Post-2015: nuevos pasos

Cada vez estamos más cerca de saber qué va a contener el documento que negociarán los gobiernos del mundo durante 2015 y que establecerá la hoja de ruta para alcanzar el desarrollo sostenible.

Hay que recordar que, a partir de ahora, difícilmente volveremos a escuchar en los grandes foros estas dos palabras por separado.

El impulso al desarrollo que tantos rincones del mundo necesita, será siempre sostenible o no habrá apoyo al desarrollo que valga.

Al menos en el papel, claro, porque si hay un área en el que la teoría pueda distar mucho de la práctica, es este.

No olvidemos que estamos hablando de integrar la dimensión económica, social y ambiental del desarrollo, y que esto supone un desarrollo económico suficiente que tenga el bienestar del ser humano y del planeta en su centro.

El planeta pone límite al crecimiento y al consumo 

Esto significa que no nos vale crecer por crecer, sino que el planeta pone límites al crecimiento y al consumo. Es más, los indicadores macroeconómicos no valdrán para nada si no comprobamos que están contribuyendo a que más niños vayan a la escuela, más familias lleguen a fin de mes o más niñas puedan vivir tranquilas de sufrir algún tipo de agresión o discriminación en su día a día.

No hay otra medicina que esta ya para el mundo y para cada país en concreto, incluido el nuestro. Eso cada vez está más claro.

Este verano hemos conocido un informe que tendrá mucho que decir en esa nueva hoja de ruta hacia el desarrollo sostenible que será aprobada en la Asamblea General de la ONU en septiembre del año próximo: el informe del Grupo Abierto de Trabajo sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Un grupo que ha sido muy innovador en cuanto a su forma de trabajo y la manera en la que se han tomado las decisiones.

POST 2015: 17 objetivos de Desarrollo Sostenible

Este informe es un punto de partida verdaderamente ambicioso. Ha propuesto 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y ha abordado una extensísima lista de temas para :ue todos vivamos mejor: salud, educación, reducción de las desigualdades, recursos naturales y cambio climático, energía, paz y seguridad, no-corrupción…y un largo etcétera.

Desde el punto de vista de la infancia, ha supuesto la confirmación de que será muy difícil alcanzar el desarrollo sostenible, si no ponemos a los niños y niñas en el centro.

El desarrollo sostenible es fundamental para que podamos conseguir que todos los niños, en cualquier parte del mundo disfruten de sus derechos. Y en sentido contrario: no podemos soñar con alcanzar el desarrollo sostenible mientras miles de niños sigan muriendo cada día por causas que podemos evitar.

Por eso, esperamos que este informe no se descafeíne demasiado durante el largo proceso de negociaciones entre gobiernos que empezará en breve. Se espera que Ban Ki Moon dé el pistoletazo de salida con otro informe a finales del mes de noviembre.

El gobierno español ultima la posición que defenderá en las negociaciones

Durante más de un año se han sucedido una serie de reuniones y grupos de trabajo para discutir qué visión tiene España del desarrollo sostenible y qué prioridades va a defender durante las negociaciones con otros países previas a la definición final de la nueva agenda.

Ayer tuvo lugar la última gran cita que se celebró en una sala del Congreso de los Diputados, y en la que estuvimos, junto con representantes de organizaciones internacionales y de la sociedad civil, diputados y senadores, investigadores, además de multitud de expertos y técnicos de la cooperación al desarrollo.

España va a mantener una postura muy alineada con el informe del Grupo de Trabajo Abierto antes mencionado, si bien, acertadamente hace un ejercicio de síntesis en el número de objetivos. Entre los aspectos que se van a priorizar y abanderar, destacan aspectos como la lucha para reducir las desigualdades de todo tipo y el empoderamiento de las mujeres y de las niñas. Un ángulo de trabajo muy acertado.

post 2015: reducir desigualdades 

Sin embargo, echamos en falta más presencia de representantes de otros sectores, como educación, salud, empleo, economía o medio ambiente. Tengamos en cuenta que esta será una agenda muy amplia que nos impondrá deberes también a nosotros en todos estos ámbitos, por eso es fundamental que estén implicados todos los actores desde el comienzo. Si no, llegará la hora de aterrizar estos objetivos en concreto y nadie los sentirá como propios…

Por nuestra parte, recordamos la necesidad de fortalecer mucho más la perspectiva de derechos humanos durante las negociaciones, de mantener todas las cuestiones cruciales para la infancia que ya se han incorporado y de asumir más expresamente que estamos hablando de una agenda universal que exigirá el esfuerzo de todos los países del mundo –también de los más ricos- para encaminarse en la senda del desarrollo sostenible.

Post de Sara Collantes, responsable de Políticas de Infancia y Desarrollo de UNICEF Comité Español