Ahora no podemos parar: son vidas reales las que están en juego

Por Sara Collantes, Responsable de Políticas de Infancia y Desarrollo de UNICEF España

“En la medida que la economía española está volviendo a crecer, volveremos a apoyar estos esfuerzos con una gran inversión en desarrollo generosa, inteligente y eficaz”. Esta buena noticia de compromiso de España con la cooperación internacional, pronunciada por el presidente del gobierno español anoche ante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York (de madrugada aquí) nos daba hoy los buenos días. 

 

Y no ha sido la única. El resto de líderes mundiales han dicho unánimemente a renovar su compromiso con los ODM y a definir entre todos los nuevos “Objetivos” que nos permitan avanzar a partir de 2015 y que, según lo acordado, deben vincular definitivamente los tres elementos del desarrollo sostenible: una transformación económica que permita a millones de personas salir de la pobreza, el avance hacia la justicia social y la protección del medio ambiente. Han quedado en tener esta lista terminada en septiembre de 2015. Hasta entonces seguirá el trabajo de concreción técnica y financiera. 
 
Porque sin concreciones podemos caer en riesgos pasados: buenas intenciones que se quedan demasiado lejos. Con los ODM hemos aprendido que aterrizar los compromisos genera mejores resultados y así debemos seguir. 
 
Al escribir este post, no es fácil desprenderse de laenorme preocupación que tenemos desde hace ya algún tiempo con el acusado descenso que ha sufrido la Ayuda Oficial al Desarrollo en España en los dos últimos años: más de un 65% de reducción.
 
Es complicado poner cifras concretas al impacto que puede haber tenido esta tendencia, pero viendo todo lo que se ha logrado con el apoyo de la ayuda española, podemos entender bien que son vidas reales las que están en juego
 
Vidas que reclaman actuar con urgencia, puesto que ninguna circunstancia o crisis justifica que muera un niño más si lo podemos evitar. Y ahí seguimos diciendo y repitiendo a todo el mundo que Ahora no podemos parar, que se sumen para que no pare la Ayuda Oficial al Desarrollo.
 

Una día importante para España

Pero sigamos con la sonrisa puesta porque, a la luz de las declaraciones de anoche, cabe esperar que mañana no se anunciarán más reducciones en Cooperación cuando se presente la propuesta dePresupuestos Generales para el año que viene. Es la única señal válida capaz de respaldar y dar veracidad a este compromiso anunciado por nuestro más alto representante ante los países del mundo.
 
Ayer fue un día importante para España, porque también se repasaron delante del mundo entero los resultados concretos que se han conseguido con el Fondo que puso a disposición España para acelerar el cumplimiento de los ODM hace unos cuantos años. Esto no solo han sido palabras bonitas. Por eso, estoy convencida de que podemos recuperar la senda. Y no solo para ocupar un asiento en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, sino porque la apuesta por la solidaridad internacional constituye uno de los acervos más importante que tiene nuestro país. No nos cansemos de repetirlo.
 
España y la solidaridad han caminado siempre de la mano a los ojos de muchos países del mundo. Y así sigue siendo. Según los últimos datos disponibles relativos a 35 organizaciones que trabajan en España en cooperación y acción humanitaria, y en mitad de una crisis económica sin precedentes, el número de socios se ha incrementado en un 10% en los dos últimos años. Esto solo puede explicarse en una sociedad en la que la solidaridad no es un elemento coyuntural o accesorio, sino unapieza esencial, que construye identidad.