Viajes a terreno

Bolivia: consolidando avances en salud infantil y materna

Fecha: 
Jue, 21/03/2013 (Todo el día)
21/03/2013 | Actualizada a las 13:09h |

Post de Ildefonso González, Responsable de Publicaciones y Fotografía de UNICEF España

Si Rosa Parks no se hubiera negado a ceder su asiento en el autobús a un joven blanco allá por 1955, es muy probable que el fin de la segregación racial en Estados Unidos se hubiese dilatado en el tiempo. "Mientras más obedecíamos, peor nos trataban”, aseguró después. Gente como Rosa Parks tenía claro que las cosas podían cambiar.

En Bolivia, las comunidades son cada vez más conscientes de sus derechos, de que pueden y deben reclamar, de que un mundo mejor es posible gracias a su implicación y participación en la toma y ejecución de decisiones.

El  trabajo de la cooperación internacional, de la mano de organizaciones como UNICEF, y el proceso de reconocimiento histórico de los derechos indígenas impulsado por el Gobierno de Evo Morales, está empoderando no solo a la sociedad civil de Bolivia, sino también a las instituciones y los colectivos profesionales.
 
Lo pudimos comprobar en un reciente viaje a Loma Alta, una comunidad remota de la Amazonía boliviana cuya población ha votado para que las cuentas públicas prioricen la salud por encima de cualquier otro gasto del municipio. Una de sus victorias ha sido no tener ningún caso de mortalidad materna en cuatro años, a pesar de que la desnutrición y enfermedades como la malaria, el dengue, la leishmaniosis o la diarrea presentan unos índices más altos en esta región que en el resto del país.
 
En Loma Alta hay dos asociaciones de mujeres muy activas. Han creado un Club de Madres con 40 afiliadas y el día que llegamos nos cuentan la capacitación en derechos que han recibido de UNICEF y nos entregan una lista de peticiones que incluye desde medicamentos como el glucantime (para el tratamiento de la leishmaniosis) hasta material muy diverso como una camioneta, una ambulancia, una bomba de agua, equipamiento para el centro de salud y formación para su personal.
 

“LA SALUD ES LO PRIMORDIAL”

A todas estas mujeres les preocupa la salud de sus hijos y reclaman una buena atención sanitaria para ellos, aunque reconocen que la situación ha mejorado en los últimos años. Julia Lurici, de 48 años y madre de 8 hijos, nos explica que el otro día acudió al centro con su hija enferma y se lo encontró vacío; además, la farmacia estaba cerrada. “Me he quejado al doctor y me ha dicho que la cosa va a mejorar. La salud es lo primordial y no pueden hacer abandono”. “Queremos que vayan a la Universidad”, se aventura a decir Edna mientras sonríe y mira a su pequeño Virgilio, de 5 meses.
 
El conformismo y los complejos desaparecen para dar paso a legítimas reivindicaciones que superan el mero anhelo de que sus pequeños sobrevivan. “Queremos que vayan a la universidad”, se aventura a decir Edna mientras sonríe y mira a su pequeño Virgilio, de 5 meses.
 
A cientos de kilómetros de Loma Alta, en el altiplano, el doctor José Coca, Director del centro de salud de Ucumasi, nos explica con sus palabras el cambio de mentalidad que se está operando entre el personal sanitario y la comunidad, y del que responsabiliza a la cooperación internacional.
 
“Nos han dado una infraestructura y un equipamiento excelente, y nos han ayudado con cursos de actualización. Ucumasi está aprendiendo a valorar la vida, a que nuestras señoras cuiden a su bebé desde el vientre, y que no sea un ‘producto' más para que les ayude, que no sea como algo material que si nace vivo, bien, y si nace muerto, bien también. Queremos que nos sigan ayudando a construir nuestro futuro”.
 

EL PEZ Y LA CAÑA DE PESCAR

En el mundo de la cooperación internacional para el desarrollo, la metáfora del pez y la caña de pescar –no dar el pescado, sino enseñar a pescar—es recurrente.
 
