Crisis de Siria: aún hay familias que no tienen dónde ir

Post de Razan Rashidi, de UNICEF en Siria.

Después de 600 días de asedio, una familia siria de Homs no tiene dónde ir. "No sabemos dónde podemos ir ahora", dice Ahida. Ella y cuatro de sus seis hijos viven en instalaciones para desplazados de Al Andalus desde principios de febrero, cuando fueron evacuados de la parte vieja de Homs, sitiada. 

"Cuando salimos del casco antiguo sabíamos que no tendríamos ningún sitio donde ir, pero hemos pasado demasiada hambre. Tuvimos que dejar Homs", explica.

La familia fue evacuada en una misión supervisada por laONU. Durante la semana que duró la misión fueron evacuadas 1.366 personas del casco antiguo, entre ellas 332 niños, de los cuales 36 eran bebés.

La mayoría de los evacuados mostraban signos de trauma, enfermedad y desnutrición. Algunos fueron hospitalizados y muchos otros necesitarán atención psicosocial.

"Esperamos asistencia durante tanto tiempo… Los rumores que circulaban decían que íbamos a ser rescatados y que el mundo no nos dejaría simplemente morimos de hambre", nos cuenta la madre mientras su bebé duerme plácidamente a su lado en un colchón proporcionado por ACNUR.

El casco antiguo de la ciudad ha estado bajo elbloqueo de todos los bienes, suministros médicos y de energía durante más de 18 meses. La operación militar intensa continúa sin cesar. UNICEF, junto con otros aliados de la ONU e internacionales ha estado pidiendo que laasistencia humanitaria pudiera llegar a losciviles atrapados en el casco viejo.

CRISIS DE SIRIA: SOLUCIONES DE SUPERVIVENCIA ANTE EL HAMBRE

"Muchos de los intentos para entrar en el casco antiguo con la ayuda humanitaria, que se llevan haciendo desde junio de 2012, no tuvieron éxito. A medida que el asedio continuó, las condiciones humanitarias dentro del casco antiguo continuaron deteriorándose ", dijo Youssouf Abdel Jelil, representante de UNICEF en Siria.

Los civiles tuvieron que adaptarse a duras condiciones de vida y surgieron soluciones desupervivencia creativas ante las necesidades graves. "Junto con mis vecinos empezamos a cocinar hierba y maleza para las principales comidas. Hervíamos hierbas para hacer sopa para los niños. Hemos tenido poco que comer por nosotros mismos, pero los niños reciben la primera atención", añade.

Ahida tiene dos hijas casadas a las que no ha visto en dos años. Perdió por completo la pista y el contacto con una de ellas, de 20 años. "Su marido la llevó a algún lugar de los suburbios de Damasco", recuerda la madre. "Cuando bombardearon nuestra casa, se quemó todo. Perdimos nuestros teléfonos y no teníamos ninguna manera de contactar con ellos", dijo. "Rezo para que esté segura todas las noches".

Su segunda hija casada es una niña. Tiene solo 17 años. "Cuando las condiciones eran tan difíciles en Homs, un pariente lejano le propuso matrimonio. Nos pusimos de acuerdo para casarla, ya que queríamos que estuviera en un lugar seguro. Tenía 15 años". Ahora vive con la familia de su marido en algún lugar de Damasco. "Conseguimos hablar con ella por teléfono", sonríe, "y nos dio la noticia de que estaba embarazada de cinco meses".

Tres años de disturbios han destrozado muchas familias en toda Siria y en la región. Decenas de hombres del refugio de Al Andalus tienen a sus familias en los países vecinos o en otras partes inaccesibles de Siria. Su única preocupación ahora es cómo encontrarse con ellos.

Todavía hay 2.600 personas en la antigua ciudad de Homs. Como parte de la misma misión de evacuación, la ONU logró entregar parte de la ayuda prevista en el interior del casco antiguo.

"A pesar de que son objeto de ataque, varios convoyes humanitarios lograron entregar suministros de vital necesidad en el casco antiguo, incluyendoalimentos y medicinas", dijo Abdel Jelil.

El fin del bloqueo de la ayuda humanitaria es una de las demandas de UNICEF y otras organizaciones para terminar con la barbarie de Siria. Si quieres dejar tufirma puedes hacerlo aquí