Emergencias

Yemen: riesgo de crisis sanitaria en la capital del país

Fecha: 
Lun, 29/08/2016 (Todo el día)
Actualizado el 30/08/2016 a las 11:04 |
Mohammed Al-Asaadi

Cuando el conflicto en Yemen se intensificó en marzo de 2015, los daños en las infraestructuras provocaron un corte de electricidad en una planta de tratamiento de aguas residuales; que convertía en abono los desechos humanos inofensivos para la fertilización de las tierras agrícolas.

La producción se paralizó y las aguas residuales comenzaron a fluir a través de Bani Al-Hareth, un distrito al norte de Saná, capital de Yemen. Un fuerte hedor se extendió por toda la zona y se formó un pantano lleno de moscas que empeoró la situación.

Abdo Ali Tammah vive en la zona y nos cuenta que la desagradable apariencia y el olor de las aguas residuales añadían más miseria a la ya provocada por el conflicto.

''No teníamos dónde ir. Había demasiadas moscas e insectos atraídos por la aguas residuales sin tratar'', cuenta Tammah. ''Nuestros cultivos no se salvaron, perdimos las cosechas'', agrega.

YEMEN: LOS NIÑOS ESTÁN en RIESGO

La situación tenía potencial para agravar los efectos del conflicto, además de convertirse en una crisis de salud pública. La falta de acceso a servicios de agua potable y saneamiento; sumado a prácticas de higiene insuficientes, mata y enferma a miles de niños en todo el mundo cada día, conduce al empobrecimiento y brinda menores oportunidades para otros miles.

La zona norte de Saná depende de esta planta de aguas residuales que elimina de manera segura los desechos humanos. Inicialmente fue construida para satisfacer a 500.000 personas, pero ahora se encarga de los residuos de 1,5 millones de personas debido al aumento de la población.

''Hay riesgo de enfermedades y estoy preocupado por nuestros hijos a causa de la deficiente situación de saneamiento e higiene creada por este flujo de residuos'', explica Tammah.

''Las aguas residuales sin tratar fluyen por el distrito de Bani Al- Hareth y está poniendo en riesgo a los locales. El cultivo de verduras -berenjenas, patatas, lechuga y otros- está siendo vendido y consumido por las personas que viven en Saná y sus alrededores, lo que supone una gran amenaza para su salud y nuestro medio ambiente'', explica Abdulwahab Salah, el Director Adjunto en la planta de tratamiento de aguas residuales.

Las autoridades locales y los residentes de Bani Al-Hareth, como el señor Tammah, no tienen opciones -no hay electricidad, ni tampoco combustible para poner en funcionamiento los generadores que procesan las aguas residuales.

yemen: evitar una crisis sanitaria en SANÁ

En situaciones de emergencia como la de Yemen, el agua potable y el saneamiento son unas de las prioridades a la hora de intervenir. Si no se provee de servicios adecuados de agua y saneamiento a los niños y familias afectadas, las enfermedades y la muerte continuarán. Esta es la realidad en todo tipo de emergencias, desde desastres naturales a conflictos causados por diferentes factores.

Yemen: evitar una crisis sanitaria en la capital del paísLa planta de tratamiento de aguas residuales en el norte de Saná, capital de Yemen En julio de 2015, UNICEF intervino proporcionado combustible para poner en marcha la planta de tratamiento de aguas residuales y así poder desinfectar la zona. Se suministraron más de un millón de litros de combustible, lo que permitió a las autoridades reactivar la planta desde agosto de 2015.

Esto supuso un gran alivio para el señor Tammah y otros vecinos de Bani Al-Hareth, así como para otras personas expuestas al peligro que esto suponía para su salud.

''Hemos vuelto a tener una vida normal, ahora estamos a salvo'', dijo Tammah.

Las autoridades locales de la Corporación de Agua y Saneamiento cuentan que el apoyo proporcionado por UNICEF para poner en marcha la planta les ayudó a prevenir el brote de enfermedades.

Sin embargo, el suministro de combustible, que depende de la financiación de los donantes, no es sostenible.

En Yemen, más de 19 millones de personas están en extrema necesidad de acceso seguro y regular a los servicios de agua potable, saneamiento e higiene

Un post de Mohammed Al-Asaadi

Relaciones

Ayuda refugiados: Zahra en el espejo

Fecha: 
Mié, 24/08/2016 (Todo el día)
Actualizado el 24/08/2016 a las 22:17 |
Post de Jadranka Milanovic, UNICEF Serbia

Viajó miles de kilómetros y vivió durante meses en distintos campos de refugiados de Turquía y Grecia.

Ahora cuenta los últimos días que le quedan en un campo improvisado situado en la frontera entre Serbia y Hungría. Si su familia y ella tienen suerte, en pocos días podrán estar en un nuevo campamento situado en el camino que les llevará hacia Europa Occidental, quizás en algún lugar entre Szeged y Budapest.

Zahra Inajati tiene 4 años y es de Afganistán. La única vida que recuerda es la que ha vivido desplazándose entre los diferentes campos de refugiados.

Nunca ha podido tener el pelo largo. Las condiciones en las que vivía eran precarias y a menudo tenía que dormir en el suelo, lo que significaba sol, lluvia y piojos cada día. Es por eso que Zahra nunca ha podido dejarlo crecer y su aspecto parece el de un niño.