En Bolivia, UNICEF y otras organizaciones aliadas están contribuyendo, mediante el acompañamiento y asesoramiento a las autoridades; la formación y capacitación del personal sanitario, y el empoderamiento de las comunidades, a que el país construya un futuro. Un futuro sin barreras en el acceso a la salud como el que hoy quiere y por el que lucha Julia Lurici para sus hijos y vecinos.
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Guinea Bissau: Abdulai se va a recuperar

Post de Elena Filella, Cooperación y Emergencias de UNICEF España

Post de Elena Filella, Cooperación y Emergencias de UNICEF España

Mae Turé tiene 20 años y vive en una pequeña comunidad de la región de Oio, en Guinea Bissau. Esta mujer, tímida y valiente, llegó al Centro Nutricional de Mansoã el pasado 15 de noviembre con el menor de sus tres hijos: Abdulai, de 20 meses, que sufre desnutrición aguda.

Mae y Abdulai, y otras familias como la suya, han recorrido un largo camino hasta llegar a este centro nutricional. Un camino acompañado por los trabajadores de salud que UNICEF ha formado a lo largo de todo el país.

La historia de Abdulai empieza en una de las sesiones mensuales de seguimiento del estado nutricional que se desarrollan en las comunidades. Estas sesiones permiten detectar casos de desnutrición aguda moderada o grave, así como formar a las familias en materia de prácticas adecuadas de nutrición.

Los trabajadores de salud enseñan a los padres y madres cómo deben alimentar a sus hijos en función de su edad: promueven la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y dan pautas adecuadas de alimentación complementaria. Una enorme mesa exhibe los alimentos propios de la zona (arroz, batata, tomate, pescado seco, plátano, maíz, etc…) mientras una de las trabajadoras de salud enseña sus propiedades y cómo deben ser mezclados y cocinados. ¡Una clase de cocina regional con un resultado delicioso!

Balanzas que parecen columpios para dar seguimiento

Tras la lección sobre prácticas adecuadas de nutrición, los trabajadores de salud pesan y miden a los pequeños. Las madres, como Mae, esperan pacientemente su turno mientras algunos niños lloran suspendidos en las balanzas que les pesan, parecen columpio. Al finalizar, los trabajadores de salud entregan a las madres las cartillas de seguimiento nutricional de sus hijos, que detallan la evolución de su peso y estatura, y permiten detectar cualquier indicio de desnutrición.

Los casos más graves, como el de Abdulai, son referidos a los centros nutricionales apoyados por UNICEF, como el de Mansoã. Mae, valiente, lucha y apuesta por la recuperación de su hijo pequeño: para ello tiene que dejar a sus otros dos hijos al cuidado de familiares y desplazarse hasta Mansõa para acompañar a Abdulai durante todo el tratamiento a base de leche terapéutica y alimento terapéutico. Tan sólo una semana después Mae, con la mirada baja por su timidez, confiesa sonriendo que Abdulai ha mejorado mucho, come más y se encuentra mejor y más fuerte. Abdulai se va a recuperar y él y su madre pronto volverán con sus hermanos.

Tuve el placer de conocer a Mae y Abdulai con ocasión de nuestro viaje a Guinea Bissau acompañados por miembros de la Fundación Alimerka: visitamos los proyectos que UNICEF desarrolla en el país en materia de nutrición infantil y que Alimerka apoya a nivel global.

Recibí clases de cocina, vi a los niños reír y llorar en las balanzas y, escuché la historia de Mae y Abdulai. Ellos, y tantas otras personas, son el trabajo de UNICEF: son lo que hacemos, nuestro objetivo y nuestra misión. Y queremos contar contigo para seguir escuchando a madres decirnos que sus hijos se recuperan de la desnutrición. ¿Nos ayudas?

