Viajes a terreno

Conócenos: Kristoffer Gandrupp-Marino

30/07/2014 | Actualizada a las 16:56h |
Kristoffer Gandrupp-Marino trabaja en el almacén de suministros de UNICEF en Copenhague.
 
Desde allí se hacen llegar los suministros a cualquier emergencia en cualquier lugar del mundo en un tiempo máximo de 72 horas.
 
El almacén tiene una superficie similar a la de tres campos de fútbol, una capacidad de 36.000 pallets y el poder de la tecnología se percibe en cada rincón del edificio.
 
De hecho, Kristoffer se encarga de la innovación de la división de suministros.
 
Él es uno de los responsables de dar una mejor ayuda donde más se necesita.
 

El trabajo de UNICEF en emergencias

Las emergencias, que cada vez son más numerosas y complejas, producen consecuencias devastadoras para los niños, como el reclutamiento por parte de fuerzas armadas, la violencia sexual y la pérdida de servicios básicos como atención sanitaria y educación. Es fundamental la puesta en marcha de una acción humanitaria oportuna, eficaz y bien coordinada.

Nuestra misión es garantizar los derechos de los niños y la aplicación de la normativa internacional en cualquier situación de emergencia o crisis humanitaria.

Conoce más sobre nuestro trabajo en emergencias.

 

Relaciones

Conócenos: Felicité Tchibindat, Camerún

Fecha: 
Lun, 30/06/2014 (Todo el día)
30/06/2014 | Actualizada a las 18:33h |
UNICEF

Felicité Tchibindat es representante de UNICEF en Camerún.

"Luchar por los derechos de los niños, y en especial de los de África, cuya voz no siempre es escuchada, es lo que me da fuerzas para levantarme cada día". 

"El mandato de UNICEF para mí es el más importante ya que no podemos permanecer indiferentes a la situación de los niños".

"Trabajar para UNICEF me parece una forma de lograr que los niños tengan un futuro".

 

Un País en proceso de desarrollo

  • Camerún, un país de ingresos medio bajos, ha puesto en marcha un ambicioso plan de desarrollo a largo plazo para el crecimiento económico y el empleo. UNICEF lleva años trabajando para asegurar que los derechos de los niños se incluyen de manera sustancial en este plan nacional.
  • Hoy en día Camerún sigue estando en el undécimo puesto a nivel mundial en cuanto a tasa de mortalidad de menores de 5 años.
  • 60.000 niños viven con VIH y 340.000 son huérfanos debido al sida.
  • La esperanza de vida ronda los 52 años.

 

Relaciones

Burundi: sueños posibles

Fecha: 
Mié, 02/04/2014 (Todo el día)
02/04/2014 | Actualizada a las 13:07h |
Raquel Fernández, directora de comunicación de UNICEF Comité Español

Por Raquel Fernández, directora de comunicación de UNICEF Comité Español.

 
Hablar de sostenibilidad, de desarrollo sostenible, puede sonar a veces a utopía, a sueños imposibles que ni nos atrevemos a intentar convertir en realidad. Pero se hacen realidad.
 
Unos días en Burundi y he visto tantos ejemplos de sostenibilidad alcanzada...
 
Es la forma en la que trabajamos: detectamos las necesidades de los niños, las documentamos, trabajamos un plan con su presupuesto para corregir la situación y nos ponemos a hablar con el gobierno para ver los problemas, sus soluciones y cómo UNICEF puede ayudar a aplicarlas costeando infraestructuras, equipamiento, suministros y formación de personal especializado, y ofreciendo un seguimiento constante para mejorar y que nada se pare.
 
El objetivo final es que los propios sistemas del país se adueñen de las soluciones para siempre. Es la única forma de que esas soluciones se apliquen a todos los niños de un país.
 
El sistema de justicia no diferencia a niños y adultos. La primera consecuencia es que los niños sentenciados van a la misma cárcel que los mayores de edad, donde viven con carencias básicas y sin educación o un apoyo de reinserción.
 
UNICEF ha trabajado con el gobierno para cambiar esto y lo está consiguiendo.
 

BURUNDI: DOS EJEMPLOS DE PROYECTOS SOSTENIBLES

Cuerpos de seguridad, jueces y otros agentes del sistema penal reciben formación en derechos de infancia. Se está formando a formadores para que el país tenga para siempre su propia capacidad de mantener el enfoque de derechos de infancia con los niños en conflicto con la ley.
 