Pero Zahra es una niña. A la pequeña le gusta mirarse al espejo y a veces posa apoyando la cabeza en su hombro y se guiña un ojo a ella misma. Cerca de uno de los espejos del campo hay un grifo que deja correr el agua por un pequeño canal que lleva hasta un bosque cercano. El canal está lleno de agua sucia y restos de jabón que nadie se atreve a limpiar. El jabón y el agua hacen espuma y se forman arcoíris a través de los reflejos de la luz.

Zahra no mira el arcoíris, ella se observa en el espejo y a menudo fija su mirada en las puertas situadas en las vallas del campo donde policías húngaros permiten, esporádicamente, el paso a pequeños grupos de refugiados y migrantes para poder llegar hasta Hungría.

Cerca del grifo hay una ducha improvisada. Hay cuatro mantas que cubren las ramas del suelo y dan una cierta sensación de privacidad. Las mantas están sucias, mojadas y llenas de barro.

Ayuda refugiados: La única vida que recuerda es entre campamentos

Zahra acaba de salir de la ducha junto a su madre, mientras su pelo corto se seca con el sol. Ha vuelto a vestirse con la misma ropa que llevaba puesta antes de ducharse, pero eso no parece importarle, ni siquiera piensa en poder usar una ropa diferente. Esto no es lo más importante para ella, lo más importante es la puerta que se ubica en la valla del campo de refugiados donde vive.

Los rayos de sol han secado la tierra humedecida por la lluvia de la noche anterior, pero sigue habiendo barro y resulta difícil no quedarse atrapado en él. En otras zonas aparecen grietas mientras la tierra se va secando poco a poco.

Un todoterreno blanco recorre el camino que lleva hasta el campo donde está Zahra. Puede oírse el sonido del motor y las llantas rozando contra la carretera convertida en un barrizal. De un modo u otro el coche logra avanzar, dejando atrás las huellas de los neumáticos y guiándose por las marcas que ha dejado un tractor hasta llegar al campo.

El todoterreno viene cargado de comida y productos de higiene. Los trabajadores humanitarios se encargan de distribuir cada paquete. La gratitud se expresa de diferentes maneras: algunos agachan la cabeza, otros dan un apretón de manos o se las llevan al corazón. Las miradas y los gestos hablan por sí solos, mucho más de lo que cualquier traductor podría hacer.

Hasta que no se descargan todas las cajas del coche, los niños esperan pacientes frente a él. Están acostumbrados a hacer eso. La vida en campos de refugiados les ha enseñado a esperar. Las cajas están repletas de suministros proporcionados por UNICEF. Hay camisetas nuevas y limpias dentro de su envoltorio.

Un hombre con barba de mediana edad ayuda a los niños. Se acerca a Zahra y le da una camiseta negra. Ella la acepta, mientras posa su mira en la camiseta roja que el hombre tiene en su otra mano. Es una niña después de todo. El hombre  lo entiende y le entrega la camiseta roja que Zahra realmente quería.

Un post de Jadranka Milanovic, Responsable de Comunicación en UNICEF Serbia

Relaciones

Ayuda refugiados: ¿Por qué arriesgarlo todo para dejar tu hogar?

Fecha: 
Lun, 22/08/2016 (Todo el día)
Actualizado el 31/08/2016 a las 08:48 |
Rashini Suriyaarachchi, UNICEF Australia

No importa adónde vayan, a los refugiados siempre hay alguien que les pide que vuelvan a sus países de origen.

Pero cuando la guerra convierte tu vida en un caos, no es fácil regresar a casa.

Estos son sólo algunos testimonios de los conflictos de los que los niños y sus familias están huyendo ahora mismo:

 

 

CRISIS DE SIRIA: UNO DE LOS LUGARES MÁS PELIGROSOS PARA SER UN NIÑO

8,4 millones de niños —más del 80% de la población infantil del país— se han convertido en desplazados internos o viven refugiados en países vecinos.
 
¿Por qué arriesgarlo todo para dejar tu hogar?
Jannat dibuja en un centro de refugiados en Berlín
Jannat tiene 7 años y es uno de los millones de refugiados que han huido desde Siria hasta Europa. Su familia abandonó la ciudad de Homs y durante semanas recorrieron, por tierra y mar, el camino desde Turquía a Alemania.
 
''Jannat siempre pregunta si podrá volver a casa, jugar con sus juguetes y regresar a la escuela'', cuenta su madre Amira.
 
En UNICEF hemos estado en suelo sirio, y en los países de la región, desde antes de que comenzara el conflicto.
 
Y desde que la violencia se intensificó, hemos doblado nuestra respuesta repartiendo comidaaguasaneamientomedicinas y vacunas. También hemos creado lugares segurosrefugios y hemos escolarizado a millones de niños. 
 

MILES DE NIÑOS SON RECLUTADOS, HERIDOS Y ASESINADOS EN AFGANISTÁN

35 años de conflicto desastres naturales han afectado gravemente a la supervivencia y sustento de los afganos, especialmente de los niños y mujeres. Más de 8 millones de personas se han visto afectados por el conflicto, incluyendo 4,6 millones de niños.

