¿Por qué soy socio de UNICEF?

Por Marc Gericó, socio de UNICEF Comité Español.

He observado durante años cómo, tanto las grandes empresas, como los grandes despachos de la abogacía de los negocios -sector al que me dedico- realizaban actividades pro bono y de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) tratando de aportar ilusión, esfuerzo y dedicación a proyectos socialmente comprometidos y sin ánimo de lucro. 

Las Fundaciones de Cuatrecasas, Garrigues, Fernando Pombo o la  Fundación Profesor Uría (del despacho Uría Menéndez) son algunos claros ejemplos. Parecía que las grandes multinacionales querían devolver a la sociedad parte de lo que la sociedad les daba, pero ¿hasta qué punto el ciudadano de calle está sensibilizado y dispuesto a ofrecer su ayuda?

Algunos de mis amigos han realizado viajes por Kenia y Tanzania involucrándose en causas sociales. Invertían gran parte de sus ahorros en esas semanas que compartían junto a la sociedad africana. Narraban y describían en detalle lo que les transmitían esas miradas de aquellos niños indefensos, muchos enfermos, dueños de nada… pero felices y siempre con una sonrisa en la boca. Era sorprendente… Mis amigos lo reconocían: “Estos viajes nos han transformado la vida. Significan una cura de humildad, muy necesaria en Europa Occidental, donde el ultra-consumismo abunda en nuestros comportamientos diarios”.

Desde 2008 yo ya colaboraba con una ONG, pero no era suficiente. No me sentía plenamente realizado. Necesitaba dar un paso más hacia esa implicación social y ahora me siento orgulloso. Así fue así como empezó todo.