República Centroafricana: diario de campo

Blog de Kent Page, de UNICEF en República Centroafricana.

En los últimos días, he estado en República Centroafricana.

La violencia continúa yamenaza la seguridad del pueblo, incluyendo la de los hijos.

Muchos niños viven en campamentos dedesplazados. He conocido a varios con terribles lesiones que les debilitan.

Amina*, de 8 años, recibió undisparo en la parte superior del muslo durante unataque a su pueblo, a cientos de kilómetros de la capital, Bangui, donde fue llevada para recibir tratamiento.

Su madre y su padre murieron en el ataque.

Vive con unos familiares que la trajeron hasta aquí, pero se encuentran en una situación desesperada. Están aislados en un barrio precario en Bangui, rodeados de hombres que amenazan con matarles a todos si no abandonan el país

Sin embargo, Amina ni siquiera puede caminar sin la ayuda de unas pequeñas muletas de plástico.

El fin de semana pasado 3 personas murieron y 38 resultaron heridas en ataques contra dos barrios de Bangui; uno de ellos era el de Amina.

La cicatriz en el muslo de Amina mide cerca de una pulgada y media de largo y no es estética. Pero ella sabe que lo verdaderamente importante y urgente es aprender a caminar de nuevo.

República centroafricana: no hay tiempo para jugar

Sara* tiene 11 años y vive en un campamento de desplazados, junto con miles de personas que tuvieron que huir de los ataques a sus pueblos y barrios.

Sus padres tratan de ganarse la vida haciendo cualquier tarea doméstica, incluyendo la venta de leña para cocinar. 

Sara sabe lo mala que es su situación y ayudacada mañana barriendo alrededor de su pequeña casa improvisada, hecha con sábanas viejas bajo un avión abandonado.  

Luego recoge la madera y hace un pequeño fuego paravender café a otras personas desplazadas.

Lava la ropa de la familia en un cubo de plástico y cuida de su hermana pequeña.

Es una chica seria y no tiene tiempo para jugar.

Sara sólo quiere volver a la escuela para aprender, y así llegar a ser policía algún día: "Así podré proteger a papá y mamá".

Samuel, víctima de la violencia de su país

Samuel* tiene 12 años y cuando me encontré con él en el campamento de desplazados Boy- Rabe en Bangui, sus amigos empujaban su silla de ruedas.

Ya no puede correr y jugar al fútbol con los otros niños, perosigue estando alegre.

Samuel fue gravemente herido en un ataque con granadas y suspiernas fueron amputadas por encima de la rodilla- otra víctima inocente de la violencia sin sentido que azota a la República Centroafricana.

Samuel es un chico popular. El día que nos conocimos, fue la celebración de los 3 meses del espacio de aprendizaje para desplazados creado por UNICEF y sus aliados locales en la comunidad de Boy-Rabe.

Samuel y otros 1.600 niños participan por la mañana y por la tarde en las clases que se imparten en las grandes tiendas de campaña suministradas por UNICEF. El canto, el baile, eldeporte y el arte fueron el centro de las celebraciones. Samuel fue ovacionado cuando participó en el canto y en el baile. 

Amina, Sara y Samuel son sólo tres de los muchos niños de la República Centroafricana que he conocido en los últimos días.

A pesar de toda la inseguridad, la incertidumbre y los retos a los que se enfrentan en cada momento del día, aspiran a la normalidad y a tener una vida mejor.

UNICEF está trabajando duro con otras agencias de la ONU,  con otras ONG y con el gobierno en las áreas de salud, nutrición, educación, protección de la infancia, agua y saneamiento para todos los niños y niñas afectados.

Todavía hay mucho trabajo por hacer: Amina, Sara y Samuel son sólo tres de los 2,3 millones de niños cuyas vidas se han visto afectadas por la actual crisis y el conflicto en su país.

* Los nombres son ficticios.