Pocas gafas de infancia

Post de Maria Truñó, responsable de políticas de infancia de UNICEF Comité de Cataluña.

 
No es habitual que un Parlamento dedique unasesión extraordinaria a la pobreza y las desigualdades, y por eso el celebrado el 11 de marzo en Cataluña tenía una lectura agridulce: por un lado, ha llegado demasiado lejos el empeoramiento de lavida de tantísimos ciudadanos que van quedando fuera de juego, entre ellos, muchos niños y niñas que vamos dejando atrás. Cada vez más personas y más atrás.
 
Y por otro lado, la exclusión social está en el centro de la agenda política y eso genera expectativas: van a ponerse manos a la obra para alcanzar acuerdos amplios sobre líneas rojas de protección social, sobre medidas de choque para paliar las severas situaciones de pobreza y exclusión, y sobre actuaciones estratégicas para garantizar el derecho a un nivel de vida adecuado.
 
Con ese tono de fondo y con la mirada puesta en luchar contra la pobreza infantil a través de garantía de ingresos (trabajo, ayudas e impuestos), servicios asequibles y de calidad (educación, salud, vivienda y protección social) y participación comunitaria y social, hablamos con los siete grupos parlamentarios para compartir el análisis y las propuestas de UNICEF Comité Cataluña, junto a otras entidades y plataformas sociales y de infancia de Cataluña.
 
No podíamos desaprovechar la oportunidad de ofrecer a los diputados esas “gafas de infancia” que tanta falta hacen a la hora de observar la realidad y tomar decisiones políticas. Se las ofrecimos para que cuando hablaran de cifras desagregaran por edad y vieran que cerca de uno de cada tres* ciudadanos menores de 18 años viven en hogares por debajo el umbral de la pobreza en Cataluña.
 
Para que cuando hablaran de prestaciones como la renta mínima de inserción,  tomaran en consideración los niños y niñas que hay detrás de ese adulto a quien se da o retira la ayuda.
 
Se las ofrecimos para que vieran que la alimentación de mala calidad es sólo un síntoma de la  pobreza infantil y que las becas comedor (aunque son necesarias y su mejora es positiva), no garantizan rentas de suficiencia a las familias con hijos, que es la actuación estratégica que hay que abordar.
 
A pesar de que los datos de pobreza monetaria nos dibujan un rostro de niño y de que el impacto reductor de la pobreza en los niños a través de transferencias públicas es  realmente bajo en Cataluña y España, la infancia sigue sin la visibilidad que merece.
 
En la retórica parlamentaria algunos diputados en el Pleno sacaron las gafas del bolsillo y sí, en algunos momentos leyeron la realidad a través de esas lentes, pero seguimos sin incorporar esa mirada de manera transversal y sistemática.
 

Conclusiones: la lucha contra la pobreza infantil debe ser una prioridad

Y ¿qué dicen las resoluciones? No hay un antes y un después del Pleno en cuanto a acuerdos amplios, valientes y estratégicos que prioricen la lucha contra la pobreza infantil como objetivo político más allá de las siglas de partido. Dicho esto, recogemos cinco resoluciones sobre el tema que, aunque aún insuficientes para generar compromisos medibles, podrían suponer un tímido avance en el derecho a un nivel de vida adecuado de los niños, reconocido tanto por la Convención sobre los Derechos del Niño como por la Ley de Infancia de Cataluña (2010):
  • Asegurar un aumento anual del gasto público dedicado a infancia con el objetivo de acercarnos, lo antes posible, a la media europea (que era de 2,27% del PIB en 2009).
  • Ampliar para el presupuesto de 2015 ellímite de renta para las ayudas a las familias con hijo a cargo con ingresos inferiores a los 16.000 euros anuales, con la posibilidad de seguir incrementándolo en siguientes ejercicios. 
  • Mejorar la gestión de ayudas de comedor dirigidas a los niños para el curso 2014-2015 garantizando una partida presupuestaria con suficiencia económica para dar cobertura a todos los niños en situación de mayor vulnerabilidad. Y aprobar, antes de seis meses, la nueva cartera de servicios sociales para incluir el derecho a la alimentación. 
  • Incrementar el apoyo a los entes locales para ayudas de urgencia social a las familias vulnerables en función de la evolución de las necesidades en libros, ropa o actividades de ocio. Definir  e impulsar nuevos instrumentos para evitar que ningún niño, por motivos económicos, sea privado de actividades de ocio. 
  • Crear, antes de fin de 2014, el Fondo Social de Vivienda, procedente de inmuebles no ocupados de entidades financieras no intervenidas y la SAREB, para alquiler social con prioridad a las unidades familiares con hijos, gente mayor y personas con discapacidad. 
Desde UNICEF Comité Cataluña seguimostrabajando, junto con otras entidades, para que la lucha contra la pobreza infantil sea una prioridad política con medidas concretas que generen cambios reales en la vida de los niños de aquí y de cualquier lugar del mundo. 
 

* Los últimos datos disponibles sitúan la pobreza infantil en Cataluña en menores de 18 años en un 30,9%. Fuente: elaboración propia a partir de la ECV 2012, INE.