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Los retos de la infancia en Honduras

Fecha: 
Lun, 27/06/2011 (Todo el día)
12/07/2011 | Actualizada a las 13:12h |

Laia Ruich, Responsable de Comunicación de UNICEF Comité Cataluña

Por Laia Ruich, Responsable de Comunicación de UNICEF Comité Cataluña

La capital de Honduras, Tegucigalpa, nos recibe con un calor y una humedad que se pega a la piel y de la que es difícil desprenderse. 

Tegucigalpa es una  capital caótica . En cada esquina, niños y adultos venden productos, arreglan carros, o regentan pulperías (pequeños colmados). Un urbanismo desordenado lleno de calles y callecitas le llevan a uno a tardar medio año hasta saber moverse por la ciudad sin perderse. Eso me dice Héctor Espinal, Especialista de Comunicación de UNICEF Honduras, que nos acompaña en la visita.

En la Casa de las Naciones Unidas, donde UNICEF tiene su oficina junto a nueve agencias más como el PNUD, la FAO, la OIM o ONUSIDA,  nos recibe con mucho afecto el Representante Interino de la Oficina, Tad Palac, y la Representante Adjunta, Mariko Kagoshima. Nos cuentan brevemente en qué situación se encuentra la infancia en este pequeño país centroamericano.

Varios factores políticos, económicos y sociales hacen de Honduras un país débil. Un país donde la criminalidad es muy alta, y donde los derechos de los niños son vulnerados continuamente. Un país, a la vez, que tiene muchas ganas de demostrar su valía, y UNICEF trabaja buscando fórmulas para dar una oportunidad a sus niños.

Los representantes de la oficina nos presentan el nuevo programa de país para los próximos 5 años, firmado por UNICEF y el Gobierno de la República de Honduras. Se concentra en dos áreas: la educación y la protección de la niñez; y el seguimiento y la evaluación de los derechos de la infancia.

“Entre el 60 y 70 por ciento de la población hondureña es pobre, la mayoría de la población es vulnerable. Y a esto se le debe añadir la debilidad institucional”, nos cuenta Mariko Kagoshima. “La mortalidad infantil, la mortalidad materna, la desnutrición crónica en menores de cinco años, la mala calidad de la educación, el abandono escolar en la adolescencia, y sobre todo los altos niveles de delincuencia del país… ésta es la situación de partida con la que trabajamos”, añade la Representante Adjunta.

UNICEF lucha para cambiar la vida de estos niños aliándose con los socios locales: el gobierno y las municipalidades. UNICEF y sus aliados dan apoyo a proyectos como Fútbol para la vida, donde el deporte se utiliza como un medio para la prevención de violencia comunitaria, el VIH/SIDA y embarazos no deseados. Y precisamente éste es el proyecto que visitaremos durante las próximas horas de nuestra visita en Honduras. 

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Empleados de Banesto viajan a Marruecos para conocer la labor de UNICEF

12/06/2012 | Actualizada a las 15:43h |

Por Beatriz Alcaraz, Alianzas Corporativas de UNICEF España

Por Beatriz Alcaraz, Alianzas Corporativas de UNICEF España

Un año más, diez empleados de Banesto han viajado a terreno para conocer de primera mano la labor de UNICEF. Este viaje se enmarca dentro de la alianza de colaboración de Banesto y UNICEF España para apoyar proyectos de educación a favor de la infancia más vulnerable.

En esta ocasión, los comerciales de Banesto de la Cuenta Infantil pro UNICEF, viajaron a Marruecos acompañados por Ana María Cabeza del equipo de Marketing de Banesto y por Alicia Moreno del equipo de socios de UNICEF.

El viaje comenzó con la llegada a Agadir para visitar los proyectos que UNICEF desarrolla en colaboración con el Gobierno de Marruecos. La agenda se inició con una reunión con el gobernador de la zona, quién habló de los avances en materia escolar y un encuentro con el alcalde de Tata, donde pudieron ser testigos de una asamblea y parlamento infantil local.

Seguidamente, pudieron visitar Dar Al Oumouma, una escuela primaria con una unidad de prescolar, Espacio Amigo de la Infancia, el centro de Ocio juvenil y un encuentro con una ONG local y la escuela de Moumine Inzgane.

