Crisis de Siria: sueños de paz

“No es demasiado tarde para los niños de Siria. Siguen manteniendo la esperanza de una vida con dignidad y posibilidades. Siguen acariciando sueños de paz y tienen la oportunidad de cumplirlos”. Son palabras de Peter Salama, el Director Regional de UNICEF para Oriente Medio y el Centro de África.

Cinco años. Cinco largos años deguerra, violencia yprivaciones afectando a 8,4 millones de niños. Cinco largos años de ataques enhogares, escuelas,parques, hospitales.

Cinco largos años de destrucción huida, de miedo sinrazón. Cinco años en los que muchos niños han tenido que crecer demasiado deprisa, abandonar la escuelahuir de sus hogarestrabajar para mantener a su familia…

Cinco años. Toda una vida para 3,7 millones de niños sirios nacidos desde el inicio del conflicto. Niños que no han conocido un país en paz, solo la guerra y la pobreza. Niños que, sin embargo, también ríen, juegan, caminan, crecen, en una milagrosa muestra de que, a veces, la vida es más fuerte que la muerte, la esperanza sobrevive a pesar del dolor, y hay luces que siguen brillando entre las tinieblas.

Pese a todo, los niños y niñas sirios siguen resistiendo, siguen ilusionándose ante una oportunidad de aprender, siguen guardando sus canicas como un ancla contra el olvido, siguen regalándonos sonrisas, siguen soñando con una vida en paz.

Siguen tratando de ser niños. Vulnerables pero tan fuertesindefensos pero tan obstinados, aferrándose a la vida, incluso entre el dolor, el rechazo y los escombros.

CRISIS DE SIRIA: SI ELLOS NO SE RINDEN, ¿CÓMO PODRÍAMOS HACERLO NOSOTROS?

Y si ellos no se rinden, ¿cómo podríamos hacerlo nosotros?. ¿Cómo dejar de reclamar corredores humanitarios, de poner vacunas, de suministrar agua, de llevar medicamentos, de montar escuelas? ¿Cómo dejar de denunciar los ataques a escuelas, de luchar contra el trabajo infantil, contra el reclutamiento de niños, contra el matrimonio precoz? ¿Cómo dejar de soñar, también, con un futuro en paz?

Por eso desde UNICEF seguimos trabajando en Siria, en Irak, en Líbano, en Jordania… A menudo es frustrante, hay zonas asediadas a las que no podemos acceder, escasean los suministros, asistimos impotentes a políticas incomprensibles, nos duelen los ataques indiscriminados a escuelas hospitales, recogemos testimonios estremecedores. Y sin embargo UNICEF sigue allí, seguimos allí, inspirados por la resistencia de estos niños que aún sueñan con ser maestrosmédicos futbolistas en un país en paz, y que merecen una oportunidad para lograrlo.

Seguimos ofreciendo a esos niños, a quienes la violencia les ha arrebatado tanto, espacios educativos donde aprender a leer y escribir, pero también a convivir en paz y a compartir temores e ilusiones.

Seguimos llevando agua, ofreciendo apoyo psicológico, rehabilitando y construyendo escuelas, suministrando vacunas.

Seguimos mejorando la vida de los niños de Siria, seguimos trabajando por sus derechos, por ayudarlos a crecer sanos y protegidos.

CRISIS DE SIRIA: MÁS DE 600 COMPAÑEROS DE UNICEF TRABAJAN EN LA ZONA

Más de 600 personas forman los equipos de UNICEF en la zona, dedicados a paliar el sufrimiento de los niños sirios. 160 compañeros en Siria y el resto en JordaniaIrakLíbano Turquía. Otras muchas lo hacen en los países europeos donde llegan las familias sirias huyendo del horror. Y con todos ellos, haciendo posible esa respuesta, cada una de las personas, empresas o instituciones que, con su apoyo a UNICEF, muestran su compromiso con la paz y con los niños sirios.

Gracias a esa red de solidaridad hemos logrado:

  • Dar acceso a agua para 7,9 millones de personas en 2015, mediante rehabilitación de sistemas de agua y saneamiento o reparto de agua en camiones.  
  • Paliar los efectos del invierno en niños y mujeres distribuyendo mantas, ropa de invierno y aportaciones en metálico, llegando, por ejemplo, a 36.634 niños enSiria16.956 refugiados en Irak y más de 90.000 refugiados en Líbano. En los próximos días se enviarán más ropas de abrigo a 50.000 niños a Siria.
  • Llevar suministros básicos para 32.500 personas a las ciudades sitiadas de Zabadani, Madaya, Foah y Kafraya en el mes de enero de 2016.
  • Enviar a 6 clínicas en la región de Daraa medicamentos y productos sanitarios para atender a 35.000 personas.
  • Que 30.501 niños puedan acceder a educación formal en el Kurdistán iraquí16.500 niños en Homs asistan aclases de refuerzo de árabe, matemáticas, inglés y ciencias, y casi 13.000 niños en Alepo reciban material escolar; todo ello dentro de la campaña “No a una generación perdida” que UNICEF desarrolla desde 2013.

Son solo algunos ejemplos de lo que entre todos hemos conseguido.

Y seguimos.

CRISIS DE SIRIA: NO TENEMOS DERECHO A RENDIRNOS

Ojalá no hiciera falta seguir ni un día más, ojalá ese sueño de paz se haga realidad muy pronto, pero mientras los niños de Siria nos necesiten seguiremos allí, con ellos, estén donde estén.

Porque no tenemos derecho a rendirnos y sí la obligación de seguir trabajando por ofrecer un futuro a todos los niños afectados por este conflicto. Se lo merecen. Se lo debemos. 

Post de Blanca Carazo, responsable de programas de UNICEF Comité Español