Emergencias

El Messi de Yemen

Fecha: 
Mié, 03/02/2016 (Todo el día)
Actualizado el 03/02/2016 a las 22:59 |
Rajat Madhok, UNICEF Yemen

No todo el mundo sabe que Lionel Messi, nacido y criado en el centro de Argentina, sufría un retraso hormonal del crecimiento cuando era pequeño. Cuando tenía 13 años, se mudó a España para unirse al FC Barcelona, que se hizo cargo de su tratamiento. Una estrella nacía en ese momento; el resto ya es historia. 

Hoy me gustaría hablaros de otro fenómeno del fútbol: Rafik. Este joven de 15 años vive en Saná, la capital de Yemen. Hace 8 años, Rafik estaba jugando al fútbol cuando le sorprendió un bombardeo aéreo. Perdió una pierna y a su mejor amigo. 

Pero la historia de Rafik no se reduce a los terribles recuerdos de aquel día. Es una historia de esperanza que demuestra hasta dónde puede llegar la fuerza de voluntad de los niños como él, que ahora vive en un colegio junto a otras 40 familias que han tenido que dejar sus casas por la guerra. Estos niños demuestran que el espíritu humano nunca se da por vencido. 

La determinación de Rafik para seguir jugando al fútbol ha conseguido reunir a un grupo de niños en su lucha por sobrevivir al conflicto en un refugio arrasado por el hambre y la desesperación. Con la única pierna que le queda y sus muletas, Rafik ha dado valor al vecindario en tiempo de caos. 

MILLONES DE NIÑOS DE YEMEN ESTÁN EN PELIGRO

Los niños son de las personas más vulnerables en el conflicto de Yemen. Alrededor de 1,3 millones están amenazados por la desnutrición aguda, entre ellos, 300.000 corren riesgo de sufrir desnutrición grave.

Desde UNICEF hemos registrado 1.900 casos de niños que han muerto o han sufrido amputaciones a causa de la guerra, que se intensificó en marzo de 2015. En total, 7,3 millones de niños necesitan protección. Las violaciones de los derechos de la infancia en este país son cada vez más graves. 

Rafik es el héroe del barrio. Ha ganado muchos partidos con su equipo, pasando y controlando el balón con sus amigos en el colegio de Saná en el que se refugian de los bombardeos. Corre maratones, juega al fútbol y está preparado para ser el entrenador más joven de Yemen

Y, como no, Messi es también su héroe y su inspiración.

1,8 MILLONES DE NIÑOS EN YEMEN NO VAN AL COLEGIO

Más de 100 niños viven en este refugio temporal. Los niños suelen disfrutar con los partidos de fútbol y las niñas prefieren hacer manualidadesdibujar o hacer actuaciones. Su arte refleja la realidad que les ha tocado vivir, ya sea a través de un cuadro hecho con los restos de cristal de un bombardeo o un dibujo que muestra cómo la guerra ha cambiado su vida. Unos 1,8 millones de niños no van al colegio desde marzo. 

Aunque se han reabierto 14.500 escuelas desde noviembre, 1.500 permanecen cerradas debido a la inseguridad, lo que deja a 383.000 niños fuera de clase, sobre todo en la región de Sa'ada y Taiz. Unos 2,5 millones de personas han tenido que dejar sus casas y buscar lugares más seguros a causa del incesante conflicto.

El Messi de YemenRafik juega al fútbol con sus amigos de Saná. Hay poca comida, casi no hay agua y la basura está desperdigada por las calles de Saná. Las medicinas escasean y los hospitales apenas funcionan. Pero, a pesar de los obstáculos, Rafik y sus amigos han encontrado una nueva vida en el fútbol.

A nuestro joven campeón no le importa lo que otros piensen sobre su discapacidad. Este tenaz adolescente se niega a creer que las bombas y las balas pueden acabar con su país o con su esperanza en la humanidad. Hace falta tener un gran corazón para conseguir lo que consigue este chico con las familias que le rodean. Él es su Messi y un símbolo del fútbol para los niños desplazados que les recuerda tiempos mejores y les hace soñar con un mejor mañana.

De momento, se apresura a jugar otro partido antes de que regrese la cruda realidad y los sonidos de la guerra obliguen a los niños a ponerse a cubierto de nuevo. 