En Rumonge está en construcción el primer centro de reeducación de menores, que acogerá a los niños que están en la cárcel y les ofrecerá (aparte de todo lo necesario para cubrir sus necesidades básicas) educación, talleres de formación, apoyo psicosocial y un programa de reinserción en el que se implicará a sus familias y comunidades. El personal de estos centros recibirá una formación especializada y serán funcionarios del sistema penal burundés. Ya es un proyecto sostenible.
 
El equipo de Protección de la Infancia en Burundi trabaja con comunidades creando consejos en los que los propios miembros de la comunidad (colina, como las llaman aquí) crean un sistema de ahorro y microcrédito  para invertir en proyectos individuales y colectivos.
 
UNICEF les presta apoyo en formación y seguimiento constantes. En un año suelen ser autónomos porque gracias al aprendizaje y la experiencia aplican un modelo de ahorro que produce beneficios económicos y sociales: cubre las necesidades de niños vulnerables, atiende emergencias de miembros de la comunidad y mejora servicios como tener luz en casa y un sistema autónomo de recarga energética –en un país en el que menos de un 3% de la población tiene acceso al sistema de energía eléctrica. Este modelo de ahorro y beneficio social y económico es suyo, cada comunidad lo auto-gestiona y lo hace crecer. Ya es un proyecto sostenible.
 
Solo dos ejemplos de sueños posibles. La sostenibilidad existe.
 
En los países dependientes de la ayuda internacional deja de ser un sueño imposible gracias a los socios y donantes de organizaciones como UNICEF, a gobiernos de países con recursos que ejercen su responsabilidad con los derechos humanos y el desarrollo, y a cada una de las personas y entidades que, en la manera que cada uno quiere y puede, apoya este trabajo.
 
Gracias a vosotros, la vida abre ventanas de futuro para niños que viven en cárceles de adultos y familias que no tienen dinero para una emergencia de sus hijos o para tener una luz que apague las contaminantes lamparitas de queroseno que producen infecciones respiratorias en los más pequeños.
Relaciones

Siria: cruzando la frontera a Irak

Fecha: 
Jue, 06/06/2013 (Todo el día)
18/09/2013 | Actualizada a las 13:48h |

Post de Wendy Bruere, Especialista en Comunicación de UNICEF.

Recientemente conocí a una madre de 19 años, a su llegada a la frontera en el norte de Irak, después de huir de Siria. Nawroz llegó a pie, bajo la lluvia, con su hija de cuatro meses en brazos. Me habló de un atentado en Damasco y del miedo que había pasado.

 
Para llegar a la frontera desde Domiz, a 60 kilómetros de distancia, viajé con dos coches blindados y un escolta policial. Nawroz abandonó Damasco en coche, pero el tramo final de su viaje fue una caminata de cinco kilómetros a través del desierto, de una montañosa tierra de nadie entre Siria e Irak. Había estado lloviendo durante cuatro días, me contaron.
 
Nawroz temblaba mientras hablaba con ella, su cabello oscuro goteaba y su delgada capa roja estaba empapada. Su marido, en la cola del mostrador de registro, tenía también su camiseta empapada. Pero su hija, Ava, se encontraba cálida y seca. Ella balbuceó, agarrando mis dedos con fuerza, mientras yo jugaba con ella. Milagrosamente, Nawroz había mantenido seca a Ava, envolviendo al bebé en capas y capas de ropa. Un compañero de trabajo me comentó en voz baja lo bien que Nawroz había cuidado de su bebé. "Y ella es sólo una niña".
 
Tenía un jersey conmigo. Se lo ofrecí a Nawroz, pero ella se negó, tomó mi mano y me sonrió. Su mano estaba helada y seguía temblando. Miré a mi compañero (un árabe parlante) en busca de ayuda. No quería avergonzar a Nawroz insistiendo -tampoco quería asumir que alguien tendría necesariamente que desear mi desaliñado jersey de segunda mano- pero odiaba tener que verla pasar tanto frío, pudiendo hacer algo al respecto.
 

