Mozambique: refugio, alimento y seguridad para los desplazados por las inundaciones

Post de Suzanne Beukes, Corresponsal de UNICEF.

Mientras cientos de familias huyen a terrenos más altos, el Gobierno y la comunidad internacional se movilizan en Mozambique para garantizar que los desplazados por las inundaciones tengan refugio, alimento y seguridad.

Una pequeña muchedumbre se ha reunido al borde del puente Xai Xai, en la provincia mozambiqueña de Gaza. El grupo observa con angustia cómo un equipo de salvamento de la Marina amarra un bote con personas que se han visto obligadas a huir de sus hogares inundados.

Los oficiales ayudan a los pasajeros a desembarcar.Transportan sus posesiones más preciadas: ropa, cacerolas, gallinas, un cerdito… Todo lo que pudieron reunir en un momento de pánico cuando creció el nivel de las aguas.
 
Miranda Nachava salta fuera de la embarcación, visiblemente angustiada. "No me gusta marcharme, porque algunas personas murieron allí", sostiene.
 
Las inundaciones en Mozambique han afectado a unas 250.000 personas y se estima que hay 150.000 desplazados.
 
Chokwe es uno de los distritos más afectados.El centro de la ciudad --generalmente bullicioso con sus mercados, automóviles y peatones-- se encuentra ahora sumergido bajo las aguas. Un puñado de ciudadanos atravesaron hábilmente las aguas mientras transportaban sus bienes sobre sus cabezas, en un intento por salvar sus pertenencias. Otros acamparon en la azotea de los edificios más elevados, a la espera de que bajara el nivel de las aguas.
 
Sin embargo, la mayoría abandonó el municipio después de que el Gobierno decretara la alerta roja.
 

CUBRIR LAS NECESIDADES BÁSICAS

Chiaquelane es el lugar del campamento de ayuda más próximo, a unos 30 kilómetros de Chokwe. A finales de enero, unas 70.000 personas habían huido hacia Chiaquelane y miles buscaban refugio en el campamento. La zona fue elegida, en palabras del administrador del distrito, Alberto Libombo, "porque se sitúa en un terreno más elevado y dispone de ocho puntos de abastecimiento de agua".
 
Durante el día, estos puntos de abastecimiento son testigos de una constante fila de desplazados que recogen agua potable. “En una situación de emergencia como ésta, las personas necesitan suministros básicos como alimento, agua, refugio e higiene", explica el Representante Adjunto de UNICEF Mozambique, Roberto De Bernardi.
 
El Gobierno de Mozambique, los organismos de Naciones Unidas y las ONG trabajan las 24 horas para garantizar que estas necesidades básicas estén cubiertas.
 
El creciente número de desplazados implicaproblemas de salud y protección. "Cuando tienes un gran grupo de personas que vive en condiciones difíciles", señala Lola Castro, responsable del grupo de trabajo del equipo humanitario de país, "tenemos que garantizar que disponemos de la suficiente agua, saneamiento y atención médica, y que [las personas] están bien alimentadas y no desarrollan problemas como el cólera o ladesnutrición".
 
La salud y el bienestar de los niños son cuestiones especialmente importantes en campamentos como el de Chiaquelane. En el marco de la respuesta humanitaria, UNICEF distribuye galletas de alto contenido nutritivo, mosquiteras y tiendas de campaña para ofrecer servicios médicos. UNICEF colabora también con las autoridades paraencontrar a los niños extraviados y proteger a mujeres y niños ante cualquier clase de abuso.
 
Por otra parte, UNICEF brinda apoyo a una unidad móvil que viaja por el campamento y las zonas aledañas para proporcionar a los residentes educación sobre buenas prácticas de higiene y saneamiento, lactancia materna y prevención contra el VIH. Por las tardes, las personas pueden congregarse en torno a una pantalla para ver vídeos educativos sobre estos temas.
 

Atender a los más vulnerables

Salatiel Moozinhositoe, de 16 años, espera pacientemente que digan su nombre, de una lista en la que figuran las familias más vulnerables del campamento. Lanza un suspiro de alivio cuando gritan su nombre y recoge una enorme bolsa de plástico con artículos domésticos.
 
Salatiel llegó al campamento sin nada más que la ropa que llevaba puesta. Según cuenta, le informaron de las inundaciones e inmediatamente llegó al campamento en compañía de un amigo. "No tengo dinero para ir a comprobar cómo está mi familia y ver dónde están. He tratado de llamar a mi tía pero el teléfono no daba respuesta. No sé dónde están", comenta.
 
Para Salatiel y otras personas como él, el kit suministrado por UNICEF --que incluye alfombras, cacerolas, sartenes, tazas, cubertería y mantas-- es una gran ayuda. Según la Especialista en Protección Infantil de UNICEF, Mariane Muzzi, los kits están pensados para personas como Salatiel, que proceden de hogares pobres y ahora no tienen absolutamente nada. "Son básicamente conjuntos de emergencia para ayudar a estas familias a sobrellevar las próximas semanas aquí en el campamento", añade.
 
Cuando cae la noche en el campamento, un continuo torrente humano confluye con un alborotado laberinto de personas que han perdido sus hogares y de trabajadores humanitarios, para encontrar un lugar donde descansar. Sin embargo, cuando todavía no ha pasado lo peor y continúan las labores de auxilio y rescate, se necesita con urgencia más ayuda para salvar vidas.