Post escrito por Rajat Madhok, UNICEF Yemen

Relaciones

Ayuda refugiados: 10.000 niños desaparecen en Europa

Fecha: 
Mar, 02/02/2016 (Todo el día)
Actualizado el 08/02/2016 a las 14:37 |
Lara Aparicio, storyteller de UNICEF Comité Español

La crisis de refugiados en Europa nos ha vuelto a dejar una cifra dolorosa y escalofriante. Según la Europol, 10.000 niños refugiados y migrantes no acompañados han desaparecido dentro de nuestras fronteras sin dejar rastro y la cifra podría aumentar.

Sabemos que estos niños llegaron a nuestras costas porque estaban cansados de vivir rodeados de guerra y de violencia. Sabemos que se registraron en algún país europeo. Pero no sabemos nada más de ellos. 

En UNICEF estamos muy preocupados por la extrema vulnerabilidad a la que se enfrentan los niños y jóvenes no acompañados o separados de sus familias. Al viajar solos, estos niños son el blanco perfecto de las redes de trata de personas y otras organizaciones criminales.

AYUDA REFUGIADOS: EXISTEN 90.000 niños no acompañados en ALEMANIA Y SUECIA

Además, los niños no acompañados corren un serio riesgo de convertirse en víctimas de abusos sexuales y violencia, sobre todo cuando están retenidos en centros de detención. En muchos países los jóvenes son explotados para pagar a los contrabandistas el precio de su viaje.

Se calcula que hay unos 90.000 niños y jóvenes* no acompañados solo en Alemania y Suecia*. Es necesario ampliar esfuerzos para identificar dónde están, cuáles son sus necesidades y cómo protegerlos. Los niños no acompañados deben ser una prioridad en cada punto del camino. 

Una vez en el destino, es necesario incrementar las medidas de precaución en los centros de acogida en los que esperan la resolución de su solicitud de asilo. Esto implica, entre otras cosas, que haya personal atendiendo estos centros las 24 horas del día.

AYUDA REFUGIADOS: LA ODISEA DE MUNIR

Entre tantas malas noticias, nos gustaría compartir una historia dura y esperanzadora al mismo tiempo. Esta historia cuenta la odisea de Munir, un joven afgano de 16 años al que un bombardeo sobre su casa le dejó el lado izquierdo de su cuerpo semiparalizado.

La violencia de su país le empujó a tomar una importante decisión. A pesar de su discapacidad, Munir emprendió solo un largo viaje que le llevó a pasar por países como IránTurquíaBulgaria Serbia. Fue en este último donde lo identificaron como menor no acompañado y donde los trabajadores sociales, con el apoyo de UNICEF, le ayudaron a continuar su viaje de forma segura. 

Desde entonces, Munir se ha mantenido en contacto con nosotros y nos ha ido informando de su trayectoria. Gracias a él sabemos que ya ha llegado a Suecia, donde ha iniciado la solicitud formal de asilo. "Estoy en casa y hay mucha gente que me ayuda", nos cuenta desde allí.

AYUDA REFUGIADOS: TODOS LOS NIÑOS NECESITAN PROTECCIÓN

La crisis de refugiados y migrantes pone de manifiesto la necesidad de proteger a todos los niños que estos días atraviesan nuestras fronteras en busca de un futuro lejos de los disparos y bombardeos. Esta protección debería ser todavía más intensa para los más vulnerables, como son los niños que viajan solos

La noticia de los 10.000 niños no acompañados desaparecidos en Europa confirma que estos niños se enfrentan a grandes peligros durante su viaje. Un viaje que tenemos la obligación de hacer lo más seguro posible incluso una vez en el destino final.

Tú puedes colaborar para que podamos conseguirlo. Ayúdanos a proteger a los niños refugiados y migrantes. 

Post escrito por Lara Aparicio, storyteller de UNICEF Comité Español

*Según los datos de Asociación Federal para los Menores no Acompañados de Alemania y la Agencia de Migración de Suecia.

Relaciones

Emergencias 2016: no podemos mantener la calma

Fecha: 
Mar, 26/01/2016 (Todo el día)
Actualizado el 27/01/2016 a las 09:48 |
Lara Aparicio, storyteller de UNICEF Comité Español

Te proponemos un momento de calma. Respira hondo. Imagínate en un lugar muy relajante para ti: una playa desierta, una gran pradera verde, una tarde lluviosa de verano... Olvídate de todo y tómate un respiro.  