UNA SITUACIÓN QUE NO DEJA DE REPETIRSE

Trabajando en respuestas de emergencia, especialmente en comunicación, veo una gran cantidad de dolor y sólo puedo ayudar de una manera indirecta ("Está bien, voy a escribir la historia, para dar a conocer lo necesaria que es la financiación que debe llegar, y así UNICEF pueda suministrar mejor X, Y o Z "), por lo que es fácil emocionarse cuando creo que hay algo inmediato que pueda hacer, por pequeño que sea. 
Ver video
 
Otras personas que conocí en la frontera hacían trayectos similares. Una niña de 10 años, también empapada, me dijo que había estado caminando durante dos horas y sufría cansancio y frío. Lina, de 22 años, llevaba a su bebé de 11 meses, y me contó que ella y su marido sólo tuvieron tiempo para coger unas bolsas de ropa de Siria. Selwa, embarazada de ocho meses, me narró, mientras esperaba bajo la lluvia para registrarse en el campamento de Domiz, que su viaje había sido "difícil".
 
Desde que me marché al puesto fronterizo, UNICEF ha terminado de construir allí un área cubierta, junto con las letrinas y las fuentes, para que los recién llegados tengan un techo y acceso a servicios básicos mientras esperan -a menudo durante muchas horas- para registrarse en Irak.
 
Con la enorme cantidad de ciudadanos sirios que llega a Irak y un incremento aún mayor del número de refugiados -en tan sólo los últimos seis meses, el número de refugiados en Irak se ha triplicado, pasando de 50.000 el pasado noviembre a más de 150.000, estos servicios básicos deben contribuir a que los recién llegados tengan un recibimiento algo más digno en Irak.
 
Entre ellos, podrían encontrarse los padres de Nawroz, quienes, según me contó, planeaban seguir sus pasos hasta Irak.
Relaciones

Bolivia: consolidando avances en salud infantil y materna

Fecha: 
Jue, 21/03/2013 (Todo el día)
19/09/2013 | Actualizada a las 11:32h |

Post de Ildefonso González, Responsable de Publicaciones y Fotografía de UNICEF España

Si Rosa Parks no se hubiera negado a ceder su asiento en el autobús a un joven blanco allá por 1955, es muy probable que el fin de la segregación racial en Estados Unidos se hubiese dilatado en el tiempo. "Mientras más obedecíamos, peor nos trataban”, aseguró después. Gente como Rosa Parks tenía claro que las cosas podían cambiar.

En Bolivia, las comunidades son cada vez más conscientes de sus derechos, de que pueden y deben reclamar, de que un mundo mejor es posible gracias a su implicación y participación en la toma y ejecución de decisiones.

El  trabajo de la cooperación internacional, de la mano de organizaciones como UNICEF, y el proceso de reconocimiento histórico de los derechos indígenas impulsado por el Gobierno de Evo Morales, está empoderando no solo a la sociedad civil de Bolivia, sino también a las instituciones y los colectivos profesionales.
 
Lo pudimos comprobar en un reciente viaje a Loma Alta, una comunidad remota de la Amazonía boliviana cuya población ha votado para que las cuentas públicas prioricen la salud por encima de cualquier otro gasto del municipio. Una de sus victorias ha sido no tener ningún caso de mortalidad materna en cuatro años, a pesar de que la desnutrición y enfermedades como la malaria, el dengue, la leishmaniosis o la diarrea presentan unos índices más altos en esta región que en el resto del país.
 
En Loma Alta hay dos asociaciones de mujeres muy activas. Han creado un Club de Madres con 40 afiliadas y el día que llegamos nos cuentan la capacitación en derechos que han recibido de UNICEF y nos entregan una lista de peticiones que incluye desde medicamentos como el glucantime (para el tratamiento de la leishmaniosis) hasta material muy diverso como una camioneta, una ambulancia, una bomba de agua, equipamiento para el centro de salud y formación para su personal.
 

“LA SALUD ES LO PRIMORDIAL”

A todas estas mujeres les preocupa la salud de sus hijos y reclaman una buena atención sanitaria para ellos, aunque reconocen que la situación ha mejorado en los últimos años. Julia Lurici, de 48 años y madre de 8 hijos, nos explica que el otro día acudió al centro con su hija enferma y se lo encontró vacío; además, la farmacia estaba cerrada. “Me he quejado al doctor y me ha dicho que la cosa va a mejorar. La salud es lo primordial y no pueden hacer abandono”. “Queremos que vayan a la Universidad”, se aventura a decir Edna mientras sonríe y mira a su pequeño Virgilio, de 5 meses.
 
