Huyendo de Siria hacia Turquía: la historia de Hala

Post de Charbel Raji, UNICEF

Eran las 3 de la mañana cuando Hala (16 años) y su familia huyeron de su casa en Siria hacia el campamento de refugiados de Ackapale en Turquía. El campo, situado en Sanliurfa, al sureste de Turquía, es uno de los 15 establecidos por el Gobierno de Turquía para las familias sirias que huyen del conflicto en busca de refugio.

Los intensos bombardeos instaron a la familia a cruzar la frontera buscando refugio. “No solo oíamos las bombas por todos lados, también veíamos a gente morir,” dice Hala. “Hemos venido aquí pero hemos dejado nuestros corazones en Siria, con todos nuestros familiares y seres queridos.”

Hala ha perdido las clases este año como consecuencia del conflicto. No obstante, ahora está contenta porque puede asistor a la escuela del campo de refugiados. Aunque faltan materiales: “Nos da esperanza de que en algún momento vamos a volver a casa y a retomar nuestra vida normal”, explica Hala. Una de sus mayores preocupaciones, es si el sistema educativo sirio va a reconocer el bachillerato que está cursando en Turquía, una vez pueda retornar a Siria.

Su único deseo ahora mismo es volver a casa. Está agradecida por todos los servicios y la ayuda que los refugiados han recibido en el campamento, pero continúa preocupada por lo que puede estar pasándoles a sus amigos y familiares en Siria: “Aquellos que no mueren por los bombardeos, están muriendo debido al frío y al hambre. Pido al mundo que les preste atención. Necesitan la ayuda de todos.”

UNICEF y sus aliados han distribuido unos 13.000 kits de ropa de invierno, incluyendo chaquetas y botas, para los niños del campo de refugiados de Akcakale. Además, UNICEF Turquía ha  ayudado a crear un ambiente educativo y recreacional seguro, para los más de25.500 niños sirios que viven en campos de refugiados en Turquía.