El viaje ha sido una lección de vida

Mª Carmen Sánchez-Blanco Muñoz-Cobo, de la  sucursal de Banesto en Sevilla nos cuenta su experiencia: “Este segundo viaje con UNICEF ha cubierto con creces todas mis expectativas. De nuevo, me admira la alegría de los niños y la preocupación de todo el personal intentando potenciar los estudios hasta su formación completa y que no abandonen sus estudios”.

“Los compañeros de UNICEF, de nuevo maravillosos, facilitándonos en todo momento información, compañerismo y una estancia de lo más agradable. Quiero destacar también la amabilidad de todo el personal del equipo de los proyectos de Marruecos que nos ha recibido y nos ha  informado de los resultados obtenidos con la ayuda de UNICEF, lo que nos hace seguir trabajando y luchando para obtener fondos para ellos. En resumen, el viaje ha sido una lección de vida”, añade.

Banesto y UNICEF España iniciaron su colaboración hace más de una década, estrechando su colaboración y compromiso en el 2007 apoyando diferentes proyectos de Educación en Ecuador y en Mozambique dentro de la iniciativa Escuelas para África de UNICEF.

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La comunidad, protagonista de su cambio en Guinea-Bissau

Fecha: 
Mié, 06/07/2011 (Todo el día)
Teresa Martínez Peral, Coordinadora UNICEF Comunidad Valenciana

Por Teresa Martínez Peral, Coordinadora de UNICEF Comunidad Valenciana

Hoy hace casi un mes que partimos hacia Guinea-Bissau  y las imágenes e impresiones vividas allí siguen impactándome como el primer día.

Durante los días 6 al 10 de junio de 2011, UNICEF España junto con GREFUSA y MRW realizaron un viaje a Guinea Bissau.

Desde el primer momento, y durante todo el viaje,  fuimos acogidos con la mayor cordialidad y profesionalidad. Nos recibió el Representante de UNICEF en Guinea-Bissau, Geoff Wiffin, el Representante Adjunto, Marcel Ouattara,  la mayor parte de los miembros del equipo de UNICEF Guinea-Bissau y numerosas autoridades locales.

Hay tres ejes que para mí han sido los más ilustrativos del trabajo que lleva a cabo UNICEF en Guinea-Bissau:

  • La educación, de niños y niñas, por supuesto, pero también la alfabetización de las mujeres. La visita a la escuela de Suzana fue el primer ejemplo del trabajo en Grupo de mujeres de la aldea de Mancoba celebrando que son comunidad libre de MGF. Copyright UNICEF Guinea Bissau. educación que UNICEF lleva a cabo en el país.  Abarca acceso a la educación de niños y niñas: tiene 668 alumnos (400 niños, 268 niñas entre las edades de 6-15), educación de calidad (útiles escolares, libros de texto y formación de profesores), 10 aulas rehabilitadas, y medios de agua y saneamiento (una bomba de agua,  letrinas separadas para niños y niñas, sensibilización sobre prácticas de higiene, como lavado de manos para la prevención del cólera, etc.).  
  • La lucha de UNICEF y sus aliados locales contra las denominadas “prácticas nefastas” (mutilación genital femenina, matrimonios forzados, repudio de mujeres en la menopausia, etc.). Es importante mencionar que hay en Guinea-Bissau un Comité Nacional para combatir las prácticas nefastas para la Salud de las Mujeres y los Niños que, con el apoyo de UNICEF, lleva tiempo luchando para sacar adelante una proposición de ley contra la mutilación, dentro de la Estrategia Nacional para el Abandono de la Mutilación Genital Femenina.

    La proposición de ley fue finalmente aprobada por la Asamblea Nacional el 8 de junio, coincidiendo con nuestra visita, y con ella se prohíbe y  criminaliza esta práctica. La decisión fue celebrada por todas las partes implicadas y era uno de los objetivos clave de la estrategia de incidencia política de UNICEF Guinea-Bissau.