¿Por qué arriesgarlo todo para dejar tu hogar?Allahyar viajó junto a otros cuatro chicos en el maletero de un coche Sólo el 30% de los niños fuera de las áreas controladas por el gobierno reciben tratamiento contra la desnutrición crónica. En 2015, llegamos a más de 200.000 niños con suplementos de micronutrientes y vacunamos a más de 250.000 contra el sarampión.

Con 13 años, Allahyar viajó en el maletero de un coche junto a otros cuatro chicos huyendo de los talibanes y el Estado Islámico en Afganistán.

Despedirse de su madre es una de las cosas más duras a las que se ha enfrentado Allahyar. ‘’Le dije que me iría, buscaría un lugar seguro y contactaría con ellos’’, nos explica. ‘’Estudiaré y seré alguien. Entonces regresaré a Afganistán’’.

CRISIS DE IRAQ: UN TERCIO DE LA POBLACIÓN NECESITA AYUDA URGENTE

Los años de violencia y conflicto han dejado a más de 10 millones de iraquíes necesitados de ayuda humanitaria. Más de la mitad son niños.

Cerca de 3,2 millones de personas son desplazados internos y muchos necesitan refugiocomidacombustibleservicios médicos y acceso a agua potable y saneamiento. Además, el 70% de los niños refugiados en Iraq han perdido un año de escuela.

A medida que la violencia aumenta en el país, crece el número de informes que demuestran las ejecuciones en masa, la violencia de género, los secuestros y la tortura, y el uso de niños como escudos humanos.

#BRINGBACKOURGIRLS: siguen secuestrando NIÑAS EN NIGERIA

En 2014, el secuestro de 270 estudiantes en Nigeria captó la atención del mundo. Desde entonces, se estima que otros 2.000 niñas y niños han sido reclutados en la región.

Algunas fueron reclutadas a la fuerza por Boko Haram para luchar contra sus familias y comunidades, para trabajar sin cobrar o convertirse en terroristas suicidas.

Las chicas son mayoritariamente expuestas a violencia sexual y forzadas a casarse con combatientes.

¿Por qué arriesgarlo todo para dejar tu hogar?Fati en un campo de refugiados al norte de Somalia Fati fue una de las niñas secuestradas: ‘’Un día dos hombres nos siguieron a mi prima y a mí y les dijeron a mis padres que querían casarse con nosotras. Eran de Boko Haram. Llevaban armas’’. 

Fati logró huir y llegar a un campo de refugiados.

Con el apoyo de UNICEF, Fati tiene ahora la oportunidad de recuperarse y reconstruir su vida.

 

 

EL CONFLICTO HA ASOLADO SOMALIA POR MÁS DE DOS DÉCADAS

Las operaciones militares lanzadas en 2015 dieron lugar a nuevos desplazamientos en el centro y sur Somalia. En ese tiempo alrededor de 5.000 niños y jóvenes fueron reclutados por grupos armados.

En 2015, desde UNICEF hemos proporcionado ayuda a casi 9.000 niños y mujeres. Y reunificamos con sus familias a más de 600 niños ex soldado

Ali tenía 16 años cuando Al-Shabaab, un grupo armado que opera en Somalia, le obligó a unirse a sus filas. Ali pudo escapar y llegar a Libia y desde allí tomó un barco hasta Italia. ‘’Cada día pienso en mi familia. Mi corazón está con ellos. Si ellos pudieran venir aquí, yo tendría paz en mi corazón’’. 

Post por Rashini Suriyaarachchi, de UNICEF Australia
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Día Mundial de la Ayuda Humanitaria: ¿Cómo vive un trabajador de UNICEF en terreno?

Fecha: 
Vie, 19/08/2016 (Todo el día)
Actualizado el 22/08/2016 a las 11:44 |
UNICEF UK
Hoy, 19 de agosto, se celebra el Día Mundial de la Ayuda Humanitaria, una jornada especial para reconocer y apreciar el trabajo de nuestros compañeros en terreno en todo el mundo.
 
Uno de ellos es Ahmad, que ha trabajado durante más de dos años para UNICEF en Iraq ayudando a los refugiados y las familias desplazadas hasta que tuvo que abandonar el país y hacer el peligroso viaje para llegar a Europa.
 
>> Cuéntanos un poco cómo es trabajar para UNICEF ​​en Iraq
Ser trabajador humanitario es la profesión más difícil y, a la vez, la más gratificante que te puedas imaginar. Ha sido desafiante, debido a los muchos horrores que he tenido que presenciar en Iraq y Siria, sin tener el tiempo para detenerte y procesarlos. Y gratificante porque trabajando con UNICEF puedes ver los cambios tangibles que pueden salvar vidas de los niños.
 
Siempre he querido trabajar para los niños que necesitan nuestra ayuda. Mi sueño se hizo realidad: conseguí llegar a trabajar para UNICEF, pero no fue en un país lejano, como me había imaginado en mis sueños de infancia. Desgraciadamente, y debido al conflicto, me tocó ver el horror en mi propia casa, trabajar por mi propia gente.
 
