Sudán del Sur: UNICEF se prepara para ayudar a las víctimas del conflicto

El condado de Pibor, en el estado de Jonglei (Sudán del Sur), es el lugar donde se ha producido un reciente conflicto entre los miembros de las tribus Murle y Lou Nuer. La violencia ha obligado a miles de personas a refugiarse en las áreas boscosas de la zona.

Sunil Verma, de UNICEF, informa sobre una misión de evaluación organizada por la Misión de las Naciones Unidas en Sudán del Sur.

Por Sunil Verma, de UNICEF

Eran las 7 de la mañana cuando subí a un helicóptero de las Naciones Unidas con colegas de la sección de Derechos Humanos y Protección Infantil de la Misión de las Naciones Unidas en Sudán del Sur (UNMISS), así como conrepresentantes de la Comisión de Derechos Humanos de Sudán del Sur, Comisión de la Paz de Sudán del Sur, elPrograma Mundial de Alimentos, yrepresentantes de radio y televisión.

Cuando nos acercamos a Pibor pudimos ver que algunos tukuls (chozas), rodeados de tierra estéril y sin signos de vida, habían sido incendiados.

Cuando la violencia entre la tribu Lou Nuer y la tribu Murle estalló el 23 de diciembre en el poblado de Kurwanya, en Likuangole Payam, los habitantes de Pibor huyeron. El conflicto se intensificó hacia el final del año pasado.

El Oficial de Seguridad de UNMISS, Ravi Nair, nos recibió en la pista de aterrizaje  y nos informó sobre la seguridad."Todo está en calma ahora", dijo, "pero la situación es impredecible".

Fuimos a la Oficina del Comisionado del Condado. La ruta nos llevó a través de una zona residencial, donde los soldados del Ejército de Liberación del Pueblo Sudanés viven con sus familias. Vimos también a muchas familias que están viviendo bajo los árboles y en refugios improvisados. Según nos dijeron, eran personas desplazadas por el conflicto.

Niños desplazados y secuestrados

Me fui con Abraham, Oficial de Protección Infantil de UNICEF, para reunirme con los menores no acompañados y los huérfanos de la zona. Los niños, cuyas edades oscilabanentre un mes y 14 años, estaban sentados en el suelo de un recinto seguro, con alguna vestimenta y apenas nada que comer. Un grupo de mujeres voluntarias, desplazadas también por culpa de la violencia, se ocupaban de ellos.

Uno de los niños, Allan Joko, teníaalrededor de 10 años. Habló de su reciente fuga después de que lo secuestraran de su casa en la aldea de Kongor. Se vio obligado a viajar con sus captores y otros secuestrados hasta que hace dos días, cuando los hombres estaban distraídos, logró escaparse y pasó la noche en el monte antes de caminar hacia la comunidad más cercana. No sabe dónde está su familia.

"Nunca me maltrataron", dijo Allan de sus captores, "pero no sé si mis padres aún están vivos y si van a venir a buscarme".

Acción de UNICEF

En respuesta a la crisis, UNICEF participa en evaluaciones y exámenes organizados por el gobierno. También está enviando profesionales de nutrición, de protección infantil y de comunicación, así como delprograma de agua, saneamiento e higiene.

De manera preventiva, UNICEF ha almacenado suministros para la respuesta humanitaria, que se iniciará tan pronto como se establezca el acceso a la población afectada.

Se ha iniciado, en conjunto con los aliados, un programa dereunificación familiar para que los niños desplazados y secuestrados puedan volver con sus familias. Queda mucho más trabajo por hacer.