Sabemos que estás disfrutando del momento, pero tenemos que sacarte de él. Vas a empezar a escuchar bombardeos aéreossirenas de alarmagritoshuracanes, ventanas que se rompen, metralletas a pleno rendimiento, más gritos...

Esta es la banda sonora de la vida de los más de 250 millones de niños que viven atrapados en conflictos y de los millones que viven en alerta constante por desastres naturales. En un mundo lleno de emergencias, no podemos mantener la calma. ¡Hay que actuar ya!

Por eso, desde UNICEF Comité Español hemos lanzado esta iniciativa que busca llamar la atención sobre algo que parece que nos estamos acostumbrando a ver pero que no podemos tolerar: los terribles efectos que las guerras y las catástrofes naturales tienen sobre los niños. 

EMERGENCIAS 2016: CONOCE LOS PEORES CONFLICTOS PARA LOS NIÑOS

Niños y niñas que tienen fríohambremiedo... Niños y niñas que no entienden nada ni tienen la culpa de nada de lo que les está pasando. Son muchos los puntos del planeta en los que los niños viven en esta situación. Estos son solo algunos de los casos más graves:

  • Siria vive la mayor crisis humanitaria del momento. Casi 5 años después del comienzo de la guerra, unos 13,5 millones de personas necesitan ayuda urgente dentro del país. Más de 4 millones de personas se han visto obligadas a dejarlo todo y huir a otros países.
  • La crisis de refugiados en Europa nos preocupa especialmente por el incesante aumento de niños entre quienes llegan al continente huyendo de la violencia de países como Siria, Iraq o Afganistán.
  • En Sudán del Sur, donde se vive un grave conflicto desde hace más de 2 años, toda una generación de niños podría perder su futuro. Unos 2,3 millones de personas han huido de sus casas por la inseguridad y la violencia. 
  • En República Centroafricana, país también asolado por la guerra, hay más de 1,2 millones de personas que sufren una grave inseguridad alimentaria. En UNICEF calculamos que 39.000 niños podrían padecer desnutrición aguda grave.
  • En Yemen, los constantes enfrentamientos han provocado que más de 21,2 millones de personas (el 80% de la población total) necesiten ayuda humanitaria urgente. Entre ellas se encuentran 9,9 millones de niños.

Estos y otros datos escalofriantes los podéis encontrar en el informe Acción Humanitaria para la Infancia 2016, que señala cuáles son las principales emergencias de este año y cuáles son las necesidades de financiación.

EMERGENCIAS 2016: QUEREMOS LLEGAR A 46 MILLONES DE NIÑOS

Durante 2016, desde UNICEF queremos llevar ayuda humanitaria a 76 millones de personas, entre ellas 43 millones de niños, en un total de 63 países en situación de emergencia. Para poder hacerlo, necesitamos un total de 2.800 millones de dólares.

Por primera vez en nuestra historia, la mayor parte de estos fondos (el 25%) irán destinados a dar educación a los niños que viven en situación de emergencia. En 2015 dimos acceso a educación en emergencias a 4,9 millones de niños. Este año, queremos llegar a 8,2 millones de niños; más de la mitad de ellos son niños de Siria.

Son cifras enormes, sí. Por eso necesitamos tu apoyo y el de todas las personas convencidas de que, ante esta realidad, no podemos mantener la calma ni un minuto más.

Post escrito por Lara Aparicio, storyteller de UNICEF Comité Español

Relaciones

Yemen, mi primera vez en un país en guerra

Fecha: 
Mié, 13/01/2016 (Todo el día)
Actualizado el 27/01/2016 a las 09:56 |
Meritxell Relaño, representante adjunta de UNICEF en Yemen

Es la primera vez que estoy en un país en guerra.

Llegué a Yemen el pasado 13 de octubre y en estos tres meses de trabajo he vivido en primera persona escenas que antes solo había leído en novelas o visto en películas de guerra: colas a la espera de recibir el pan o el agua, padres que pretenden que sus hijos no sientan cerca los bombardeos y piensen que la guerra es invisible...

La vida sigue con cierta normalidad en Sanaa, pero el ruido diario de los aviones nos mantiene alerta. Los niños de Yemen solo entienden que sus familias están asustadas, que no pueden ir a la escuela ni salir a la calle, que no hay trabajo ni comida, ni siquiera electricidad o agua. Con el objetivo de intentar reducir el impacto negativo de todo ello sobre la infancia, en UNICEF trabajamos a través de las cinco sub-oficinas que tenemos en el país.

