Razan sueña con su vestido rojo

Por Ayberk Yurtsever, de UNICEF en Turquía.

Muchos niños de Siria que huyeron de su país tuvieron que salir de casa a toda prisa y dejar sus pertenencias más preciadas atrás. Esas cosas - un vestido, un libro o un juguete - son ahora sóloun recuerdo.

Pero Razan, de 9 años, no puede olvidar suvestido favorito. Sus ojos brillan cuando lo describe. "Era un vestido largo", dice. "De color rojo brillante y muy elegante. Ese vestido es lo que más echo de menos".

La casa de Razan en Idlib (Siria) fuedestrozada en un bombardeo. Ella y su familia sobrevivieron porque estaban fuera visitando a su tía.

Sólo fueron capaces de recuperar algunas pertenencias y juguetes entre las ruinas. "Perdí a mi abuelo y a mi tíopor culpa de este conflicto. Mi tío murió con cuatro impactos de bala", añade.

Mientras hablábamos se hacía evidente que elconflicto le ha afectado profundamente. Describió con un detalle perturbador para una persona tan joven los bombardeos, losobuses, las cárceles y latortura.

Razan, sus padres y seis hermanos llegaron al campo de refugiados de Sarıçam hace catorce meses. Está en tercero de primaria y de mayor quiere ser maestra.

Razan va dos veces a la semana a un Espacio Amigo de la Infancia de UNICEF, donde sus actividades favoritas son la pintura y jugar. También le gusta el nuevo aspecto del centro, que está recién pintado: "Ahora es muycolorido y muy agradable. A mis amigos también les gusta mucho".

Al final de nuestra conversación, posa por última vez con su hermana pequeña para una foto y me invita a visitarla en Siria una vez que la guerra haya terminado.  "Nuestra casa está al final de una rampa. Ten cuidado porque algunos niños lanzan piedras desde allí, pero no te asustes cuando los veas ", dice con una sonrisa.