Crisis de Siria: la educación es lo más importante

Post de Melanie Sharpe, oficial de comunicación de UNICEF, desde el campamento de refugiados de Za'atari (Jordania)

Cuando la granja en la que se refugiaban Fátima, Ahmed y sus seis hijas (de entre 2 y 10 años) fue atacada, cada uno cogió a tres de las niñas y corrieron para salvar sus vidas

“Recuerdo que la cara de mi hija pequeña estaba cubierta de sangre y me di cuenta de que no podía encontrar a Safa”, dice Fátima.

Fue un vecino el que finalmente encontró aSafa, una de las gemelas de 6 años, sangrando entre los árboles caídos y quemados. La llevó a unhospital de Damasco rural. Cuando Fátima y Ahmed llegaron, supieron que estaba gravemente herida y que perdería su pierna derecha.

Fue el tercer ataque que vivía lafamilia. Originarios de Alepo, Fátima y Ahmed huyeron a Damasco rural cuando su casa fue destruida. Pero cuando Safa estuvo a punto de morir, decidieron dejar Siria.

“No estoy con ningún bando. ¿Qué culpa tienen nuestras hijas?Ellas no son culpables. ¿Por qué tiene que pasar esto?”, se pregunta Ahmed.

Han pasado casi cinco meses desde el ataque y la familia al completo, incluyendo a la madre de Ahmed, Wardeh, vive ahora en una pequeña caravana en el campamento derefugiados de Za’atari, enJordania.

De alguna manera Safa continúa sonriendo, y se ha acostumbrado a tener que arrastrarse para moverse por sí misma. Pero es tímida, y esconde su cara tras sus manos cuando le hacemos preguntas. Su espalda está completamente cubierta por cicatrices desde el ataque. Todavía tiene trozos de metralla bajo su piel, que los doctores de Za’atari están quitando cuidadosamente.

“Incluso los pequeños ruidos le dan miedo y se esconde”, dice Ahmed. “Todas mis niñas viven con un miedo constante”.

CRISIS DE SIRIA: escuela y espacios AMIGOS de la infancia

Como muchos padres sirios, Ahmed y Fátima están decididos a que el conflicto, que ha destrozado la mayor parte de su país, no destroce también el futuro de sushijos.

Gracias a la ONG Handicap Internacional, Safa tiene ahora unasilla de ruedas, recibe sesiones defisioterapia y ha sido medida para hacerle unaprótesis.

Cada mañana Ahmed lleva a sus hijas a una de lasescuelas de UNICEF en Za’atari. Safa y su hermana gemela Marwa están en primer grado. Su profesora, Abeer, se asegura de que Safa sea tratada como cualquier otro alumno.

Por la tarde van al Espacio Amigo de la Infancia apoyado por UNICEF y gestionado por su aliadoSave the Children. Allí los niños juegan, se socializan y reciben apoyo psicosocial.  

Safa dice que le gusta ir al Espacio Amigo de la Infancia. “Me gusta jugar. Me gustan los niños que hay ahí”.

Fátima y Ahmed explican que su prioridad número uno es asegurarse de que sus hijas reciben educación. “Incluso en Siria logramos mantener a las niñas en el colegio todo lo que pudimos.La educación es lo más importante”, dice Fátima.