La pequeña Malala de Tombuctú

Post publicado en elmundo.es

"Me comprometo a trabajar incansablemente para recuperar el tiempo perdido". La pequeña Fadimetou de 12 años vive en Tombuctú y es la portavoz de su escuela, Ben Bahadou Abubakar.

Hace unos días, durante la ceremonia de lanzamiento de la campaña 'Vuelta a la escuela', mientras los habitantes de la zona cantaban y bailaban vestidos con sus mejores galas, Fadimetou alzó la voz: "Queremos la paz en el mundo, queremos una educación de calidad, servicios desalud adecuados, un comedor escolar para que el hambre ya no sea un obstáculo para la educación de ningún niño. Sí, queremos más libros, materiales ymobiliario escolar, aulas yprofesores. Queremos un mundo adecuado para los niños porque un mundo adecuado para nosotros es un mundo justo para todos".

Como consecuencia del conflicto en Malí, unos 800.000 niños tuvieron que interrumpir susestudios. La crisis nutricional y las inundaciones han sido otras piedras en el camino para su educación. Muchos de ellos se vieron forzados a huir del conflicto en el norte.

Con el corazón lleno de orgullo supadre, Sidi Mohamed Dicko, apodado coloquialmente 'Sergou', se dirige hacia su hija conlágrimas en los ojos y la voz entrecortada por la emoción. La abraza con todas sus fuerzas. Él, que nunca tuvo la oportunidad de asistir a la escuela.

"Hace 50 años la escuela no era para nosotros. Nuestros padres pagaban sobornos para inscribirnos", se lamenta. Hoy en día se erige como embajador de la escolarización de las niñas y hace especial hincapié: "La escuela es un don de dios".

Malí: Niños vulnerables a los ataques

En casa, se asegura de ayudar a sus hijos todos los días con los deberes. Dado que la educación en el hogar es complementaria a la recibida en la escuela, Sourgou impone restricciones a sus hijas. "¡Nada de ver la televisión en los días lectivos! Sólo un buen trabajo durante la semana merece una recompensa para el fin de semana de descanso frente a la pequeña pantalla".

Debido al conflicto que afectó el norte de Malí, Sourgou se vio obligado a enviar hace un año a Faty, su hija mayor, de 14 años, a estudiar a Bamako. Según él, "los niños sonvulnerables a los ataques. Alejar temporalmente a mi hija de las vicisitudes de Tombuctú la protege de los abusos cometidos por losgrupos armados contra lasmujeres".

La campaña de 'Vuelta a la Escuela' alcanza a 1.500 escuelas y 500 centros de aprendizajepara la primera infancia repartidos en las nueve regiones del país. Más de 500.000 estudiantes y 9.000 profesores se beneficiarán, con especial atención a aquellos cuya educación ha sido interrumpida y afectada por las distintas crisis que Malí ha sufrido.

Entre ellas está Fadimetou, la pequeña Malala de Tombuctú. Una niña que promete seguir alzando la voz para defender la educación de todos los niños en Malí por encima de los conflictos, porque sabe que es la llave para cerrar ese injusto ciclo de la pobreza.

Escrito por Ismail Maiga y Cindy Cao, de UNICEF en Malí.