El conformismo y los complejos desaparecen para dar paso a legítimas reivindicaciones que superan el mero anhelo de que sus pequeños sobrevivan. “Queremos que vayan a la universidad”, se aventura a decir Edna mientras sonríe y mira a su pequeño Virgilio, de 5 meses.
 
A cientos de kilómetros de Loma Alta, en el altiplano, el doctor José Coca, Director del centro de salud de Ucumasi, nos explica con sus palabras el cambio de mentalidad que se está operando entre el personal sanitario y la comunidad, y del que responsabiliza a la cooperación internacional.
 
“Nos han dado una infraestructura y un equipamiento excelente, y nos han ayudado con cursos de actualización. Ucumasi está aprendiendo a valorar la vida, a que nuestras señoras cuiden a su bebé desde el vientre, y que no sea un ‘producto' más para que les ayude, que no sea como algo material que si nace vivo, bien, y si nace muerto, bien también. Queremos que nos sigan ayudando a construir nuestro futuro”.
 

EL PEZ Y LA CAÑA DE PESCAR

En el mundo de la cooperación internacional para el desarrollo, la metáfora del pez y la caña de pescar –no dar el pescado, sino enseñar a pescar—es recurrente.
 
En Bolivia, UNICEF y otras organizaciones aliadas están contribuyendo, mediante el acompañamiento y asesoramiento a las autoridades; la formación y capacitación del personal sanitario, y el empoderamiento de las comunidades, a que el país construya un futuro. Un futuro sin barreras en el acceso a la salud como el que hoy quiere y por el que lucha Julia Lurici para sus hijos y vecinos.
Relaciones

Guinea Bissau: Abdulai se va a recuperar

10/12/2012 | Actualizada a las 16:28h |
Post de Elena Filella, Cooperación y Emergencias de UNICEF España

Post de Elena Filella, Cooperación y Emergencias de UNICEF España

Mae Turé tiene 20 años y vive en una pequeña comunidad de la región de Oio, en Guinea Bissau. Esta mujer, tímida y valiente, llegó al Centro Nutricional de Mansoã el pasado 15 de noviembre con el menor de sus tres hijos: Abdulai, de 20 meses, que sufre desnutrición aguda.

Mae y Abdulai, y otras familias como la suya, han recorrido un largo camino hasta llegar a este centro nutricional. Un camino acompañado por los trabajadores de salud que UNICEF ha formado a lo largo de todo el país.

La historia de Abdulai empieza en una de las sesiones mensuales de seguimiento del estado nutricional que se desarrollan en las comunidades. Estas sesiones permiten detectar casos de desnutrición aguda moderada o grave, así como formar a las familias en materia de prácticas adecuadas de nutrición.

Los trabajadores de salud enseñan a los padres y madres cómo deben alimentar a sus hijos en función de su edad: promueven la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y dan pautas adecuadas de alimentación complementaria. Una enorme mesa exhibe los alimentos propios de la zona (arroz, batata, tomate, pescado seco, plátano, maíz, etc…) mientras una de las trabajadoras de salud enseña sus propiedades y cómo deben ser mezclados y cocinados. ¡Una clase de cocina regional con un resultado delicioso!

Balanzas que parecen columpios para dar seguimiento

Tras la lección sobre prácticas adecuadas de nutrición, los trabajadores de salud pesan y miden a los pequeños. Las madres, como Mae, esperan pacientemente su turno mientras algunos niños lloran suspendidos en las balanzas que les pesan, parecen columpio. Al finalizar, los trabajadores de salud entregan a las madres las cartillas de seguimiento nutricional de sus hijos, que detallan la evolución de su peso y estatura, y permiten detectar cualquier indicio de desnutrición.

Los casos más graves, como el de Abdulai, son referidos a los centros nutricionales apoyados por UNICEF, como el de Mansoã. Mae, valiente, lucha y apuesta por la recuperación de su hijo pequeño: para ello tiene que dejar a sus otros dos hijos al cuidado de familiares y desplazarse hasta Mansõa para acompañar a Abdulai durante todo el tratamiento a base de leche terapéutica y alimento terapéutico. Tan sólo una semana después Mae, con la mirada baja por su timidez, confiesa sonriendo que Abdulai ha mejorado mucho, come más y se encuentra mejor y más fuerte. Abdulai se va a recuperar y él y su madre pronto volverán con sus hermanos.

