios de vulnerabilidad: hogares con mujeres embarazadas y/ o lactantes, ancianos, huérfanos, personas con enfermedades crónicas, personas con discapacidad, niños con desnutrición aguda severa y moderada, hogares con una sola mujer y hogares encabezados por niños, así como los alojamientos de los menores separados. Los hogares con mujeres embarazadas y/o lactantes, como el de Michelle, comprenden la mayor parte de los beneficiarios que reciben la ayuda, en torno al 68 por ciento.

Los hogares beneficiarios reciben un ingreso mensual de 100 dólares durante seis meses.

La subvención permitió a Michelle comprar alimentos frescos del mercado, así comoartículos no alimentarios, incluyendoropa para Mary Grace, de 2 años y Neil, de 4 años. Michelle también ahorró para pagar a un leñador para que cortara el árbol de coco que cayó cerca de su casa y así utilizar esa madera para las reparaciones.

La recuperación es posible

Estosingresos ayudan a las familias con problemas económicos que luchan por recuperarse del tifón Haiyan/Yolanda. Al proporcionar oportunidades para que puedan satisfacer sus necesidades básicas, el programa permite a los hogares vulnerables reconstruir sus vidas.

A pesar de que los recuerdos de la catástrofe no se desvanecen con facilidad, las oportunidades de recuperación nunca han sido más esperanzadoras para las 10.000 familias beneficiarias del programa.

Michelle tiene previsto utilizar los subsidios para comprar alimentos para su familia, medicinas y ropa nueva para su bebé, y láminas de hierro para reparar el techo dañado de su casa, en previsión para la próxima temporada de lluvias.

"Gracias a UNICEF por ayudarnos", dice Michelle.