    Las comunidades de Mancoba y Canquebo son dos ejemplos de cómo las mujeres lideran el cambio de mentalidad necesario para combatir las creencias que durante siglos han avalado estas prácticas.
  • El impacto del programa de Saneamiento Total Liderado por la Comunidad (CLTS). La visita a la aldea de Budjin fue uno de los hitos más impresionantes del viaje. Forma parte de una comunidad de 200 poblados que están poniendo en marcha este programa que UNICEF implanta con la valiosísima labor  de la ONG local NADEL. Como resultado de este proyecto, cada hogar de la comunidad tiene ahora una letrina, lo que contribuye directamente a prevenir la transmisión de enfermedades infecciosas y a mejorar la salud e higiene de cada aldea.

No puedo tener más palabras y sentimientos de admiración por el esfuerzo que UNICEF y NADEL están haciendo por cambiar los hábitos de higiene en estas aldeas y, muy especialmente, por la fuerza de sus mujeres.  Ellas son las que han decidido asumir el compromiso de cambiar su forma de vida. ¡La enorme sonrisa que encendía sus miradas al enseñarnos cada letrina refleja el orgullo que siente quien da un paso adelante, en su propio beneficio y en el de las generaciones por venir!

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'Fútbol para la vida': el poder de un balón

Fecha: 
Mié, 29/06/2011 (Todo el día)
Laia Ruich, Responsable de Comunicación de UNICEF Comité Cataluña

Por Laia Ruich, Responsable de Comunicación de UNICEF Comité Cataluña

En Tegucigalpa el fútbol no es sólo un deporte. Como sucede en otros rincones del mundo, es pasión y pura energía, y así lo sienten grandes y pequeños.

En Tegucigalpa, el fútbol también significa cambio. Y significa derechos. Varias veces por semana, en los barrios y colonias de esta ciudad se reúnen los chicos y las chicas  para jugar al fútbol. Todos ellos participan en Fútbol para la Vida, el proyecto que en 2002 fundó el exfutbolista de la selección hondureña Héctor Zelaya y que cuenta con el apoyo de UNICEF y una gran red de voluntarios. Un proyecto que llega a 15.000 niños y niñas de Tegucigalpa.

Héctor Zelaya es conocido en Honduras como Pecho, y nos recibe en el primer barrio que visitamos. Se llama La Joya y es uno de los barrios marginales de Tegucigalpa. Medio centenar de niños nos esperan tras una enorme pancarta: “Bienvenidos amigos. Fútbol para la Vida les saluda”, gritan entre risitas y aplausos. Tras este saludo, corren a preguntarnos sobre el Barça, el gran referente futbolístico en Honduras, y sobre Messi. Todos quieren ser Messi.

Nos sonríen, un poco avergonzados, y me invitan a jugar al fútbol con ellos. Jugamos y me dejan marcar algún gol.

Héctor Zelaya me cuenta que lo más importante es que mientras juegan no deambulan por la calle. El fútbol les hace desconectar de la inseguridad que se vive en sus barrios y aumenta su autoestima. Los hace más fuertes; es decir, no juegan sólo a fútbol, también aprenden y crecen.  

Al acabar el partido, los pequeños futbolistas se reúnen entorno a José Luis, Erica Nicole y Cristian. Son tres de los chicos de la Red de Comunicadores Infantiles –un proyecto enmarcado en los programas municipales de Infancia, Adolescencia y Juventud a los que apoya UNICEF-.

Los comunicadores realizan un taller de formación donde promueven los derechos de la infancia. También les hablan de la peligrosidad de las maras, de la prevención del VIH/SIDA y de los embarazos no deseados. Estos tres chavales se convierten en los referentes del resto y los pequeños atienden sin pestañear. Escuchan y asienten. Y es en este preciso momento cuando el partido se gana, cuando la pelota entra en la portería, cuando todos juntos marcan un gol y el fútbol muestra todo su poder.

