Los niños República Democrática del Congo y el derecho a la educación

Por Sonia López - UNICEF Comité País Vasco

"¡Mundele, mundele!"* Los niños de una escuela a las afueras de Kinshasa nos reciben con la alegría de quien deja traslucir la esperanza de disponer de una escuela con paredes, en la que poder cobijarse los días de lluvia propios del clima tropical.

 
República Democrática del Congo no es un lugar fácil en el que crecer. En el segundo país más pobre del mundo, el 43 % de la población adulta no está alfabetizada y el 45% del total de niños y niñas que se matriculan en educación primaria acaban abandonando la escuela. Además, muchas familias no pueden hacer frente a las cuotas escolares. 

UNICEF trabaja mano a mano con el gobierno para cambiar esta realidad. Desarrolla diferentes programas en el país, encaminados a alcanzar la educación universal mediante la eliminación progresiva de las cuotas escolares. Una medida imprescindible para el más del70% de la población congoleña que vive por debajo del umbral de pobreza.

La estrategia de actuación de UNICEF en República Democrática del Congo pretende, además, reforzar el sistema educativo. Para ello contribuye a la dotación en escuelas de infraestructas, mobiliario y material escolar;  la formación y actualización del personal docente; la creación de comités de padres y madres que se involucren en el proyecto educativo y participen en la co-gestión de las escuelas; la rehabilitación de los centros educativos situados en las áreas más desfavorecidas; y la búsqueda del apoyo institucional para el registro y recogida de datos que nos ayuden a tener un diagnóstico de situación realista y nos permitan seguir avanzando en los objetivos marcados. 

En la actualidad, el 12% de las escuelas del país forma parte de este programa y los resultados ya son visibles. Durante el primer año de su puesta en marcha, en las escuelas seleccionadasse consiguió aumentar en un 32% el número de niños y niñas matriculados, y situar la tasa de deserción por debajo del 10%.

Unos resultados que nos alientan a seguir en este camino; que evidencian la necesidad de mantener los esfuerzos destinados a la República Democrática del Congo para conseguir, de este modo, que los resultados sean sostenibles en el tiempo y permitan consolidar los avances educativos en el país.

¡Mundele, mundele!* Los 600 niños de una escuela a las afueras de Kinshasa nos despiden desde ese espacio abierto en el que comparten profesor y aprendizajes. Una foto pone el punto y aparte a nuestra visita y se erige, más que en un recuerdo, en una motivación para seguir luchando por el derecho a la educación de todos los niños y niñas.

 *persona blanca en lingala