>> ¿Cómo era tu día a día como trabajador humanitario?
Mi papel era el de facilitar las comunicaciones bidireccionales entre las familias y los niños en el campo de refugiados y la oficina del UNICEF. Cuando desde UNICEF iniciamos nuevas campañas de agua, saneamiento e higiene, o de vuelta a la escuela, yo llevaba a cabo actividades de movilización con la comunidad para hacerles saber que se podían beneficiar de ellas y asegurarme de que el mayor número posible de niños estaba recibiendo la ayuda que necesitaban. Cuando se dieron brotes de hepatitis u otras enfermedades en el campamaneto, yo me encargué de explicar a las familias cómo era el tratamiento para los niños.
 
>> ¿Qué era lo mejor de tu trabajo?
Lo mejor de este trabajo fue la felicidad que me llenó cuando vi las mejoras de los niños en el campamento. Sólo tengo que comparar, por ejemplo, la situación que había cuando llegaron al campo los primeros refugiados en 2011, cuando las únicas instalaciones eran pequeñas tiendas dispersas, con la situación dos años más tarde: había una escuela donde los niños recibían clase y un centro de salud donde las mujeres podían llevar a sus bebés para que estuvieran sanos y bien alimentados. Los refugiados en el campamento se encuentran todavía en una situación muy difícil, pero con el tiempo las cosas van cambiando para mejor.
 
He visto de primera mano cómo las cosas pueden cambiar para mejor incluso para los niños más traumatizados. Eso me hace sentir muy orgulloso de haber formado parte en esto y haber creado un cambio positivo en la vida de tantos niños.
 
>> ¿Hay algo que te sorprendiera del trabajo en terreno con niños?
Una cosa que me sorprendió de mi tiempo trabajando en el norte de Iraq es el poder unificador del deporte. En Iraq, y en todo Oriente Medio, la gente está loca por el fútbol. Niños de diferentes orígenes y diferentes religiones se unen cuando se trata de fútbol. Se reúnen para jugar al fútbol al aire libre o para ver los partidos, ya que a menudo son de los mismos equipos.
 
Puede sonar gracioso para los extranjeros, pero en Oriente Medio los equipos de fútbol más populares son el Real Madrid, el F.C. Barcelona y el Manchester United, y ver sus partidos realmente ayuda a la gente y a los niños. El deporte es una maravillosa manera de unir a la gente, especialmente a los niños.
 
>> ¿Por qué decidiste abandonar Iraq?
Me convertí en padre y mi vida cambió. Mi esposa y mi hija estaban todavía en Alepo. Yo aún no conocía a la pequeña y cuando estaba en el campamento y trabajaba con niños no podía dejar de pensar en cómo estaría mi hija. 
 
Yo recibía a las familias que huían de la violencia de Mosul y, un día, llegó una mujer con una bebé de un año. La ayuda a registrarse y la niña empezó a llamarme "papá." Su madre me contó que su marido había sido recientemente asesinado por militares. Mi propia hija tenía aproximadamente la misma edad que esa bebé huérfana y yo seguía sin conocer a mi propia niña. Eso me hizo pensar en que tenía que volver para conocerla y protegerla.
 
>> ¿Cuál crees que es el mayor desafío para el personal de UNICEF en terreno?
Lo que la gente necesita entender sobre el personal de UNICEF que trabaja en lugares como Siria y la región es que la magnitud de la crisis que están tratando de hacer frente es simplemente inmensa. Hay un gran número de personas desplazadas. Según cifras recientes, más de 7 millones de personas son desplazados internas en Siria, y más de 5 millones de personas se han refugiado en los países vecinos. Y la mitad de estos 12 millones de personas desplazadas son niños... esa es la parte realmente difícil, porque estos niños son extremadamente vulnerables y con frecuencia han tenido que pasar por traumas inimaginables.
 
Conoce más sobre el trabajo que hacemos en UNICEF en emergencias
Tú puedes ayudarnos a que nuestros trabajadores humanitarios mantengan más niños seguros en todo el mundo - hazte socio de UNICEF

 

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Sudán del Sur: la vuelta al cole más difícil

Fecha: 
Mié, 31/08/2016 (Todo el día)
Actualizado el 02/09/2016 a las 13:21 |
Lara Aparicio, storyteller de UNICEF Comité Español

Como todos los años, se acerca la época de vuelta al cole para muchos niños. Dentro de unos días, los patios escolares se llenarán de alumnos más o menos emocionados por empezar las clases y con muchas ganas de volver a ver a sus amigos. 

Cada inicio de curso es un momento clave para cualquier niño. Es el comienzo de un nuevo año en el que podrá seguir desarrollando sus capacidades. Por eso en UNICEF trabajamos para que todos los niños del mundo puedan vivir su vuelta al cole con normalidad.

Sin embargo, en algunos lugares el regreso a las clases es muy complicado. En los 10 países con mayor número de niños sin escolarizar, 2 de cada 5 niños no pueden ir al colegio. En total, son 18 millones de niños a los que se está negando una de las mayores oportunidades de su vida: la educación.

Sudán del Sur es uno de estos 10 países. La mitad de los niños sursudaneses no van a la escuela y el conflicto armado que vive el país desde hace más de 2 años complica aún más la situación. Calculamos que 1 de cada 3 escuelas en las zonas afectadas está destruidadañadaocupada o cerrada.

