Crisis en Siria: "No tengo ninguna expectativa de futuro"

Hoy ha sido el día más duro desde que llegué a Jordania para conocer la situación de los niños refugiados sirios y preparar un programa especial sobre el quinto aniversario de la guerra en Siria con la Cadena Ser.

Faris tiene 15 años. En su cara apenas hay expresión. Tiene la mirada perdida. Llegó hace dos años al campo de refugiados de Zaatari con un amigo de su edad, sin ningún adulto. "Mi madre estaba aquí, en las afueras del campo viviendo en una tienda de campaña. Mi padre me metió en un coche que me llevaba a Jordania y luego tuve que caminar durante una hora".

Hay más de 8 millones de niños sirios que necesitan ayuda como consecuencia del conflicto que ha destrozado la vida de miles de niños y que les ha arrancado de cuajo su dignidad, sus escuelas y su futuro.

La madre de Faris tuvo que volver a Siria para apoyar al resto de su familia y le dejó con una tía suya. Su madre no pudo regresar a Jordania y su tía huyó a Europa. Gracias al apoyo de UNICEF y de sus aliados en el terreno, Faris está viviendo en una familia de acogida desde hace un mes.

Preguntamos a la madre de familia de acogida cuál fue su motivación al acoger a Faris. "Es algo humano".

CRISIS EN SIRIA: DOLOR, DIGNIDAD, ESPERANZA

El rostro más duro que he visto desde que llegué a Jordania es el de Faris. Resume el dolor, la pérdida de dignidad y de esperanza. Cuando le preguntamos qué le gustaría para su futuro, Faris se queda callado. Parece que no entiende la pregunta, como si le estuviéramos planteando algo sin sentido después de todo lo que ha pasado, como si él fuera capaz de elegir. Después de un tenso silencio nos dice: "No tengo ninguna expectativa de futuro".

Faris está inscrito en la escuela pero su madre de acogida nos dice que le cuesta mucho despertarse por la mañana, no tiene ganas. Le pregunto qué es lo que más le gusta hacer. "Me gusta la caligrafía árabe". Y nos enseña sus dibujos. Son preciosos. Le pido con cierta timidez si me podría regalar uno de ellos. Abdel Majeed, nuestro traductor, me ayuda a descifrar las letras. Aquí pone "Aunque mi país está mal siempre será querido para mí".

Tú también puedes ayudar a los niños de Siria. Los niños de Siria siguen necesitando nuestra ayuda.

Post de Diana Valcárcel, directora de comunicación de UNICEF Comité Español