Principios y estrategias fundamentales
En junio de 2001, el período ordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas relativo al VIH/ sida aprobó una declaración de compromiso en apoyo a la infancia afectada por el VIH/sida:
El compromiso incluía la elaboración y puesta en marcha de normas y estrategias nacionales para establecer y fortalecer el apoyo a las niñas y los niños infectados o afectados por el VIH/sida. El entorno de apoyo a los niños debe ser favorecido por los gobiernos, las familias y las comunidades:
- dándoles asesoramiento y apoyo psicosocial adecuado;
- asegurando su escolarización y acceso a vivienda, buena nutrición y servicios sociales y de salud, igual que a otros niños.
- protegiendo de toda forma de maltrato, violencia, explotación, discriminación, trata y pérdida del derecho de sucesión a los huérfanos y a las niñas y los niños vulnerables
- fortaleciendo los servicios de atención para dar tratamiento a las personas que viven con VIH/ sida que prestan:
- la familia y la comunidad,
- el sector no estructurado
- los sistemas de atención de la salud
- prestando apoyo a las personas, los hogares, las familias y las comunidades afectados por el VIH/ sida
La Declaración exhorta igualmente a los gobiernos y a sus aliados a evitar la discriminación y velar por el respeto de todos los derechos fundamentales combatiendo activamente los prejuicios de los que son víctimas los huérfanos y los niños afectados por el VIH/sida.
El documento exhorta también a todos los miembros de la comunidad internacional a que presten apoyo a los programas de asistencia a los niños y niñas huérfanos o vulnerables en las regiones afectadas, especialmente en África subsahariana.
Estrategias de capacitación
Las actividades realizadas con huérfanos y otros niños y niñas afectados por el VIH/sida han demostrado que para protegerles y ocuparse de ellos mejor es preciso adoptar tres estrategias complementarias:
- Reforzar la capacidad de las familias para proteger y cuidar a sus niños y niñas - garantizando la gratuidad de la enseñanza básica y formulando programas de protección social y de actividades para generar ingresos.
- Movilizar y reforzar los mecanismos comunitarios, estableciendo comités comunitarios que se ocupen de los huérfanos y guarderías comunitarias.
- Fortalecer la capacidad de los niños, las niñas y los adolescentes de hacerse cargo de sus necesidades elementales y del cumplimiento de sus derechos, ofreciendo materiales educativos, programas de preparación para la vida activa y formación profesional.








