Repensándonos a los 25 años de la Convención sobre los Derechos del Niño

Post de Maria Truñó, Responsable de Políticas de Infancia de UNICEF Comité de Cataluña 

Siempre hace falta hacer una parada en el camino y repensar colectivamente dónde estamos y hacia dónde queremos ir. Y ¿qué mejor que hacerlo escuchando de primera mano buenas experiencias cercanas?

El 25 aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) es una ocasión idónea para reflexionar y ponernos delante del espejo como sociedad. De eso trataba la jornadaque acogió el Parlamento de Cataluña y que coorganizamos junto con la Generalitat de Cataluñay la Plataforma de Infancia de la Taula del Tercer Sector (PINCAT).

Queríamos poner sobre la mesa, una vez más, la agenda de infancia en Cataluña: para darle un nuevo empujón, generar mayor conocimiento y compartirlo no solo con los diputados que escuchaban desde la fila cero, sino también con las autoridades locales, técnicos municipales y profesionales de entidades que nos acompañaron. En la sala había unas 250 personas y en las redes sociales, con#25anysdretsinfant, centenares de personas reflexionando en 140 caracteres, hasta ser trending topic de la mañana.

El eco del informe La Infancia en España 2014 no se hizo esperar y la propia presidenta del Parlamento, Núria de Gispert, lo mencionó en su bienvenida recordando la importancia de disponer dedatos y análisis. Por su parte, la consellera de Benestar Social de la Generalitat, Neus Munté, respondió al llamamiento y se comprometió a “incorporar laperspectiva de infancia en la diversidad de políticas y normativas, y no sólo en las vinculadas directamente a los niños”.

La Presidenta de UNICEF Comité Cataluña, Anna Folch, compartió tres claves principales para hacer avanzar los derechos de los niños en Cataluña:

  1. Una estrategia clara, con medidas decididas a mejorar las condiciones de vida de los400.000 niños y niñas que viven bajo el umbral de la pobreza en Cataluña.
  2. Una inversión pública en la infancia que nos acerque a los países europeos y garantice los mínimos para ejercer los derechos de la infancia a través de la garantía de rentas a las familias con niños, y de servicios públicos de calidad y asequibles a todos los bolsillos.
  3. Repensar el papel que damos a los ciudadanosmenores de 18 años, no sólo socialmente sino también en las políticas públicas, con el desarrollo de procesos de evaluación de impacto en la infancia para visibilizar las repercusiones de las decisiones políticas y normas en los niños, y corregir sus efectos negativos.

INVERTIR EN LA INFANCIA HOY NOS BENEFICIA A TODOS MAÑANA

Tal como nos empeñamos en recordar, elbienestar de los 1,4 millones de niños y adolescentes que viven en Cataluña es underecho que hay que ejercer hoy, y una inversión que nos beneficia a todos tambiénmañana.

Jorge Cardona, como miembro del Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas, subrayó que, a pesar de todo, hay un antes y un después de la CDN en todo el mundo. Cataluña cuenta con una Ley de Infancia(2010), una comisión parlamentaria específica (2012), el Pacto autonómico por la Infancia(2013), la Taula de la Infància (órgano colegiado interdepartamental y entre administraciones creado en febrero de este año)... Hay una arquitectura para las políticas de infancia, hay consensos, pero no se traducen aún en prioridades políticas, en blindar presupuestos. Y eso nos sitúa, a día de hoy, en unmomento crítico en el ejercicio de losderechos de los niños.

Anne Lindbone, como Defensora del Niño en Noruega, compartió su experiencia para favorecer laparticipación de los niños en la toma de decisiones, en especial el trabajo que realizan con grupos de expertos temáticos donde son los propios niños y adolescentes quienes analizan y proponen sobre distintas problemáticas (bullying, maltrato, exclusión...).

Elin Gwynedd, del Gobierno deGales, habló desde su cargo de Responsable deempoderamiento de niños y adolescentes (sí, sí, ¡de empoderamiento!). En Gales, desde hace tres años la voluntad política se ha concretado y se han puesto las pilas: por mandato del Parlamento, los ministros tienen la obligación de mostrar cómo han pensado en los niños en su toma de decisiones. Hay formación online en derechos del niño para los funcionarios, con la idea de capacitarlos mínimamente, y toda la documentación es transparente y disponible vía web. “No tenemos políticas de infancia, tenemos políticas” afirmaba Elin.

Ellen Desmet explicó cómo enFlandes (Bélgica) ya han llegado incluso a valorar su herramienta de evaluación de impacto, y advirtió del riesgo de que se quede en un mero trámite administrativo, como unachecklist a cumplimentar sin más y no aprovechar todo el potencial para la participación infantil. Las tres ponentes también mencionaron experiencias a escala local de evaluación de impacto en la infancia.

Como a veces sentimos que nos repetimos, necesitamos momentos como los de esta jornada para compartir conocimientos y madurar colectivamente la agenda de infancia, inspirándonos también en experiencias concretas. ¿Te quedas con ganas deescucharlo? Aquí puedes hacerlo.