Recuerdo un día de sol que salimos a la calle para ver cómo se repartía el agua en la capital, una acción que se realiza una vez cada dos semanas. Parecía una jornada tranquila, sin ruido de aviones. Me llamó la atención el color pálido de todos los niños que esa mañana salieron por fin de sus casas a intentar recoger la mayor cantidad de agua posible en cubos.

Eran niños con tez blanquecina, con ojerasmuy delgados. Niños y niñas que viven encerrados en casas de dimensiones reducidas. Ante mis ojos presencié una imagen que me produjo sensaciones extrañas: una escena bonita porque jugaban con el agua y, a su vez, impactante por la expresión de la cara de esos niños que ponían fin a su encierro durante los minutos en los que estuvo abierto el grifo en su barrio de la capital yemení.

EN YEMEN, PARA LA INFANCIA, TAMBIÉN EXISTE LA GUERRA

Aquí no funciona el sistema de salud, ni el escolar, aunque una parte de las escuelas del país abrieron el 1 de noviembre. Tampoco existe la posibilidad de un desarrollo normal para los niños y niñas, por ahora. En Yemen, para la infancia, también existe la guerra. Una guerra que causa traumas y un estado de shock difícil de superar.

A través de las personas que trabajan en el programa de apoyo psicosocial, conocemos historias de niños y niñas con pesadillas, cuyo único espacio para abstraerse de la guerra son esos espacios protegidos que desde UNICEF, con la extensa red de contrapartes, ponemos a su disposición.

Las dificultades para estabilizar el flujo de las importaciones complica aún más la situación ya que, en Yemen, el 90% de la comida y el combustible son importados. La distribución de la ayuda humanitaria es también complicada; hay zonas del país a las que el acceso se realiza con dificultad. Esto hace que las condiciones de vida de muchas personas se estén viendo cada vez más afectadas.

Se trata de una guerra muy complicada y tácticamente compleja. Una guerra que está afectando gravemente los derechos de la infancia. Una guerra que ojalá encuentre soluciones más pronto que tarde.

Post escrito por Meritxell Relaño, representante adjunta de UNICEF en Yemen

Relaciones

Niños nacidos en conflicto: 16 millones de bebés rodeados de violencia

Fecha: 
Mié, 16/12/2015 (Todo el día)
Actualizado el 18/12/2015 a las 12:08 |
Lara Aparicio, storyteller de UNICEF Comité Español

En España viven 8,3 millones de niños. Imagínate que todos esos niños hubieran nacido en plena guerra. Que no hubieran tenido hospitales seguros en los que llegar al mundo. Que lo único que les hubiera rodeado durante sus primeros días de vida fuesen las bombas, la pobreza y la huida constante.

Ahora multiplica el número de niños que viven en España por dos. Pues ese es el número de niños que, solo durante este año, han nacido en situación de conflicto en todo el mundo. Más de 16 millones de bebés cuya vida corre grave peligro desde el minuto uno. 

Los niños que nacen en países asolados por la violencia y la guerra se enfrentan a enemigos que se hacen más fuertes en este tipo de situaciones. La pobreza, las enfermedades infecciosas, la desnutrición o la falta de atención sanitaria se intensifican en lugares donde prácticamente todas las infraestructuras han dejado de existir. 

NIÑOS NACIDOS EN CONFLICTO: EFECTOS PSICOLÓGICOS PARA TODA LA VIDA

Además de las consecuencias que la guerra tiene en la salud física de estos niños, los efectos psicológicos pueden llegar a acompañarlos durante toda su vida. Los niveles de estrés que estos niños experimentan en los primeros años de vida determinarán inevitablemente su desarrollo.

Por desgracia, muchos países en el mundo viven terribles conflictos, unos más mediáticos que otros. Lugares que que están en el extremo opuesto de ser un 'entorno amigable' para la infancia y en los que los derechos de los niños que acaban de nacer están totalmente desprotegidos. Por destacar algunos de los casos más graves:

  • En República Centroafricana los niños sufren las formas de tortura y asesinato más inimagibles. 
  • En Siria las escuelas son objetivo deliberado de muchos ataques aéreos. 
  • En Sudán del Sur 16.000 niños han sido reclutados por los distintos grupos armados enfrentados en un conflicto que también se ha llevado la vida de 1.500 niños.
  • En Nigeria el número de mujeres y niñas que están siendo utilizadas como suicidas ha aumentado en los últimos meses. 

