República Dominicana: la lección de humanidad de los alcaldes juveniles

Por Javier Cantero,  Director de Nuevas Tecnologías y Desarrollo Organizativo de UNICEF España.

Nuestro tercer día en República Dominicana nos ha mostrado de nuevo los enormes logros que se pueden conseguir trabajando conjuntamente con aliados estratégicos.

Al comienzo de la mañana nos hemos dirigido a laUniversidad Católica de Santo Domingo, donde nos hemos entrevistado con el Rector, el sacerdote salesiano Padre Ramón Alonso y su equipo. El Padre Alonso, salmantino que llegó a Santo Domingo en el año 1954, impresiona por su enorme humanidad y por un compromiso personal, que contagia a todo su equipo. Para él, la universidad no es una fábrica de profesionales sino el mecanismo para crear hombres y mujeres del mañana, comprometidos con su sociedad. El año pasado, la Universidad se asoció con UNICEF para, con su colaboración, asesoría e implicación directa, crear elObservatorio de Vigilancia de los Derechos de la Infancia Y la Adolescencia. Para mantener su absoluta independencia, el Observatorio rechaza todo tipo de subvenciones públicas y su Junta Directiva está compuesta por personas de reputada credibilidad y notoriedad en la sociedad dominicana, lo queaporta un grado aún mayor de credibilidad a los datos y estudios que emiten.   La función del Observatorio es presentar al país datos reales sobre el estado de la infancia y de la adolescencia, generados a partir de los datos estadísticos, y segregados hasta el nivel de municipio, lo que les convierte en una valiosísima herramienta política que permite a la clase dirigente establecer políticas que contribuyan a la lucha contra la vulnerabilidad de los niños y adolescentes. Más allá de los datos que nos han presentado, resulta todo un ejemplo ver cómo una institución privada educativa llega mucho más allá de sus objetivos directos o de lo que podríamos llamar sus planes de negocio, y se involucra de una forma real y tangible en la lucha a favor de los más vulnerables. Pero si esta visita ha sido enriquecedora y motivadora, la segunda parte del día ha sido absolutamente una lección de compromiso. Hemos visitado la iniciativa de los ayuntamientos infantiles y juveniles. Explicar en pocas palabras en qué consiste este proyecto, auspiciado por UNICEF, es realmente complejo. En esencia se trata de la respuesta de losAyuntamientos Amigos de la Infancia a uno de los derechos básicos reflejados en la Convención: elderecho de los niños aparticipar y a que se escuche su voz. En las últimas elecciones, que han sido recientemente, casi50.000 niños han votado a sus alcaldes, de entre 10 y 18 años. Lo que realmente me ha llegado al corazón ha sido escuchar a estos chavales cómo se expresan, su grado de madurez, sus propuestas, que luego son discutidas con los alcaldes reales (los de los adultos) y cómo consiguen cambios reales en la vida de sus ciudades, sus pueblos y sus comunidades. Estos chicos nos han dado una autentica lección de madurez, de sensatez, de deseo real de cambiar la sociedad en la que han nacido, de solidaridad. En resumen, una lección de humanidad.