SUDÁN DEL SUR: EN 2015 CONSEGUIMOS QUE MÁS DE 300.000 NIÑOS VOLVIERAN AL COLEGIO

En UNICEF estamos luchando junto a otras organizaciones para que los niños de Sudán del Sur puedan seguir aprendiendo a pesar de la emergencia. En 2015 conseguimos grandes logros y en 2016 queremos llegar mucho más lejos. Estos son algunos de nuestros resultados en el ámbito de la educación durante el año pasado:

  • Logramos que más de 300.000 niños volvieran al colegio. ¡Y este año vamos a por los 600.000!
  • Formamos a más de 9.000 profesores para que pudieran impartir educación en emergencias.
  • Construimos 5 escuelas primarias completas y esperamos terminar otras 20 antes de que acabe el año.

La educación es una de las mayores prioridades para la población de Sudán del Sur. Algunos estudios muestran que las comunidades ven la educación como la mejor herramienta para alcanzar la paz. Por eso en UNICEF no vamos a descansar hasta que todos los niños sursudaneses puedan ir a la escuela.

SUDÁN DEL SUR: UNA HISTORIA REAL PARA MILES DE NIÑOS

Nuestros compañeros de UNICEF en Sudán del Sur querían llamar la atención de todo el mundo sobre la situación de la educación en este país. Después de barajar varias ideas, decidieron hacer el mágico vídeo que acompaña este post en la región de Magwi, cerca de la frontera con Uganda. Allí eligieron a los intérpretes para contar una historia que refleja fielmente los obstáculos reales a los que miles de niños sursudaneses se enfrentan para ir a la escuela

Sudán del Sur: la vuelta al cole más difícilEunice y Nelson, durante la grabación del vídeo.

Nelson, uno de los protagonistas, cuenta que, debido a la escasez de alimentos, muchos días va a clase sin comer. Esto hace que la concentración sea tarea casi imposible para él. Por su parte, Eunice, otra de las "actrices", habla de las dificultades que sufren las niñas para acudir al colegio cuando tienen la menstruación

En UNICEF queremos conseguir que la vuelta al cole en Sudán del Sur no sea solo un sueño, sino una realidad. Si quieres ayudarnos a conseguirlo en este y en otros países en conflicto, puedes hacer un donativo en nuestro Fondo de Emergencias

Post por Lara Aparicio, storyteller de UNICEF Comité Español

Relaciones

El Niño: 5 lugares donde no se juega con agua este verano

Fecha: 
Jue, 11/08/2016 (Todo el día)
Actualizado el 16/08/2016 a las 12:20 |
Lara Aparicio, storyteller de UNICEF Comité Español

Mi madre siempre lo cuenta. Cuando era pequeña, era imposible sacarme de la piscina. Me podía pasar horas tirándome de cabeza, haciendo el pino, subiendo y bajando de la colchoneta hinchable... Y algo me dice que yo no era la única.

El agua es vida. Además de ser un líquido indispensable para nuestra supervivencia, a muchos de nosotros nos ha hecho pasar grandes tardes de juegos y diversión durante el verano: baños interminables, guerras de globos y pistolas de agua, el chorrito de la fuente del barrio...

Como sabéis, jugar con agua solo es posible en algunos lugares. En otros muchos, los niños no solo no pueden jugar con ella, sino que apenas pueden consumirla. Este año, el fenómeno meteorológico de El Niño ha agravado los efectos de las sequías, complicando todavía más la situación. 

FENÓMENO EL NIÑO: MÁS DE 26 MILLONES DE NIÑOS AFECTADOS

Más de 26 millones de niños en África oriental y meridional están afectados por la falta de agua y la inseguridad alimentaria. En UNICEF trabajamos sin descanso en todos los países azotados por El Niño. Os contamos qué está pasando en 5 de ellos:

  • En Etiopía, las escuelas se están quedando vacías porque los niños tienen que dedicar gran parte del día a buscar agua para ellos y sus familias. Cerca de 6 millones de niños necesitan ayuda humanitaria en este país. 
  • En Somalia, la sequía ha empujado a algunas comunidades a compartir con el ganado las únicas fuentes de agua disponibles. Debido a este y otros motivos, están aumentado los casos de diarrea acuosa aguda en las regiones más afectadas. 
  • En Malawi, la falta de agua está detrás del encarecimiento de los alimentos. Muchas familias ya no pueden comprar comida a los precios del mercado. Los nenúfares se han convertido en su plato principal.
  • En Angola, uno de los países con mayor mortalidad infantil, la sequía y la crisis económica están llevando al sistema sanitario a su límite. Un brote de fiebre amarilla amenaza a toda su población.
  • En Zimbabwe, las autoridades han declarado el estado de emergencia porque se calcula que para el 42% de los hogares rurales será muy difícil conseguir alimentos durante la próxima temporada de escasez.

FENÓMENO EL NIÑO: LLEVAMOS AGUA POTABLE A 2,7 MILLONES DE PERSONAS

En UNICEF estamos trabajando para aumentar el número de pozos de agua en las zonas más afectadas por la sequía. También estamos mejorando los sistemas de almacenamiento y distribución para llevar la mayor cantidad de agua posible a escuelas y centros de salud

En total, hemos conseguido que 2,7 millones de personas en los países más castigados por El Niño tengan acceso a agua potable. Nuestro objetivo es que ningún niño tenga que dejar de aprender y jugar por tener que ir a buscar agua.

