Tifón en Filipinas. Previniendo la desnutrición en Tacloban

Por Diana Valcárcel, Coordinadora de Proyectos de Comunicación de UNICEF Comité Español

En el centro de evacuación de San José (Tacloban), UNICEF y sus aliados están hoy examinando a los niños para comprobar si sufren desnutrición. San José era un colegio para 3.000 alumnos, pero se ha convertido en uno de los muchos centros de evacuación de la ciudad. Alberga a 350 familias, o lo que es lo mismo, 2.500 personas.

 

La situación es muy dura para la comunidad: el lodo está por todas partes, las familias viven en aulas compartidas, luchan por cocinar arroz en el suelo de los pasillos, y hoy está lloviendo. Pero incluso enfrentándose a tantos obstáculos la gente sonríe, están agradecidos por la lluvia y tratan de encontrar soluciones creativas como alinear varias sillas para construir un puente improvisado a través del cual poder cruzar de un lado a otro.
 
En las aulas del colegio San José el lodo está por todas partes (...) con varias sillas se ha construido un puente improvisado para poder cruzar de un lado a otro
Tras una emergencia es fundamental prevenir la desnutrición infantil, ya que los niños han pasado varios días con poca o ninguna comida. Además de la revisión del estado nutricional de los niños, UNICEF ha proporcionado a la comunidad kits de higiene y letrinas para cubrir otras necesidades básicas de las familias.
 
Aprilyn Lobo está sentada en una cama en el aula que ahora es el hogar de ocho familias. Está abanicando a su hijo VJ, de 4 años, que no se encuentra bien. Aprilyn está aquí desde el día antes del tifón. Les advirtieron de que debían ir a los centros de evacuación antes de que Haiyan golpeara la ciudad. Su casa está ahora destruida y vive aquí con sus dos hijos, ya que está separada. UNICEF y sus socios han examinado a VJ y su hermana Keynie y han comprobado que su estado nutricional es bueno.
 
Aprilyn está contenta porque sus hijos han sido examinados, y también está agradecida por los kits de higiene que han recibido. "Son tan prácticos...realmente los necesitamos. No teníamos nada", me cuenta. "Estamos recibiendo apoyo pero necesitamos mucho más. Me gustaría tener una casa y que mis hijos fueran al colegio". Aprilyn era fisioterapeuta antes del tifón. Obviamente quiere lo mejor para sus hijos, en incluso en estas circunstancias se permite soñar con un futuro mejor.
 
Al final del día, UNICEF y sus aliados han examinado a 94 niños en San José. Solo uno de ellos tiene desnutrición severa aguda, al menos tres sufren desnutrición moderada y el resto tiene un buen estado nutricional. Para afrontar la situación se proporcionará alimento terapéutico para los niños con desnutrición severa aguda y suplementos nutricionales para los niños con desnutrición moderada. Además recibirán micronutrientes todos los niños que están bien, como VJ y Keynie, para prevenir la desnutrición y que estén fuertes para ese brillante futuro que su madre espera y desea para ellos.