Tuve el placer de conocer a Mae y Abdulai con ocasión de nuestro viaje a Guinea Bissau acompañados por miembros de la Fundación Alimerka: visitamos los proyectos que UNICEF desarrolla en el país en materia de nutrición infantil y que Alimerka apoya a nivel global.

Recibí clases de cocina, vi a los niños reír y llorar en las balanzas y, escuché la historia de Mae y Abdulai. Ellos, y tantas otras personas, son el trabajo de UNICEF: son lo que hacemos, nuestro objetivo y nuestra misión. Y queremos contar contigo para seguir escuchando a madres decirnos que sus hijos se recuperan de la desnutrición. ¿Nos ayudas?

Relaciones

Los retos de la infancia en Honduras

Fecha: 
Lun, 27/06/2011 (Todo el día)
12/07/2011 | Actualizada a las 13:12h |
Laia Ruich, Responsable de Comunicación de UNICEF Comité Cataluña

Por Laia Ruich, Responsable de Comunicación de UNICEF Comité Cataluña

La capital de Honduras, Tegucigalpa, nos recibe con un calor y una humedad que se pega a la piel y de la que es difícil desprenderse. 

Tegucigalpa es una  capital caótica . En cada esquina, niños y adultos venden productos, arreglan carros, o regentan pulperías (pequeños colmados). Un urbanismo desordenado lleno de calles y callecitas le llevan a uno a tardar medio año hasta saber moverse por la ciudad sin perderse. Eso me dice Héctor Espinal, Especialista de Comunicación de UNICEF Honduras, que nos acompaña en la visita.

En la Casa de las Naciones Unidas, donde UNICEF tiene su oficina junto a nueve agencias más como el PNUD, la FAO, la OIM o ONUSIDA,  nos recibe con mucho afecto el Representante Interino de la Oficina, Tad Palac, y la Representante Adjunta, Mariko Kagoshima. Nos cuentan brevemente en qué situación se encuentra la infancia en este pequeño país centroamericano.

Varios factores políticos, económicos y sociales hacen de Honduras un país débil. Un país donde la criminalidad es muy alta, y donde los derechos de los niños son vulnerados continuamente. Un país, a la vez, que tiene muchas ganas de demostrar su valía, y UNICEF trabaja buscando fórmulas para dar una oportunidad a sus niños.

Los representantes de la oficina nos presentan el nuevo programa de país para los próximos 5 años, firmado por UNICEF y el Gobierno de la República de Honduras. Se concentra en dos áreas: la educación y la protección de la niñez; y el seguimiento y la evaluación de los derechos de la infancia.

“Entre el 60 y 70 por ciento de la población hondureña es pobre, la mayoría de la población es vulnerable. Y a esto se le debe añadir la debilidad institucional”, nos cuenta Mariko Kagoshima. “La mortalidad infantil, la mortalidad materna, la desnutrición crónica en menores de cinco años, la mala calidad de la educación, el abandono escolar en la adolescencia, y sobre todo los altos niveles de delincuencia del país… ésta es la situación de partida con la que trabajamos”, añade la Representante Adjunta.

UNICEF lucha para cambiar la vida de estos niños aliándose con los socios locales: el gobierno y las municipalidades. UNICEF y sus aliados dan apoyo a proyectos como Fútbol para la vida, donde el deporte se utiliza como un medio para la prevención de violencia comunitaria, el VIH/SIDA y embarazos no deseados. Y precisamente éste es el proyecto que visitaremos durante las próximas horas de nuestra visita en Honduras. 

Relaciones

Empleados de Banesto viajan a Marruecos para conocer la labor de UNICEF

12/06/2012 | Actualizada a las 15:43h |
Por Beatriz Alcaraz, Alianzas Corporativas de UNICEF España

Por Beatriz Alcaraz, Alianzas Corporativas de UNICEF España

Un año más, diez empleados de Banesto han viajado a terreno para conocer de primera mano la labor de UNICEF. Este viaje se enmarca dentro de la alianza de colaboración de Banesto y UNICEF España para apoyar proyectos de educación a favor de la infancia más vulnerable.

En esta ocasión, los comerciales de Banesto de la Cuenta Infantil pro UNICEF, viajaron a Marruecos acompañados por Ana María Cabeza del equipo de Marketing de Banesto y por Alicia Moreno del equipo de socios de UNICEF.

