Guinea Bissau: Abdulai se va a recuperar

Post de Elena Filella, Cooperación y Emergencias de UNICEF España

Mae Turé tiene 20 años y vive en una pequeña comunidad de la región de Oio, en Guinea Bissau. Esta mujer, tímida y valiente, llegó al Centro Nutricional de Mansoã el pasado 15 de noviembre con el menor de sus tres hijos: Abdulai, de 20 meses, que sufre desnutrición aguda.

Mae y Abdulai, y otras familias como la suya, han recorrido un largo camino hasta llegar a este centro nutricional. Un camino acompañado por los trabajadores de salud que UNICEF ha formado a lo largo de todo el país.

La historia de Abdulai empieza en una de las sesiones mensuales de seguimiento del estado nutricional que se desarrollan en las comunidades. Estas sesiones permiten detectar casos de desnutrición aguda moderada o grave, así como formar a las familias en materia de prácticas adecuadas de nutrición.

Los trabajadores de salud enseñan a los padres y madres cómo deben alimentar a sus hijos en función de su edad: promueven la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y dan pautas adecuadas de alimentación complementaria. Una enorme mesa exhibe los alimentos propios de la zona (arroz, batata, tomate, pescado seco, plátano, maíz, etc…) mientras una de las trabajadoras de salud enseña sus propiedades y cómo deben ser mezclados y cocinados. ¡Una clase de cocina regional con un resultado delicioso!

Balanzas que parecen columpios para dar seguimiento

Tras la lección sobre prácticas adecuadas de nutrición, los trabajadores de salud pesan y miden a los pequeños. Las madres, como Mae, esperan pacientemente su turno mientras algunos niños lloran suspendidos en las balanzas que les pesan, parecen columpio. Al finalizar, los trabajadores de salud entregan a las madres las cartillas de seguimiento nutricional de sus hijos, que detallan la evolución de su peso y estatura, y permiten detectar cualquier indicio de desnutrición.

Los casos más graves, como el de Abdulai, son referidos a loscentros nutricionales apoyados por UNICEF, como el de Mansoã. Mae, valiente, lucha y apuesta por la recuperación de su hijo pequeño: para ello tiene que dejar a sus otros dos hijos al cuidado de familiares y desplazarse hasta Mansõa para acompañar a Abdulai durante todo el tratamiento a base de leche terapéutica y alimento terapéutico. Tan sólo una semana después Mae, con la mirada baja por su timidez, confiesa sonriendo que Abdulai ha mejorado mucho, come más y se encuentra mejor y más fuerte. Abdulai se va a recuperar y él y su madre pronto volverán con sus hermanos.

Tuve el placer de conocer a Mae y Abdulai con ocasión de nuestroviaje a Guinea Bissau acompañados por miembros de la Fundación Alimerka: visitamos los proyectos que UNICEF desarrolla en el país en materia de nutrición infantil y que Alimerka apoya a nivel global.

Recibí clases de cocina, vi a los niños reír y llorar en las balanzas y, escuché la historia de Mae y Abdulai. Ellos, y tantas otras personas, son el trabajo de UNICEF: son lo que hacemos, nuestro objetivo y nuestra misión. Y queremos contar contigo para seguir escuchando a madres decirnos que sus hijos se recuperan de la desnutrición. ¿Nos ayudas?