NIÑOS NACIDOS EN CONFLICTO: MUCHAS MADRES DAN A LUZ EN EL CAMINO DE HUIDA

En muchas ocasiones, los conflictos obligan a niños y familias a huir de sus casas, que han dejado de ser un lugar seguro en el que vivir. Es el caso de las 870.000 personas que han llegado a Europa este año para pedir asilo y entre las que hay muchas madres que han dado a luz en el camino. 

Además de las guerras y la violencia, el cambio climático y la pobreza extrema también están empujando a miles de personas a emprender peligrosos viajes. Niñosmujeres embarazadas y familias enteras se desplazan huyendo de la vulnerabilidad en la que viven. 

En definitiva, millones de niños están naciendo en las peores condiciones posibles. Millones de bebés rodeados de violencia, de hambre y de pobreza. Países, gobiernos y personas tenemos una gran responsabilidad con ellos y no podemos decepcionarlos. 

Post escrito por Lara Aparicio, storyteller de UNICEF Comité Español

Relaciones

Crisis de refugiados: el invierno, una amenaza para miles de niños

Fecha: 
Mié, 02/12/2015 (Todo el día)
Actualizado el 09/12/2015 a las 13:18 |
Lara Aparicio, storyteller de UNICEF Comité Español

Desde este verano, intento imaginarme cómo sería mi vida si un día tuviese que huir de mi casa sin saber si voy a volver. Dejar mis cosas, mis recuerdos o mis amigos y emprender un largo viaje.

Intento ponerme en la piel de esas personas que tienen que salir de países asolados por la violencia, pero no lo consigo. No logro imaginarme en su situación porque la realidad de la crisis de refugiados supera todo lo que puedo intentar imaginar.  

Ahora el invierno se acerca y en UNICEF sabemos que el frío va a complicar mucho el viaje a las miles de personas que están cruzando Europa para pedir refugio en algunos países del continente, especialmente en el caso de los niños.

CRISIS DE REFUGIADOS: EL FRÍO AUMENTA EL RIESGO DE HIPOTERMIAS Y NEUMONÍAS

El invierno, al igual que el peligroso viaje en lancha por el Mediterráneo o las largas caminatas a pie, no frena a los miles de refugiados que llegan cada día y que vienen de vivir cosas infinitamente peores. Sin embargo, el frío puede poner en serio riesgo su vida. 

Las temperaturas bajo cero cada vez son más frecuentes y aumentan las probabilidades de que los niños sufran hipotermias durante el viaje o contraigan enfermedades respiratorias muy peligrosas como la neumonía

“Hasta ahora, el invierno en Europa ha sido relativamente suave, pero eso está cambiando. La ropa de abrigo, las bufandas, y los calcetines para bebés no son suficientes. Estos niños han sobrevivido a guerrasadversidad y dificultades; ahora necesitan estabilidad, protección y apoyo”, dice Marie-Pierre Poirier, coordinadora especial de UNICEF para la crisis de migrantes y refugiados en Europa.

CRISIS DE REFUGIADOS: 1 DE CADA 5 SON NIÑOS

Desde UNICEF ya hemos empezado a distribuir material para el invierno como mantasabrigos y zapatos. En los países de mayor afluencia de refugiados, hemos instalado sistemas de calefacción en nuestros espacios amigos de la infancia, donde los niños juegan y aprenden mientras sus padres hacen sus gestiones.

Según las cifras oficiales, 1 de cada 5 refugiados que llegan a Europa son niños. En esta crisis de refugiados, son precisamente ellos los que más peligros corren. Sus derechos y sus vidas se ven constantemente amenazados durante el viaje.

No podemos olvidarnos de estos niños, ni ahora, ni en invierno, ni nunca. ¡Ayúdanos a recordarle a todo el mundo lo que está pasando!

Post escrito por Lara Aparicio, storyteller de UNICEF Comité Español

Relaciones

Crisis de refugiados: el miedo como compañero de viaje

Fecha: 
Vie, 27/11/2015 (Todo el día)
Actualizado el 27/11/2015 a las 17:54 |
Belén Ruiz-Ocaña , técnico de comunicación

La cara de Nura refleja cansancio, malestar, está claro que no se encuentra bien. Embarazada de nueve meses, podría dar a luz en cualquier momento. Pero tiene miedo de ponerse de parto aquí. 