El viaje comenzó con la llegada a Agadir para visitar los proyectos que UNICEF desarrolla en colaboración con el Gobierno de Marruecos. La agenda se inició con una reunión con el gobernador de la zona, quién habló de los avances en materia escolar y un encuentro con el alcalde de Tata, donde pudieron ser testigos de una asamblea y parlamento infantil local.

Seguidamente, pudieron visitar Dar Al Oumouma, una escuela primaria con una unidad de prescolar, Espacio Amigo de la Infancia, el centro de Ocio juvenil y un encuentro con una ONG local y la escuela de Moumine Inzgane.

El viaje ha sido una lección de vida

Mª Carmen Sánchez-Blanco Muñoz-Cobo, de la  sucursal de Banesto en Sevilla nos cuenta su experiencia: “Este segundo viaje con UNICEF ha cubierto con creces todas mis expectativas. De nuevo, me admira la alegría de los niños y la preocupación de todo el personal intentando potenciar los estudios hasta su formación completa y que no abandonen sus estudios”.

“Los compañeros de UNICEF, de nuevo maravillosos, facilitándonos en todo momento información, compañerismo y una estancia de lo más agradable. Quiero destacar también la amabilidad de todo el personal del equipo de los proyectos de Marruecos que nos ha recibido y nos ha  informado de los resultados obtenidos con la ayuda de UNICEF, lo que nos hace seguir trabajando y luchando para obtener fondos para ellos. En resumen, el viaje ha sido una lección de vida”, añade.

Banesto y UNICEF España iniciaron su colaboración hace más de una década, estrechando su colaboración y compromiso en el 2007 apoyando diferentes proyectos de Educación en Ecuador y en Mozambique dentro de la iniciativa Escuelas para África de UNICEF.

Relaciones

La comunidad, protagonista de su cambio en Guinea-Bissau

Fecha: 
Mié, 06/07/2011 (Todo el día)
06/07/2011 | Actualizada a las 15:30h |
Teresa Martínez Peral, Coordinadora UNICEF Comunidad Valenciana

Por Teresa Martínez Peral, Coordinadora de UNICEF Comunidad Valenciana

Hoy hace casi un mes que partimos hacia Guinea-Bissau  y las imágenes e impresiones vividas allí siguen impactándome como el primer día.

Durante los días 6 al 10 de junio de 2011, UNICEF España junto con GREFUSA y MRW realizaron un viaje a Guinea Bissau.

Desde el primer momento, y durante todo el viaje,  fuimos acogidos con la mayor cordialidad y profesionalidad. Nos recibió el Representante de UNICEF en Guinea-Bissau, Geoff Wiffin, el Representante Adjunto, Marcel Ouattara,  la mayor parte de los miembros del equipo de UNICEF Guinea-Bissau y numerosas autoridades locales.

Hay tres ejes que para mí han sido los más ilustrativos del trabajo que lleva a cabo UNICEF en Guinea-Bissau:

  • La educación, de niños y niñas, por supuesto, pero también la alfabetización de las mujeres. La visita a la escuela de Suzana fue el primer ejemplo del trabajo en Grupo de mujeres de la aldea de Mancoba celebrando que son comunidad libre de MGF. Copyright UNICEF Guinea Bissau. educación que UNICEF lleva a cabo en el país.  Abarca acceso a la educación de niños y niñas: tiene 668 alumnos (400 niños, 268 niñas entre las edades de 6-15), educación de calidad (útiles escolares, libros de texto y formación de profesores), 10 aulas rehabilitadas, y medios de agua y saneamiento (una bomba de agua,  letrinas separadas para niños y niñas, sensibilización sobre prácticas de higiene, como lavado de manos para la prevención del cólera, etc.).  
  • La lucha de UNICEF y sus aliados locales contra las denominadas “prácticas nefastas” (mutilación genital femenina, matrimonios forzados, repudio de mujeres en la menopausia, etc.). Es importante mencionar que hay en Guinea-Bissau un Comité Nacional para combatir las prácticas nefastas para la Salud de las Mujeres y los Niños que, con el apoyo de UNICEF, lleva tiempo luchando para sacar adelante una proposición de ley contra la mutilación, dentro de la Estrategia Nacional para el Abandono de la Mutilación Genital Femenina.

