Ataque químico en Siria: ¿una pesadilla real para los niños?

Ataque químico en Siria: ¿una pesadilla real para los niños?

Mientras duermen, los niños solo deberían soñar. Como mucho tener alguna pesadilla con monstruos imaginarios. Pero nunca, jamás, deberían vivir una pesadilla tan real como la que están viviendo cada día los niños en Siria. Ni como la que vivieron los niños de Jan Shijún el martes pasado: despertarse en medio de un bombardeo aéreo con supuestas armas químicas.

Lo que vino después lo hemos visto en las terribles imágenes que han inundado las redes sociales estos días. Niños asfixiándose, con espuma en la boca, la mirada perdida27 niños murieron. Además, según los testigos que presenciaron el ataque, aquellos heridos que consiguieron llegar al hospital de Al Rahma, sufrieron un segundo bombardeo aéreo mientras recibían tratamiento. 

De confirmarse el uso de estas armas químicas en el ataque, estaríamos ante una grave violación del derecho internacional. Este tipo de armas están prohibidas por la comunidad internacional desde 1997 para poner límite a las crueldades de la guerra. Por eso este bombardeo sería especialmente grave y un paso atrás para la humanidad.

Conflicto en Siria: los niños no son de ningún bando

No podemos olvidar que los niños sirios no pertenecen a ningún bando. Seguimos creyendo en un mundo en paz, debemos parar esta guerra y la violencia contra los niños, son nuestros niños. No hay niños que apoyen a El Asad, ni niños que apoyen a los rebeldes o a cualquiera de las partes en conflicto. Solo miles de víctimas inocentes que no entienden por qué los adultos no son capaces de poner fin a la violencia y no encuentran otra manera de solucionar sus problemas que no sea las bombas y las balas.

2016 fue el peor año de la guerra en Siria para los niños. Al menos 652 niños fueron asesinados y se produjeron 338 ataques contra hospitales o centros sanitarios. Además, 230.000 niños sirios siguen viviendo bajo asedio. ¿Vamos a dejar que 2017 sea aún peor para ellos? El ataque de Jan Shijún es un síntoma de que no vamos por buen camino .

Las partes de este conflicto deben poner fin inmediato a este sufrimiento y la comunidad internacional debe presionar para que así lo hagan. Ya han pasado más de 6 años cometiendo un sinfín de barbaridades. Tanta tristeza, dolor y desolación merecen acciones contundentes. Los niños de Siria no pueden esperar ni un minuto más. ¡Basta ya!

Javier Martos

Director ejecutivo de UNICEF Comité Español