Mauritania: Sidy, Tawil y los niños de Demgha

Por Rocío Vicente, coordinadora de UNICEF Comité Castilla y León
 
Sidy tiene 15 meses y ya sabe lo que es la desnutrición en su forma más severa. Hace unos días su madre le trajo al centro de salud de Kiffa, en el sur de Mauritania, tras un episodio grave de diarrea.
 

Hoy Sydy llora, patalea… es buena señal. Está respondiendo al tratamiento a base deleche enriquecida. El  enfermero relata que ve muchos casos similares: “Los niños llegan muy débiles y además sufren otras enfermedades como diarreas,infecciones respiratorias omalaria”.

Decidido, se acerca a la mamá de Sidy para entregarla unos utensilios y productos para el lavado de manos y el tratamiento del agua mientras le da consejos sobre los hábitos más adecuados para la salud de su bebé. Sidy y su madre podrán irse a casa, pero regresarán al centro en una semana para un realizar un control.

En ocasiones, los niños que llegan a estos centros están en un estado extremadamente débil y presentan complicaciones que les obligan a permanecer ingresados en los llamados CRENI.

Allí conocemos a Tawil, en brazos de suabuela. Apenas se mueve. Tiene nueve meses y entró al centro con tan sólo 6 kilos. La enfermera nos habla de un edema, infecciones… Hace ya varios meses que dejaron de darle el pecho. Ésta vez la enfermedad está muy avanzada y Tawil debe ser alimentado a través de una sonda. Su abuela, tenaz, permanecerá junto a él hasta que se reponga.

Es un caso excepcional y uno de los desafíos a los que se enfrentan los profesionales de estos centros. Muchas familias no disponen ni de los medios ni de las condiciones que les permitan quedarse en los centros durante el tiempo necesario.

AGUA Y SANEAMIENTO, CLAVES PARA LA SUPERVIVENCIA INFANTIL

La desnutrición responde a muchos factores pero en un país como Mauritania existe un importante problema deescasez de agua, que a su vez dificulta que haya un saneamiento adecuado. Estas condiciones provocan en muchos casos infecciones y episodios sistemáticos de diarreas en los niños más pequeños, que impactan en la desnutrición. Por eso, desde UNICEF Mauritania se trabaja para fortalecer elvínculo entre un saneamiento adecuado y la supervivencia y eldesarrollo infantil.

En la remota comunidad de Demgha, UNICEF está desarrollando un programa para mejorar las condiciones de higiene y de acceso al agua en buen estado.  A través de un enfoque participativo la comunidad hace suyas prácticas como el lavado de manos, el tratamiento del agua o la lactancia materna. En paralelo, la defecación al aire libre deja paso a la construcción deletrinas.

En un ambiente festivo los niños de Demgha nos cuentan con naturalidad y entre risas cuándo hay que lavarse las manos y nos enseñan orgullosos las letrinas que la propia comunidad ha construido. Sus madres comentan que ciertas enfermedades ya no son tan comunes y que, en consecuencia, las visitas a los centros de salud se han reducido.

Más de 300 comunidades y 111.950 personas participan en este programa, que es un claro ejemplo de que los máximos beneficios en cuestiones de supervivencia y desarrollo se alcanzan cuando se coordinan con los programas de agua y saneamiento.