Además, hemos proporcionado tratamiento contra la desnutrición aguda grave a 169.000 niños y apoyo psicosocial y protección a más de 97.000

Tú también puedes ayudar a los niños afectados por el fenómeno El Niño. ¡Porque contigo llegamos donde nadie llega!

Post por Lara Aparicio, storyteller de UNICEF Comité Español

Relaciones

El Niño en Malawi: la sequía hace sufrir a la pequeña Konja

Fecha: 
Lun, 04/07/2016 (Todo el día)
Actualizado el 06/07/2016 a las 12:34 |
John Hibbert, UNICEF Reino Unido

Jolita Dezmata es agricultora en Malawi. Su marido murió hace cuatro años y ella se quedó al cuidado de sus seis hijos. Desde entonces, la vida no ha sido fácil y ha tenido que ocuparse de la granja y cuidar de los niños.

Uno de sus hijos mayores acaba de volver con su familia de la vecina Mozambique, donde ya no encontraban alimentos, debido a la sequía agravada por el fenómeno de El Niño. Una de las hijas de su hijo, Konja, sufre desnutrición aguda grave

‘’Su madre solo tiene 15 años’’, dice Jolita. ‘’Llegaron hace cuatro meses porque necesitaban ayuda para cuidar a Konja’’.

Konja sufre diarrea desde finales del año pasado. ‘’Cuando volvieron a casa me di cuenta de que la diarrea había deteriorado mucho su salud’’, cuenta Jolita. ‘’Estaba frágil y débil y esto me impulsó a llevarla al centro de salud de Dolo para que recibiera tratamiento médico’’.

En el centro de salud, Konja fue ingresada inmediatamente en el programa de alimentación, donde ha estado recibiendo alimento terapéutico. Se trata de una pasta que se puede consumir inmediatamente, sin que sea necesario mezclarla con agua.

EL NIÑO EN MALAWI: "SOBREVIVIMOS CON NENÚFARES"

A pesar de que el alimento terapéutico está haciendo efecto, se trata solo de una solución a corto plazo y la situación alimentaria en su hogar es crítica. ‘’Sobrevivimos con nenúfares’’, explica Jolita. ‘’No podemos comprar maíz en el mercado todos los días’’.

Como el maíz está fuera del alcance de la familia de Jolita, ella se levanta a las 4 de la mañana y camina unos 25 kilómetros junto a otra mujer del pueblo. Este paseo las lleva a través del río Shire, infestado de cocodrilos, donde recolectan nenúfares. Después vuelven tarde por la noche y los preparan para la cena. 

‘’Da miedo. Hay muchos cocodrilos en el río, pero no tenemos elección’’, cuenta. ‘’No puedo dejar que mis hijos y nietos mueran de hambre porque haya cocodrilos. Solo tengo que ser valiente. Los nenúfares escasean este año y no sabemos qué pasará cuando se acaben’’.

Jolita recuerda cuando su marido estaba vivo. ‘’Nunca habíamos tenido un hijo con desnutrición. Solíamos producir suficiente comida, pero los últimos dos años han sido malos. Quizás se deba al cambio climático’’. 

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#elviajedesuvida: un camino largo, incierto y peligroso

Fecha: 
Vie, 10/06/2016 (Todo el día)
Actualizado el 13/06/2016 a las 16:29 |
Sara Collantes, especialista en políticas de infancia de UNICEF Comité Español

En septiembre de 2015, Fatima y su hija Zarah, alcanzaron la costa de Lesbos, en Mithymna, Grecia.

Como ellas, solo en 2015, más de 1 millón de refugiados llegaron al Viejo Continente huyendo de la guerra. Una cifra que, en lo que llevamos de 2016, supera los 184.500.

Fatima y Zarah probablemente siguieron la ruta de los Balcanes. Si hoy intentasen hacer el mismo camino estarían bloqueadas en Grecia por el cierre de fronteras, y se les habría aplicado el reciente acuerdo con Turquía.

Hoy Fatima y Zarah probablemente tomarían una ruta mucho más peligrosa. Como hemos visto en los últimos días, esta ruta puede disparar, y aún más durante el verano, el número de niños ahogados en el mar.

#ELVIAJEDESUVIDA: UNA REALIDAD PARA MILES DE FAMILIAS

Para miles de familias, como la de Fátima y Zarah, este es un viaje:

  • Largo. Muchos de estos niños han recorrido 3, 4 o más países antes de llegar a su destino y han tardado meses, incluso años, en conseguirlo, ya sea porque se les agotó el dinero o porque les devolvieron varias veces a la última frontera que cruzaron. Suelen llegar con un estado de salud física y mental muy precario, dadas las circunstancias del viaje y las condiciones en las que sobreviven desde que abandonaron su hogar.
  • Incierto. Difícilmente saben qué va a ser de su vida. Tienen un proyecto, unas expectativas, quizás la esperanza de reunirse con algún familiar en un país determinado, pero no saben si van a conseguirlo ni cuándo sucederá.
  • Peligroso. A pesar del éxodo casi constante de personas que vienen a Europa, siguen sin abrirse vías seguras y ordenadas para llegar. Por eso, muchos niños y familias siguen acudiendo a traficantes de personas, que cobran mucho dinero y que esquivan los controles fronterizos a través de rutas cada vez más peligrosas, como la que une Libia con Italia. El mar no es el único peligro. Para poder continuar el viaje, muchos niños y niñas se han visto obligados a trabajar, a casarse o a realizar favores sexuales. Otras veces, han sido víctimas de actos de violencia o han caído en manos de redes de trata de personas.

