República Centroafricana: lo que las fotos no ven - Día 2

Post escrito por Marta Arias Robles, directora de Sensibilización y Políticas de Infancia UNICEF Comité Español

República Centroafricana es un país complejo, en el que hay que interpretar muchas señales que a menudo se escapan al ojo del recién llegado.

Esta mañana nos despertamos con la noticia de que el centro de seguridad finalmente había autorizado nuestro viaje a Yaloke, situado a unas tres horas y media en coche al noroeste de Bangui. Empezamos el viaje y pronto nos sorprendió la rapidez con la que íbamos avanzando debido al escaso tráfico. Sorprendente porque se trata de la principal ruta del país, la carretera de salida a Camerún (y por tanto al mar), por la que llegan la mayoría de los suministros de la capital. A punto de llegar a Yaloke descubrimos el motivo: los camiones de mercancías deben viajar todos juntos, protegidos por las fuerzas internacionales desplegadas en el país, y se había producido un incidente. Casi un centenar de camiones detenidos durante horas habían provocado un camino extrañamente vacío…

República Centroafricana: escuelas cerradas y niños con miedo a los asaltos

Pero no sólo faltaban los camiones. Una de las imágenes que recuerda cualquier viajero en África es la de niños caminando sin cesar a lo largo de la carretera, perfectamente uniformados, de ida o de vuelta al colegio. No vimos ni uno solo en casi 7 horas de viaje. De hecho sólo vimos una escuela con niños en todo el camino. Como explicaba ayer, la mitad de ellas permanecen cerradas por el conflicto, e incluso cuando están abiertas los niños no van por miedo a los asaltos que siguen a la orden del día.

Sí vimos niños, y muchos, al llegar a la ciudad. Primero en el hospital que apoya UNICEF, donde se atiende a decenas de ellos afectados por desnutrición aguda severa, a menudo complicada con otras dolencias como la malaria, muy agresiva en el país. Conocemos a Patricia, que ingresó pesando apenas 4 kilos (lo que pesó mi hijo al nacer, pero ella tiene un año) y en apenas 15 días de tratamiento ha recuperado la sonrisa y supera ya los 5 kilos y medio.

También les vimos en la residencia oficial de la sub-prefecta (algo así como la vicepresidenta regional), donde se han instalado más de 80 familias musulmanas huyendo de los ataques a los que están siendo sometidas por uno de los grupos armados más activos en el pais.

REPÚBLICA CENTROAFRICANA: EL RIesGO DE EPIDEMIAS ES ENORME

Si ayer me impresionó la visita al campo del aeropuerto, hoy hemos quedado sobrecogidos. Viven hacinados en condiciones durísimas, sin alternativa y sin apenas recursos. Pero en medio de la desolación, nuestra compañera Christine nos hizo notar un logro fundamental que de otra manera nos hubiera pasado desapercibido: a pesar de la miseria, el lugar se mantiene pulcramente limpio y las condiciones higiénicas son buenas, gracias entre otras cosas a las duchas y letrinas de emergencia instaladas por UNICEF y al trabajo de sensibilización con los líderes de la comunidad. El riesgo de epidemias es enorme si no se cuidan estos detalles al extremo.

En el camino de vuelta seguíamos reflexionando sobre lo importante que es lo que no se ve, unas veces en positivo y otras en negativo. Y pensábamos en todo lo que nosotros estamos viendo estos días, el enorme drama que viven los 4 millones y medio de habitantes del país (más de la mitad niños) y lo mucho que cuesta hacerlo visible para el resto del mundo. De hecho, a día de hoy UNICEF todavía no ha logrado recaudar una tercera parte de los fondos que necesita este año para atender las necesidades detectadas. Si quieres ayudarnos a llegar a muchos más niños, puedes hacer tu donativo.

Este post se publicó originalmente en Elmundo.es el 17/17/14