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República Dominicana: la lección de humanidad de los alcaldes juveniles

Fecha: 
Lun, 06/06/2011 (Todo el día)
Javier Cantero, Director de Nuevas Tecnologías y Desarrollo Organizativon de UNICEF España

Por Javier Cantero,  Director de Nuevas Tecnologías y Desarrollo Organizativo de UNICEF España.

Nuestro tercer día en República Dominicana nos ha mostrado de nuevo los enormes logros que se pueden conseguir trabajando conjuntamente con aliados estratégicos.

Al comienzo de la mañana nos hemos dirigido a la Universidad Católica de Santo Domingo, donde nos hemos entrevistado con el Rector, el sacerdote salesiano Padre Ramón Alonso y su equipo. El Padre Alonso, salmantino que llegó a Santo Domingo en el año 1954, impresiona por su enorme humanidad y por un compromiso personal, que contagia a todo su equipo. Para él, la universidad no es una fábrica de profesionales sino el mecanismo para crear hombres y mujeres del mañana, comprometidos con su sociedad.

El año pasado, la Universidad se asoció con UNICEF para, con su colaboración, asesoría e implicación directa, crear el Observatorio de Vigilancia de los Derechos de la Infancia Y la Adolescencia. Para mantener su absoluta independencia, el Observatorio rechaza todo tipo de subvenciones públicas y su Junta Directiva está compuesta por personas de reputada credibilidad y notoriedad en la sociedad dominicana, lo que aporta un grado aún mayor de credibilidad a los datos y estudios que emiten.  

La función del Observatorio es presentar al país datos reales sobre el estado de la infancia y de la adolescencia, generados a partir de los datos estadísticos, y segregados hasta el nivel de municipio, lo que les convierte en una valiosísima herramienta política que permite a la clase dirigente establecer políticas que contribuyan a la lucha contra la vulnerabilidad de los niños y adolescentes.

Más allá de los datos que nos han presentado, resulta todo un ejemplo ver cómo una institución privada educativa llega mucho más allá de sus objetivos directos o de lo que podríamos llamar sus planes de negocio, y se involucra de una forma real y tangible en la lucha a favor de los más vulnerables.

Pero si esta visita ha sido enriquecedora y motivadora, la segunda parte del día ha sido absolutamente una lección de compromiso. Hemos visitado la iniciativa de los ayuntamientos infantiles y juveniles. Explicar en pocas palabras en qué consiste este proyecto, auspiciado por UNICEF, es realmente complejo. En esencia se trata de la respuesta de los Ayuntamientos Amigos de la Infancia a uno de los derechos básicos reflejados en la Convención: el derecho de los niños a participar y a que se escuche su voz.

En las últimas elecciones, que han sido recientemente, casi 50.000 niños han votado a sus alcaldes, de entre 10 y 18 años. Lo que realmente me ha llegado al corazón ha sido escuchar a estos chavales cómo se expresan, su grado de madurez, sus propuestas, que luego son discutidas con los alcaldes reales (los de los adultos) y cómo consiguen cambios reales en la vida de sus ciudades, sus pueblos y sus comunidades.

Estos chicos nos han dado una autentica lección de madurez, de sensatez, de deseo real de cambiar la sociedad en la que han nacido, de solidaridad. En resumen, una lección de humanidad.

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Visita a un Hospital Amigo de la Infancia en República Dominicana

Fecha: 
Lun, 06/06/2011 (Todo el día)
Por Javier Cantero, Director de Nuevas Tecnologías y Desarrollo Organizativo de UNICEF España

Por Javier Cantero,  Director de Nuevas Tecnologías y Desarrollo Organizativo de UNICEF España

Hoy hemos visitado el Hospital Regional Antonio Musa en San Pedro de Macorí, donde se ha puesto en marcha el programa de UNICEF Hospitales Amigos de la Infancia y de las Madres, el proyecto de reducción de la sepsia neonatal y un registro de nacimientos propios.