#ELVIAJEDESUVIDA: LOS RIESGOS SE AGUDIZAN SI LOS NIÑOS VIAJAN SOLOS

#elviajedesuvida: un camino largo, incierto y peligrosoDibujo realizado por un niño durante su ruta por el Mediterráneo los niños viajan solos y provocan, en muchas ocasiones, que pierdan su infancia y comprometan su futuro, como es el caso de las niñas que acaban casándose con adultos para poder continuar su viaje o sentirse protegidas frente a la violencia.

Ante esta situación, desde UNICEF pedimos a los gobiernos que en los acuerdos y planes de actuación en esta crisis de refugiados, la mayor que ha visto Europa desde la Segunda Guerra Mundial, se tenga en cuenta la Convención sobre los Derechos de los Niños y, en especial, el principio del interés superior del niño. Porque un niño refugiado no es diferente de cualquier otro niño. Verse obligado a realizar este peligroso viaje, a cruzar frontera tras frontera, no puede implicar que pierda sus derechos.

#ELVIAJEDESUVIDA: AMPLIAMOS NUESTRA RESPUESTA EN EL SUR DE ITALIA

Dada la reactivación de la ruta a través de Libia en las últimas semanas, en UNICEF estamos fortaleciendo nuestro trabajo en Italia para supervisar las llegadas de estos niños, así como en los centros de acogida en las regiones del sur de Italia: CalabriaCampania y Sicilia. Además, seguimos con nuestro trabajo para mejorar las condiciones de vida de los niños y niñas en sus países de origen: NigeriaGambiaSomaliaCosta de Marfil o Eritrea.

Además, el cierre de la ruta hacia el centro de Europa a través de los Balcanes y el acuerdo de la Unión Europea con Turquía han provocado que más de 54.000 personas queden bloqueadas en Grecia sin poder avanzar ni retroceder, a la espera de que se decida sobre su futuro. De ellos, aproximadamente 23.000 tienen menos de 18 años y muchos no saben cuándo podrán reunirse con sus familiares.

Esta circunstancia nos ha llevado a replantear el trabajo que veníamos realizando en el marco de esta crisis. No es lo mismo dar una asistencia de urgencia a familias y niños que estaban de paso en Eslovenia o Croacia solo horas o días, que abordar las necesidades de niños y niñas que van a quedarse en Grecia o en otro país de manera indefinida o por un período largo de tiempo.

#ELVIAJEDESUVIDA: ¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO EN GRECIA?

Precisamente en el país heleno estamos apoyando la puesta en marcha de campañas de vacunación en los campamentos de refugiados y diseñando actividades educativas que ayuden a los niños a incorporarse al sistema educativo griego en el plazo más breve posible. Hay niños que llevan meses, e incluso años, sin ir a la escuela.

También estamos recorriendo el país para identificar a niños en riesgo, solos, y garantizarles una protección adecuada. El objetivo final es fortalecer el sistema de protección de la infancia en Grecia, que está desbordado. Este colapso ha provocado que todavía haya niños detenidos en centros cerrados, algo que es absolutamente inaceptable.

Además, en Serbia, Croacia, Eslovenia y la Antigua República Yugoslava de Macedonia seguimos dando apoyo psicológico y realizando acciones de nutrición, educación y protección de la infancia en los Espacios Seguros para la Infancia y en los puntos para madres y bebés. Entre marzo y abril, más de 8.500 niños recibieron apoyo psicosocial y realizaron actividades educativas en 9 puntos diferentes de la ruta. 

Sara Collantes, especialista en políticas de infancia de UNICEF Comité Español

Relaciones

Crisis en Siria: los voluntarios nos llenan de motivación

Fecha: 
Vie, 03/06/2016 (Todo el día)
Actualizado el 08/06/2016 a las 10:20 |
Yasmine Saker, UNICEF Siria

Escuelas bombardeadas, hospitales destruidos, falta de agua potable... La crisis en Siria nos deja noticias negativas a diario. Sin embargo, en este país también hay historias de personas que nos motivan a seguir teniendo esperanza para los niños de Siria y sus familias.

Es el caso de los jóvenes voluntarios que nos ayudan en Curriculum B, una iniciativa que desde UNICEF hemos lanzado para que los niños de Latakkia, una zona rural en Siria, puedan recuperar las clases perdidas por la violencia y el desplazamiento.

Hiba va casa por casa identificando a los niños que no están en el colegio. Esta joven de 21 años, estudiante de literatura francesa, es una apasionada del programa Curriculum BHiba cree que el teatro es una de las mejores formas de llegar a los niños e interactuar con ellos. 

