Angola: la historia de Joel

Joel tiene meningitis. Cada pocos segundos su cuerpo se pone rígido y el dolor se refleja en su pequeño rostro. Está gravemente enfermo. Se frota los ojos mientras mira a pared. La ceguera ha sido su última complicación. Hace unos días, le diagnosticaron sarampión.
 
Joel es uno de los 101.000 niños angoleños sin vacunar al año. La meningitis y el sarampión son enfermedades que pueden prevenirse con la vacunación
 
"Cuando llegamos a la clínica, Joel estaba tan enfermo que ni siquiera lloraba. Como madre, nunca pensé que diría esto, pero quería verle llorar. Por lo menos cuando lloraba, sabía que estaba vivo", dice Francisca, su madre.
 
Francisca dice que la distancia a la clínica y el hecho de que no tuviese suficiente dinero para el autobús son las razones por las que su hijo no pudo participar en las vacunaciones rutinarias que podrían haber evitado la enfermedad.
 
Tiene que tomar cuatro autobuses diferentes  y el viaje para llegar al hospital de Huambo, donde hay gran disponibilidad de vacunas, le cuesta 10 dólares. Además, perdería un día de salario. Gana menos de 2 dólares al día vendiendo maíz, zanahorias y yuca, que ella misma cultiva en una pequeña parcela de tierra en frente de su casa.
 

"dile a las madres que necesitan vacunar a sus hijos"

Francisca dice que haría cualquier cosa para conseguir que su hijo se recupere. "No quiero que ninguna mujer haga frente a algo como esto", dice. "Nadie se puede imaginar lo que es esto."
 
Joel arde de fiebre y está confuso porque ya no puede ver. Francisca intenta calmar a su hijo recorriendo con las yemas de sus dedos el brazo del pequeño y meciéndole en sus brazos. 
 
Francisca  ha criado a Joel y sus otros dos hijos sola desde que su marido se fue cuando Joel tenía tres meses de edad. No ha vacunado a ninguno de sus tres hijos. Mientras ella se queda en el hospital junto a Joel, su hija está con su hermana en Luanda, y su hijo con su cuñado, cerca de Huambo. Es una familia en situación de crisis.
 
Hará falta tiempo para ver cómo el cuerpo debilitado de Joel combate los virus. Los médicos han sugerido que Joel podría necesitar cirugía en el cerebro para que recupere algo de su visión.
 
Cuando se le pregunta qué consejo le daría a otras madres con hijos pequeños, Francisca dice simplemente: "Dile a las madres que necesitan vacunar a sus hijos".
 

Todos los niños deben recibir los beneficios de la vacunación

UNICEF cree que todos los niños deben recibir los beneficios de la inmunización, con independencia del lugar donde hayan nacido, quiénes son o dónde viven.
 
Vacunar a los niños es una de las formas más eficientes, exitosas y rentables de salvar vidas. La campaña 100 % está ampliando la vacunación en Angola y en otros 7 países en los que las tasas de vacunación rutinaria son las más bajos del mundo. 
 
Las huellas de la intensa guerra civil que terminó en 2002 en este país  todavía están visibles en gran parte de Angola. Los niveles de vida son bajos para la mayor parte de la población y la esperanza de vida y las tasas de mortalidad infantil están entre las peores del mundo.
 
A través de una estrategia denominada RED, UNICEF está trabajando con organizaciones locales, así como con los líderes tradicionales y religiosos para mapear y alcanzar aquellas zonas con un número elevado de niños sin vacunar. Esta estrategia ha conseguido avances, pero hasta el momento sólo ha llegado a 97 de 164 municipios (2010). 
 
El dinero conseguido con esta iniciativa a través de la campaña 100 % apoyará la difusión y creación de equipos móviles que se desplazarán para llegar a muchos más niños como Joel.