    La proposición de ley fue finalmente aprobada por la Asamblea Nacional el 8 de junio, coincidiendo con nuestra visita, y con ella se prohíbe y  criminaliza esta práctica. La decisión fue celebrada por todas las partes implicadas y era uno de los objetivos clave de la estrategia de incidencia política de UNICEF Guinea-Bissau.

    Las comunidades de Mancoba y Canquebo son dos ejemplos de cómo las mujeres lideran el cambio de mentalidad necesario para combatir las creencias que durante siglos han avalado estas prácticas.
  • El impacto del programa de Saneamiento Total Liderado por la Comunidad (CLTS). La visita a la aldea de Budjin fue uno de los hitos más impresionantes del viaje. Forma parte de una comunidad de 200 poblados que están poniendo en marcha este programa que UNICEF implanta con la valiosísima labor  de la ONG local NADEL. Como resultado de este proyecto, cada hogar de la comunidad tiene ahora una letrina, lo que contribuye directamente a prevenir la transmisión de enfermedades infecciosas y a mejorar la salud e higiene de cada aldea.

No puedo tener más palabras y sentimientos de admiración por el esfuerzo que UNICEF y NADEL están haciendo por cambiar los hábitos de higiene en estas aldeas y, muy especialmente, por la fuerza de sus mujeres.  Ellas son las que han decidido asumir el compromiso de cambiar su forma de vida. ¡La enorme sonrisa que encendía sus miradas al enseñarnos cada letrina refleja el orgullo que siente quien da un paso adelante, en su propio beneficio y en el de las generaciones por venir!

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'Fútbol para la vida': el poder de un balón

Fecha: 
Mié, 29/06/2011 (Todo el día)
30/06/2011 | Actualizada a las 11:57h |
Laia Ruich, Responsable de Comunicación de UNICEF Comité Cataluña

Por Laia Ruich, Responsable de Comunicación de UNICEF Comité Cataluña

En Tegucigalpa el fútbol no es sólo un deporte. Como sucede en otros rincones del mundo, es pasión y pura energía, y así lo sienten grandes y pequeños.

En Tegucigalpa, el fútbol también significa cambio. Y significa derechos. Varias veces por semana, en los barrios y colonias de esta ciudad se reúnen los chicos y las chicas  para jugar al fútbol. Todos ellos participan en Fútbol para la Vida, el proyecto que en 2002 fundó el exfutbolista de la selección hondureña Héctor Zelaya y que cuenta con el apoyo de UNICEF y una gran red de voluntarios. Un proyecto que llega a 15.000 niños y niñas de Tegucigalpa.

Héctor Zelaya es conocido en Honduras como Pecho, y nos recibe en el primer barrio que visitamos. Se llama La Joya y es uno de los barrios marginales de Tegucigalpa. Medio centenar de niños nos esperan tras una enorme pancarta: “Bienvenidos amigos. Fútbol para la Vida les saluda”, gritan entre risitas y aplausos. Tras este saludo, corren a preguntarnos sobre el Barça, el gran referente futbolístico en Honduras, y sobre Messi. Todos quieren ser Messi.

Nos sonríen, un poco avergonzados, y me invitan a jugar al fútbol con ellos. Jugamos y me dejan marcar algún gol.

Héctor Zelaya me cuenta que lo más importante es que mientras juegan no deambulan por la calle. El fútbol les hace desconectar de la inseguridad que se vive en sus barrios y aumenta su autoestima. Los hace más fuertes; es decir, no juegan sólo a fútbol, también aprenden y crecen.  

Al acabar el partido, los pequeños futbolistas se reúnen entorno a José Luis, Erica Nicole y Cristian. Son tres de los chicos de la Red de Comunicadores Infantiles –un proyecto enmarcado en los programas municipales de Infancia, Adolescencia y Juventud a los que apoya UNICEF-.

Los comunicadores realizan un taller de formación donde promueven los derechos de la infancia. También les hablan de la peligrosidad de las maras, de la prevención del VIH/SIDA y de los embarazos no deseados. Estos tres chavales se convierten en los referentes del resto y los pequeños atienden sin pestañear. Escuchan y asienten. Y es en este preciso momento cuando el partido se gana, cuando la pelota entra en la portería, cuando todos juntos marcan un gol y el fútbol muestra todo su poder.

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