Para que os hagáis una idea de cómo es el hospital, éstas son la cifras más representativas: 200 camas, 250 médicos, 200 enfermeras, 30 ingresos diarios con una estancia media de 5 días, 2 muertos cada 100 ingresos, un 10% de los bebés que nacen sufre desnutrición y atienden cerca de 300 urgencias diarias.

Recientemente, han implementado una serie de medidas básicas, entre las que destacaría la creación de paritarios individuales y en zonas estériles, que sustituyen a los enormes espacios, casi vestíbulos, sin las medidas de asepsia mínimas, con muchas mujeres alumbrando a la vez a sus bebés, que existían antes. La medida ha representado una enorme reducción de la mortalidad, tanto de las madres como de los neonatos.

El hospital también está fomentando la lactancia materna, no solo por las enormes ventajas que ofrece frente a la lactancia artificial sino también porque en el caso de República Dominicana, y como consecuencia de la pobreza, ésta última se realiza sin respetar las dosis recomendadas y en proporciones de las dosis diluyendo en exceso el producto y en dudosas condiciones de higiene.

Lo más motivador de todo esto es ver cómo los médicos de este hospital se esfuerzan día a día en formar a profesionales de otros hospitales para erradicar malas praxis médicas en asuntos tan esenciales como la falta de lavado de manos antes de la entrada en zonas quirúrgicas, el uso de material estéril, guantes desechables, acceso restringido a salas de partos, etc. Medidas que para nosotros pueden resultar básicas y triviales, pero que aquí no lo son ni entre los propios profesionales sanitarios.

Después de estas visitas, cada día estoy más convencido no solo de que debemos contribuir a cambiar el mundo sino que sobre todo, estoy convencido de que podemos hacerlo. ¿Te apuntas?

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Mejorar las vidas de los niños en República Dominicana

Fecha: 
Vie, 03/06/2011 (Todo el día)
10/11/2011 | Actualizada a las 09:39h |

Javier Cantero, Teknologia Berrien eta Antolakuntza Garapenaren Zuzendaria

Por Javier Cantero,  Director de Nuevas Tecnologías y Desarrollo Organizativo de UNICEF España

Estamos en el segundo día de viaje a terreno en República Dominicana. Igual que ayer, he podido comprobar el enorme trabajo que se hace desde nuestra oficina de UNICEF en país con los estamentos políticos para fomentar desde las propias instituciones un cambio en la vida de los niños. Además he visto cómo ese cambio se pone en marcha en las comunidades, con la ayuda de nuestras contrapartes.

He visto mucha pobreza, mucha desigualdad, pero también he sido testigo de cómo muchas personas, con su trabajo, intentan sacar de esa pobreza a las comunidades más necesitadas. Y, sobre todo, he podido comprobar que la ayuda económica de los fondos recaudados por UNICEF España contribuye de forma efectiva a ese trabajo.

Hemos visitado una guardería para niños de hasta 5 años que lleva cuatro meses funcionando. Se llama La estancia infantil de Consuelo, y ha sido construida por las instituciones públicas del país. Sin embargo, si no hubiera sido por las aportaciones de ciudadanos y empresas españolas, con las que se ha adquirido el equipamiento y mobiliario necesario, nunca hubiera llegado a abrirse.

Nos han contado que cuando arrancó la guardería sólo tenía 47 niños y ahora son ya 80, aunque las expectativas son de llegar a 160. La estancia infantil de Consuelo es un espacio de protección para los niños, donde se las presta tanto alimentación como los primeros pasos en el proceso educativo. Antes de que se abriera, estos niños se quedaban a cargo de sus hermanos mayores, también de corta de edad, o en casas de amigos o familiares, para que las madres pudieran ir a sus trabajos. Ahora, estos niños reciben esa atención básica por parte de profesionales que favorecen su formación y desarrollo personal.

Esto es todo por hoy, mañana os contaré la visita al hospital, que también ha sido muy motivador.

