Sudán del Sur: la tormenta perfecta

Blog de Ricardo Pires, UNICEF en Sudán del Sur. 

He estado en Sudán del Sur durante casi dos semanas como parte del equipo de comunicación deUNICEF para apoyar la respuesta a la crisis, que se ha agravado rápidamente en el país más joven del mundo.

Entender el contexto y el atasco de la ayuda humanitaria en el terreno nunca es sencillo, a menos que uno se sumerja profundamente en la cultura de un país, en su historia y su geografía.

A mi llegada a Juba los puestos de control militares me dieron, de inmediato, una idea clara de lo tenso de la situación.

Durante el trayecto del aeropuerto a mi alojamiento, en un coche del Programa Mundial de Alimentos (PMA), los soldados nos pararon varias veces. Me pidieron que abriera mi equipaje, me preguntaron qué trabajo haría allí y en ningún momento mostraron ninguna simpatía por los objetivos de mi misión.

Después de haber estado en Zambia durante un mes y medio antes de aterrizar en Juba - y debido a mi llegada un tanto turbulenta - no estaba muy seguro de por dónde empezar, pero con sólo caminar por el recinto de la misión de paz de Naciones Unidas en Sudán del Sur (UNMISS), lo tuve todo más claro.

Sudán del Sur: la crisis de los niños

Al menos 21.000 personas desplazadas viven dentro del área de protección civil, la mayoríaniños, en un espacio físico que fue diseñado para acoger a la mitad. El calor de 43 grados acaba de hacer todo aún más abrumador.

Inmediatamente vi en colores vivos y con un fuerte sonido el alcance de los retos del futuro.

Sudán del Sur es la crisis de los niños. ¿No afecta a toda la población? Bueno, tal vez sí, pero este conflicto tiene muchas cuestiones particulares que pueden sercatastróficas para los más vulnerables.

Los niños y sus familias se enfrentan a un sufrimiento sin precedentes – con claros signos graves de desnutrición y de enfermedades graves. Por encima de todo está el conflicto.

Es la tormenta perfecta.

El sueño de Sudán del Sur como una nueva nación corre el riesgo de convertirse en una pesadilla para sus hijos. Uno de los problemas más inmediatos, con el inicio de las lluvias cada vez más cerca, es la higiene en los campamentos.El cólera es una gran amenaza y la sospecha (por suerte no confirmada) de los casos en Tomping, ya ha levantado la alerta.

Tomé una foto de una niña jugando en torno a un pequeño estanque de agua sucia sin ser consciente del peligro al que se estaba exponiendo.

La formación es la clave para prevenir un desastre, pero teniendo en cuenta el elevado número de desplazados internos, la situación es muy preocupante.

Y ahora la inseguridad alimentaria es también una realidad inminente.