Ayuda refugiados: Pau Gasol en Líbano con los niños sirios

"¿Qué comes para ser tan alto?" Esta pregunta se la hizo uno de los niños refugiados sirios que conocimos estos días en asentamientos informales en Líbano. Pau Gasol tenía un especial interés en conocer de cerca su situación, le preocupa mucho la crisis de refugiados. No es la primera vez que se acerca a esta realidad. Hace tres años estuvo en Domiz, Iraq, visitando a refugiados y desplazados.

Llegar con Pau Gasol, embajador de UNICEF Comité Español, a cualquiera de los proyectos que hemos visitado en Líbano, además de emocionante es muy divertido.

Nada más bajar del coche, los niños le miran absortosincrédulos, y después corren hacia su grupo de amigos para reírse a carcajadas. Es probable que no hayan visto una persona tan alta en su vida. ¡Yo tampoco!

Pau es no sólo grande en estatura sino en cercanía, buenos sentimientos y generosidad. En esta ocasión lo transmitió con los niños refugiados sirios que llevan más de 5 años sufriendo las consecuencias de una guerra atroz que les ha obligado a huir de sus países con sus familias para salvar sus vidas. Algunos han hecho el viaje a otros países solos.

PAU GASOL EN LÍBANO: "NO ES JUSTO QUE LOS NIÑOS ESTÉN SUFRIENDO DE ESTA MANERA"

En Líbano1 de cada 5 personas es un refugiado. En un país de 6 millones de habitantes, el número de refugiados se acerca a los 2 millones. La gran mayoría, 1,1 millones, son sirios pero también hay un gran porcentaje de refugiados palestinos que llevan en el país más de 6 décadas.

"No es justo que estos niños estén sufriendo de esta manera. Antes que refugiados son simplemente niños y necesitan tener sus necesidades cubiertas, necesitan tener derecho a jugar y a disfrutar de su infancia", comentaba Gasol durante su visita.

Tuvimos ocasión de visitar familias y de tomarnos el tiempo para que pudieran abrirnos su corazóndesahogarse de sus preocupaciones, contarnos qué les inquieta y también cuáles son sus sueños. En un encuentro con un grupo de jóvenes voluntarias siriasPau les escuchaba con enorme atención y ellas se sentían cómodas para contarle sus desafíos. "Nuestros problemas no se acaban cuando huimos de Siria. Aquí nuestras condiciones de vida son muy duras. En invierno la temperatura alcanza loscero grados y pasamos mucho frío". Las "casas" en los que viven los refugiados están construidas con maderas y plásticos. 

AYUDA REFUGIADOS: RESPUESTA HUMANITARIA EN LÍBANO

UNICEF trabaja estrechamente con organizaciones libanesas como HoopsKafa o LOST que hacen un excelente trabajo. "No sé qué sería de estos niños sin organizaciones como UNICEF y sus aliados locales. Estarían completamente abandonados a su suerte", comentaba Gasol impactado al regreso de una de las visitas.

Nuestro único objetivo en UNICEF es que los niños refugiados estén protegidos y tengan sus necesidades cubiertas, que a pesar de lo que han tenido que atravesar, puedan tener una infancia más feliz.

Por eso, en 2015, junto con nuestros aliados locales triplicamos el número de niños que pudieron acceder a la educación primaria (de 61.033 209.253); se duplicó la provisión de agua para refugiados sirios en 1.500 asentamientos informales600.000 niños y mujeres en riesgo/víctimas de violenciaabuso y explotación han recibido apoyo a través de los servicios de protección. Además, se han suministrado más de 4 millones de vacunas.

Detrás de estas grandes cifras, aparentemente impersonales, están los sueños de millones de niños. “He tenido que dejar la escuela dos años, pero ahora vuelvo a retomarla. Mi sueño es terminar la escuela e ir a la universidad”, me comentaba Aya, una niña siria de 15 años.

AYUDA REFUGIADOS: NECESIDADES INFINITAS

La respuesta de UNICEF a la crisis de Siria es un reto y es infinita. "Nos da la sensación que toda ayuda es insuficiente... ¡Hay tantas necesidades!", nos contaba Berta Travieso, jefa de la oficina de UNICEF en la zona del valle de la Bekaa. "Trabajamos de sol a sol y no llegamos. Pero estamos muy contentos de ver que la mayoría de los niños van a la escuela y hacemos todo lo posible para que tengan acceso a cuidados de salud".

Allá en el valle, visitamos un centro donde los adolescentes refugiados participan en actividades lúdicas y de educación para la paz. Es importante que después de haber testimoniado un nivel de violencia tan extremo - no podemos imaginar lo que los ojos de estos niños han visto- se les forme para construir la paz en sus entornos y que interactúen con niños libaneses para romper las barreras de la desconfianza.

Pau Gasol tuvo ocasión de hablar largamente con Mohamed, un niño refugiado sirio de 15 años procedente de Alepo, que trabaja en la recogida de la patata para apoyar a su familia. A los adultos refugiados sirios no se les permite trabajar así que para mantenerse, los niños son muchas veces los que traen el pan a casa.

¡Qué duro debe ser para unos padres tras vivir una vida normal en la Siria de antes de 2011, se vean ahora obligados a mandar a sus hijos a trabajar! "Durante las vacaciones escolares trabajo en la recogida de la patata de 5.30 a 11.30 de la mañana. Me pagan 7 dólares a la semana que doy a mis padres para los gastos de la familia", nos explicaba Mohamed. 

PAU GASOL EN LÍBANO: GRACIAS DE CORAZÓN

Es muy difícil marcharse de cualquiera de los lugares que hemos visitado. Los niños retienen a Pau, quieren que les suba en brazos, que le den volteretas. Todos quieren tener su momento exclusivo de gloria con él. Debe de tener la espalda hecha polvo porque no ha sido capaz de decir que no a ninguno. ¡Sus caras de felicidad son el mejor recuerdo que nos llevamos!

Gracias de corazón, Pau. Los niños refugiados sirios en Líbano han sido muy felices durante tu visita. Los buenos momentos que pasaron contigo quedarán en su memoria.

Post por Diana Valcárcel, directora de comunicación de UNICEF Comité Español