CRISIS EN SIRIA: "QUIERO ACABAR CON EL ANALFABETISMO EN MI PAÍS"

"Quiero acabar con el analfabetismo en mi país", dice Hiba. "Es uno de los grandes problemas de nuestra sociedad y luchar contra ella es nuestra responsabilidad como jóvenes. Somos una generación de universitarios: es nuestra responsabilidad asegurarnos de que todos los niños tienen la misma oportunidad que nosotros".

Deeb, de 23 años, se encarga de jugar con los niños y de realizar actividades al aire libre con ellos. La mayoría de estos niños han perdido meses y años de educación y ahora tratan de ponerse al día con un innovador sistema de educación.

CRISIS EN SIRIA: "NOSOTROS PODEMOS RECONSTRUIR LA SOCIEDAD"

Crisis en Siria: jóvenes voluntarios sirios nos llenan de motivaciónDeeb juega con un grupo de niños en Latakkia Deeb, licenciado en psicología, cree que el voluntariado es una gran oportunidad para aplicar su aprendizaje teórico en una experiencia real, al mismo tiempo que ayuda a los niños.

"Cuando los jóvenes trabajamos codo con codo podemos hacer lo imposible... Nosotros podemos reconstruir la sociedad siria", dice.

"Somos lo que mayor capacidad de influencia e inspiración tenemos sobre los niños porque apenas les sacamos unos años; entendemos cómo piensan y qué los define".

Post por Yasmine Saker, UNICEF Siria

 
Relaciones

#elviajedesuvida: no es lugar para niños

Fecha: 
Vie, 20/05/2016 (Todo el día)
Actualizado el 22/05/2016 a las 22:10 |
Blanca Carazo, responsable de cooperación y emergencias de UNICEF Comité Español
En Siria, tras más de 5 años de guerra, las bombas siguen cayendo, destrozando hogares, escuelas y hospitales. ¿Se puede vivir bajo la amenaza de que la próxima bomba caiga sobre tu cabeza o la de tu familia?

En Etiopía, la grave sequía vinculada al fenómeno de El Niño está poniendo en peligro la vida de 6 millones de niños. ¿Se puede vivir sin saber si mañana podrás alimentar a tus hijos?

En NigeriaCamerúnChad o Níger, grupos radicales como Boko Haram amenazan la vida y la libertad de miles de niños y niñas, que son víctimas de secuestros, sufren ataques, o son obligados a perpetrar atentados suicidas. ¿Se puede vivir con el miedo a que a tu hija le roben la infancia?
 
En Sudán del Sur, más de 2 años de guerra incruenta expulsan a las familias de sus tierras de cultivo y sitúan al país al borde de la hambruna. ¿Se puede vivir sin medios de vida y temiendo que en cualquier momento tu aldea pueda ser quemada y saqueada?
 
¿Se puede vivir así, entre el miedo, la violencia, el hambre? ¿Se puede vivir así, sin esperanzas, sin futuro, sin nada?
 
No se puede.
 
Y cuando no se puede, huir es la única salida. Una salida difícil, dolorosa, arriesgada.
 

#ELVIAJEDESUVIDA: 250 MILLONES DE NIÑOS VIVEN EN PAÍSES EN CONFLICTO

Ninguno de estos lugares, como muchos otros en todo el mundo, es lugar para niños. Por eso sus familias, o a veces ellos solos, hacen lo único que pueden hacer, lo que cualquiera de nosotros haríamos: buscar refugioprotecciónun lugar seguro; iniciar un viaje incierto, peligroso, no deseado para salvar sus vidas. Huyen a otras zonas dentro de sus países (desplazados internos) o cruzan fronteras en busca de una oportunidad (refugiados).
 
Todos los niños del mundo tienen derecho a crecer y desarrollarse en un entorno pacífico y protector. Sin embargo, cerca de 250 millones de niños viven en países en conflicto y muchos más viven en zonas propensas a inundacionessequíasciclones y otros desastres naturales. Esto explica que el número de refugiados y desplazados internos no deje de crecer, rozando los 60 millones de personas, de los cuales la inmensa mayoría (el 86%) están en países en desarrollo.
 

#ELVIAJEDESUVIDA: EL DERECHO INTERNACIONAL LOS AMPARA

No quieren irse. No quieren dejar sus casas, sus amigos, sus medios de vida. No quieren. Se ven obligados a hacerlo. Y el derecho internacional los ampara. O debería hacerlo.
 
Como nos interpela Anthony Lake, director ejecutivo de UNICEF, hemos de hacer todo lo posible para que ese viaje nunca comience: “Si abordamos las razones por las que tantas familias sienten la necesidad de abandonar sus hogares con sus hijos, resolviendo los conflictos, afrontando el cambio climático, aumentando las oportunidades, podemos hacer de 2016 un año de esperanza, y no de desesperación, para millones de personas”.
 
Y cuando no lo logramos, hemos de asegurar que el viaje sea lo más seguro posible. Que al horror que lo motiva y al dolor de las pérdidas, no se sigan sumando más muerte, más dolor y más rechazo, sino que esos niños, esas familias, reciben el apoyo, respeto y protección que merecen.
 
Post por Blanca Carazo, responsable de cooperación y emergencias de UNICEF Comité Español
 
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