Nigeria: ¿qué será lo próximo para los niños?

Ajija está lo más débil que una persona viva puede estar. Esta pequeña de 4 años debería estar jugando con sus amigos en Nigeria, pero apenas puede mantenerse en pie. El diagnóstico del médico no sorprende: tiene desnutrición grave.

"Me siento impotente porque no puedo hacer nada. Los últimos 2 años han sido muy duros, con muy poca comida y muchas enfermedades", me cuenta desesperada su madre, Halima. 

Estoy en Gwoza, un lugar remoto del Estado de Borno, en la frontera del noreste de Nigeria con Camerún. La improvisada clínica está llena de madres que traen a sus hijos para que sean tratados por desnutrición

VIOLENCIA EN NIGERIA: MÁS DE 3 AÑOS DE CONFLICTO DEJAN 250.000 NIÑOS CON DESNUTRICIÓN

Lamentablemente, Ajija no es la única. A medida que la ayuda humanitaria va accediendo al noreste de Nigeria, se revela el verdadero impacto de esta crisis. En Borno hay alrededor de 250.000 niños que sufren desnutrición aguda grave. Son las consecuencias de más de 3 años de violencia que ha devastado esta zona.

Cultivar la tierrair al mercado o conseguir agua potable se han convertido en actividades muy peligrosas y las familias, especialmente los niños, no tienen lo esencial para vivir. Imaginemos cuál será el destino del millón de niños a los que todavía no se ha podido llevar ayuda. 

Esta tragedia de los niños de Nigeria se colocó en el mapa en abril del año 2014, cuando más de 270 niñas fueron secuestradas por Boko Haram en una escuela de Chibok. Tampoco fueron las únicas. Desde 2009, al menos 4.000 niñosniñas y mujeres jóvenes (de 18 a 24 años) han sido raptadas en los estados de Nigeria más afectados. Además, alrededor de 7.000 niñas y mujeres han sufrido violencia sexual

Ahora, los niños de Borno vuelven a ser noticia. En esta ocasión, por estar sufriendo una crisis de falta de alimentos y desnutrición sin precedentes. Pero no podemos depender del intermitente interés del mundo para pedir apoyo. No podemos esperar que ocurra otra tragedia. El trabajo continúa, con los pocos medios disponibles y a pesar de los ataques a los convoyes humanitarios

NIGERIA: SE TRATA DE SALVAR VIDAS

En primer lugar, se trata de salvar la vida de los niños a los que podemos llegar, muchos de los cuales han sido obligados a huir de sus casas. Un simple curso de 8 semanas sobre el uso de alimento terapéutico puede ayudar a los niños a recuperarse de la desnutrición aguda grave. Pero esto solo funciona si también tienen acceso a servicios sanitarios básicosagua potable y saneamiento pata evitar enfermedades que se pueden prevenir y tratar y que suponen la diferencia entre la vida y la muerte para estos niños. 

Para conseguirlo, debemos continuar rehabilitando las clínicas de salud locales, ya que el 60% de ellas están parcial o completamente destruidas en el Estado de Borno. Debemos continuar formando a los trabajadores de la salud y proporcionando suministros médicos, incluyendo el alimento terapéutico. Al mismo tiempo, a través de una red de voluntarios comunitarios, con los contactos y conocimientos de la zona, debemos identificar y tratar los casos de desnutrición infantil.

Ha habido algunos progresos. Este año, unos 75.000 niños han sido tratados contra la desnutrición infantil. Desde abril, se han doblado las consultas, llegando hasta las 500.000, lo que implica que cada vez más niños están siendo controlados y tratados de forma rutinaria. Pero nadie podía prever la verdadera escala de esta crisis. 

VIOLENCIA EN NIGERIA: LOS NIÑOS se tienen que recuperar de los HORRORES vividos

Mientras luchamos para salvar vidas, también tenemos que ayudar a los niños a recuperarse mentalmente de los horrores que han tenido que vivir. Queremos que vuelvan a tener algo de normalidad a través del juego, el aprendizaje seguro y el apoyo psicosocial que puede ayudarlos a recuperar sus infancias. 

Los niños y sus familias piden muy poco. Solo quieren acceso a centros de salud donde puedan encontrar médicos y medicinas. Quieren ir al colegio y encontrar profesorespupitreslibros y lápices. Y quieren fuentes de agua potable.

Desde Gwoza a Maiduguri, desde Puerto Hartcourt hasta Lagos, el recurso más valioso que tiene Nigeria son sus niños. Salvar y proteger este recurso requiere compromiso y apoyo continuo. Solo así podremos proporcionar los servicios esenciales y la normalidad que estos niños y sus familias necesitan para reconstruir sus vidas

Post por Jean Gough, representante de UNICEF en Nigeria