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Mozambique, en la senda del cumplimiento de los ODM

Fecha: 
Mar, 17/05/2011 (Todo el día)
17/05/2011 | Actualizada a las 15:43h |

Cristina Alonso, Alianza Corporativas UNICEF España

Por Cristina Alonso, Alianzas Corporativas de UNICEF España

Acabo  de llegar de Mozambique después de un viaje realizado con los empleados de Banesto para conocer el trabajo de UNICEF en el país. Ha sido una experiencia increíble.

Hemos tenido ocasión de visitar diferentes proyectos apoyados por UNICEF en colaboración con el Gobierno de Mozambique. Lo primero que hemos visto ha sido el alto grado de concienciación y de apropiación que tienen las autoridades para que la protección de la infancia y la mejora de la calidad de la educación sean cuestiones de primer orden en la política del país. Esto nos da idea de la seriedad de los esfuerzos que se están haciendo para avanzar en los targets de cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

En Nampula tuvimos ocasión de visitar un cine móvil comunitario que realiza sensibilización sobre los temas de protección de la infancia en zonas rurales, donde apenas llega información al respecto. Toda la comunidad (niños, padres, adultos) visionan representaciones en las que se tratan temas como la importancia de que las niñas no abandonen la escuela y continúen con su educación, o qué tipo de acciones legales y de denuncia se deben realizar cuando alguna niña sufre abuso sexual, y que estos casos no queden silenciados en la comunidad. Además se hacen entrevistas a las personas de la comunidad acerca de lo que han visto, como una buena vía para profundizar en los mensajes.

Estos programas de sensibilización de cines móviles se realizan en áreas rurales con índices de analfabetismo elevados y con un acceso muy limitado a medios electrónicos. Gracias a ello, toda la comunidad, decenas de padres, niños y jóvenes, ven y escuchan hablar de los derechos y la protección de la infancia.

En otra ocasión nos trasladamos al distrito de Angoche, en la provincia de Nampula, donde visitamos dos escuelas de primaria: la de Paparato y la de Namaponda. En las clases observamos cómo en los pupitres se aprietan 3 y hasta 4 niños por banco. Podemos contar 100 niños por clase, algunas veces pueden ser 150 niños, que escuchan incluso a través de las ventanas. Muchos de los niños llegan andando desde lejos, algunos pueden llegar a caminar hasta 40 kilómetros al día para ir a la escuela y volver a sus casas.

Los profesores nos cuentan orgullosos que cada año aumenta el número de niños que asiste a la escuela, y sobre todo de niñas. No obstante, nos explican que siguen haciendo falta más profesores y más escuelas para poder ofrecer una educación de calidad a todos los niños.

En la escuela de Namaponda disfrutamos de la exhibición de gimnasia, es el kit para el deporte proporcionado por UNICEF a las Escuelas Amigas de la Infancia.  Alrededor de 400 personas se agolpan para ver aquel espectáculo. Es fantástico ver cómo practican diferentes pruebas deportivas, los relevos, el lanzamiento de peso, las vallas,….. en una coreografía perfecta. Nos asombra, además, la fascinación que este espectáculo produce en el resto de la comunidad que lo admiran divertidos.

También visitamos la radio comunitaria de Paparato, donde niños de 12-13 años emiten un programa realizado íntegramente por ellos. Se emite los sábados y los domingos para todas las comunidades cercanas. Preparan entrevistas, redactan noticias y sensibilizan sobre asuntos como el abuso infantil, la violencia contra los niños, el VIH/SIDA, la salud, la educación,… Además, los niños pueden compartir opiniones y experiencias sobre los temas que les afectan.

El viaje ha sido corto e intenso, pero todos hemos vuelto con mil imágenes de un país de gente maravillosa, que está luchando para que se cumplan los derechos de los niños, pero que tiene una grave carencia de recursos económicos. De ahí, la importancia de continuar con nuestra labor. Y con eso vuelvo contenta, porque siento que el reto de ayudar a alcanzar un futuro mejor para estos niños está en nuestras manos.

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