“Aquí” es el centro de registro de refugiados en Presevo, Serbia, un lugar al que acaba de llegar desde Macedonia, y donde solo espera estar unas horas, las que tarden ella y su familia en registrarse antes de seguir su camino hacia Croacia y, si tienen suerte, poder llegar al destino que sueña para ella y su bebé: Bélgica

Y yo, también embarazada, la miro y entiendo su miedo a tener a su hijo en un lugar desconocido, lejos de casa, rodeada de extraños y sin saber qué ropa va a ponerle o si podrá darle el pecho. Pero Nura, siria de 24 años, tiene miedos que son inimaginables para alguien que no ha vivido en un país en guerra. No quiere ir al hospital por si la devuelven a Siria, de donde ha salido huyendo de la violencia

CRISIS DE REFUGIADOS: LA TIERRA DE NADIE

La madre de Ali, un niño de un año, también tiene miedo. Es afgana y acaba de llegar de Macedonia. La conozco en un lugar que llaman “tierra de nadie”. Un camino que cientos de familias recorren sin saber si les queda poco o mucho para llegar a Presevo. Ali y su madre no están solos, viajan con el padre y con otros dos hijos, de 4 y 6 años. La familia carga el poco equipaje que lleva, como casi todos los refugiados. Ali hace el camino en brazos de su madre, que pese al temor por el futuro que espera a sus hijos, me sonríe amistosamente cuando le pido permiso para hacerle una foto.

En esa tierra de nadie me cruzo con cientos de personas que nos saludan y nos cuentan sus historias. Cada uno tiene la suya, pero todas comparten elementos comunes: bombardeosviolenciamuerteMiedo.

Tienen miedo de lo que han vivido. Miedo de que les retengan en una frontera y les devuelvan a su país. Miedo por los familiares y amigos que han quedado en sus países de origen. A veces, nos piden que no les hagamos fotos porque tienen miedo a salir en las redes sociales y que alguien les busque para llevarles de vuelta a Siria, a Afganistán o a Iraq.

CRISIS DE REFUGIADOS: UN ESPACIO SIN VIOLENCIA Y SIN MIEDO

UNICEF trata de paliar este miedo con los espacios amigos de la infancia instalados en los centros de registro para refugiados. Allí los niños vuelven a serlo, aunque sea durante un rato, y los cantos, los gritos y los juegos les devuelven a un mundo sin violencia y sin miedo.

Nura, Ali, sus familias, los refugiados que recorren la tierra de nadie y que pasan unas horas en Presevo, comparten el mismo sentimiento: un  miedo que, en cada país que atraviesan, se va convirtiendo en la esperanza de encontrar un futuro mejor

Post escrito por nuestra compañera Belén Ruiz-Ocaña, técnico de comunicación, durante su visita a Serbia.

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5 cosas que debes saber sobre la crisis de refugiados

Fecha: 
Mié, 25/11/2015 (Todo el día)
Actualizado el 03/12/2015 a las 13:02 |
Marie-Pierre Poirier, coordinadora especial de UNICEF para la crisis de refugiados y migrantes en Europa.

Acabo de volver de pasar una semana en la ruta que están siguiendo los refugiados y migrantes en Europa.

    Empezamos en la frontera de Grecia con la ex República Yugoslava de Macedonia. Caminamos durante un kilómetro por una carretera destartalada hasta el centro de recepción de Gevgelija, en medio de la nada.

    En este centro conocí a una mujer de 105 años en silla de ruedas. Sus nietos se encargaban de trasladarla. También vi a muchas parejas jóvenes de la mano, transportando consigo tan solo unas pocas pertenencias. Fui testigo de cómo cientos de personas, madres, niños, familias, ancianos y jóvenes, hacían cola para subirse a un tren rumbo a la estación de tren de Tabanovce, cerca de la frontera de Serbia.

    Solo se permitía subir a un pequeño grupo de personas en cada tren. El billete cuesta 25 euros, 5 veces más de lo que costaba el mismo trayecto antes del verano. 

    AYUDA REFUGIADOS: "PUDE VER CÓMO ALGUNAS FAMILIAS SE SEPARABAN ENTRE LA MULTITUD"

    El tren estaba sucio; los baños, atascados y cerrados. Pude ver cómo algunas familias se separaban entre la multitud, llamándose los unos a los otros desde las ventanas del tren y prometiendo reunirse en la siguiente parada.

    La prioridad de todos es no retrasar el proceso. Es necesario mantener un ritmo constante en el flujo de refugiados y migrantes que pasa por el centro.

    Pude ver la tristeza y la ansiedad en los ojos de los padres, aterrados por la posibilidad de ser retenidos durante el viaje. Pero también vi la esperanza de que, en algún lugar de Alemania o del norte de Europa, había un futuro esperando a sus hijos. 

    CRISIS DE REFUGIADOS: PROTEGER A LOS NIÑOS INDEPENDIENTEMENTE DE SU ESTATUS LEGAL

    En UNICEF luchamos para proteger a todos los niños independientemente de su estatus legal. Estamos sobre el terreno en los centros de recepción y los puntos fronterizos de la ruta migratoria para proporcionar espacios en los que los niños puedan descansar, jugar y recibir apoyo psicosocial si lo necesitan. También establecemos lugares en los que las madres pueden cuidar de sus hijos y donde todo el mundo puede consumir agua potable. Trabajamos con los gobiernos para asegurarnos de que las madres y los niños reciben una atención especial y prioritaria

    Por todo esto, me gustaría compartir 5 datos principales sobre los niños refugiados y migrantes que creo que todo el mundo tiene que conocer:

    1. Los niños refugiados y migrantes son ante todo niños. No son solo refugiados, migrantes o solicitantes de asilo. Son niños, independientemente de su estatus legal. Todos los niños tienen derecho a ser protegidos.  
    2. Los niños están en el mismo centro de la crisis. Los niños que están atravesando Europa sufren las consecuencias de una situación de la que no son responsables. Muchos cuentan las terribles escenas de guerra y violencia que han vivido. En Presevo conocí a Ahmad, que huyó de Bagdad con sus dos hijos discapacitados y nos contó que no quería que sus hijos creciesen en una comunidad que los estigmatizase y en la que tuvieran que vivir encerrados el resto de su vida. 

    3. El número de niños que llegan a Europa no deja de aumentar. Desde comienzos de años hasta mediados de septiembre, 60.000 niños habían llegado a Grecia. Dos meses después, el número ha aumentado hasta los 175.000 (1 de cada 4 personas que llegan a Grecia en estos momentos es un niño). En la ex República Yugoslava de Macedonia, la proporción de niños registrados ha aumentado de 1 de cada 10 en junio hasta 1 de cada 3 en octubre. Y la cifra sigue creciendo. 

    4. Los niños se ven obligados a madurar de la noche a la mañanaVi a muchos niños que llevaban a bebés en brazos o que cuidaban de sus primos y hermanos más pequeños. En Opatovac, Croacia, conocí a Abd al-Rahman, sus tres hermanos, su madre y su hermana quien, a su vez, viajaba con sus tres hijos. Habían huido de Siria a Turquía y consiguieron llegar a Grecia después de tres intentos de cruzar el mar. Con solo 16 años y una explicación de un minuto por parte de las mafias, Abd al-Rahman tuvo que conducir la barca hasta las islas griegas. Sus hermanos tuvieron que aligerar el peso de la embarcación cuando esta comenzó a hundirse, incluso después de haber tirado todas sus pertenencias por la borda. Para superarlo, no perdían de vista sus planes de futuro: llegar a Alemania para poder seguir estudiando.

    5. Los niños no están siendo registradosEsta situación, unida a la velocidad con la que la gente pasa por los centros de recepción y nuestros espacios amigos de la infancia, hace que para las organizaciones humanitarias sea muy difícil atender las necesidades de los niños y proteger a los no acompañados o reunificar familias. Muchas veces, los adolescentes que viajan en grupo evitan registrarse por miedo a ser retenidos en procedimientos legales que retrasarían la llegada a sus destinos en Europa occidental. 

    AYUDA REFUGIADOS: NOS ADAPTAMOS AL CONTEXTO PARA PROTEGER A LOS NIÑOS

    En este contexto, las formas habituales de responder a las crisis no funcionan. En UNICEF trabajamos con las autoridades locales y otras organizaciones humanitarias para adaptarnos a la situación y proteger a estos niños como necesitan. 

    La pregunta es, ¿está preparada Europa para ayudar a construir un futuro a estos niños y sus familias por las que ponen en peligro sus vidas?

    Post escrito por Marie-Pierre Poirier, coordinadora especial de UNICEF para la crisis de los refugiados y migrantes en Europa.

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    Día Internacional de la No Violencia: “Quiero que se dispare la última bala, aunque sea contra mí"

    Fecha: 
    Vie, 02/10/2015 (Todo el día)
    Actualizado el 02/10/2015 a las 21:27 |
    Ildefonso González, responsable de Publicaciones y Fotografía de UNICEF Comité Español

    "Quiero que se dispare la última bala. Aunque sea contra mí, pero que sea la última". Esta frase no es de Mahatma Gandhi, cuyo nacimiento hace casi 150 años se conmemora cada 2 de octubre con el Día Internacional de la No Violencia, pero bien podría serlo.

     
    Quien pronuncia estas palabras, quien estaría dispuesto a dar su vida para que termine la guerra en su país, no ha liderado la independencia de India, pero ha sufrido en apenas tres años lo que muchos probablemente no alcanzaríamos a sufrir en tres vidas si las tuviéramos. Un día de 2012, con 13 años, una bomba destruyó la casa de Hanin en Siria y, por extensión, su infancia, su vida entera.
     
    Su madre cogió a Hanin y a su hermana mayor y las subió a un autobús rumbo a Turquía, sin nada más que lo puesto y un estado de ansiedad extrema que les acompañaría durante dos años muy duros en Estambul. La antigua Constantinopla tampoco era su sitio y se marcharon también de allí para probar suerte en la Europa continental.
     
    En el camino sus jóvenes piernas le funcionaron mejor que a su madre y su hermana, que acabaron detenidas por la Policía. En medio de la nada, sin ningún familiar cerca, Hanin durmió sola en un bosque, atravesó las fronteras de varios países a pie y llegó a Austria en el maletero de un coche. Justo un año después, se reencontró con su madre en este país.
     
    Ahora está feliz, e incluso piensa en ser dentista o fotógrafa, pero echa de menos su país: “Siria sigue siendo el lugar más bonito para mí”. Y continúa: “Europa me ha ayudado aquí en Austria, pero no a la gente en Siria”.
     

    CRISIS MIGRATORIA: 133.000 NIÑOS COMO HANIN

    Hoy en día hay 4,5 millones de niños en el mundo que han tenido que huir de sus casas debido a los conflictos y la inestabilidad en sus países de origen: no solo en Siria, también en Sudán del Sur, Afganistán o Somalia. Unos 133.000 de ellos, niños y adolescentes como Hanin, han emprendido este año un duro viaje hacia Europa buscando un lugar más seguro donde vivir.
     
    Con todo, la actual crisis migratoria y de refugiados, aun siendo la más grave desde la Segunda Guerra Mundial, no es sino la punta del iceberg de la espiral de violencia que domina nuestras vidas, especialmente las de los más pequeños. Porque:
    • 168 millones de niños siguen sometidos a trabajo infantil.
    • 1,2 millones son víctimas de trata cada año.
    • Hay unos 300.000 niños y niñas soldado en más de 20 países.
    • Más de 130 millones de niñas y mujeres han sufrido alguna forma de mutilación genital femenina.
    • 1 de cada 10 mujeres menores de 20 años ha sido violada.
    La lista es ominosa. Desde UNICEF trabajamos día a día por la construcción de la paz y la protección frente a la violencia, la explotación y el abuso. Seguir avanzando en la lucha contra la violencia es además uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) previstos en la agenda internacional para los próximos años.
     
    “Quisiera sufrir todas las humillaciones, todas las torturas, el ostracismo absoluto y hasta la muerte, para impedir la violencia”. Esta frase sí que es de Gandhi, el líder del movimiento de la independencia de India y pionero de la filosofía y la estrategia de la no violencia. Pero bien podría ser de Hanin.
     
    Post escrito por Ildefonso González, responsable de Publicaciones y Fotografía de UNICEF Comité Español.
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    Crisis migratoria: ¿acoger a niños sirios?

    Fecha: 
    Lun, 11/01/2016 (Todo el día)
    Actualizado el 12/01/2016 a las 16:22 |
    Belén Barbero, responsable de contenidos de UNICEF Comité Español

    “Mi marido y yo estamos muy afectados por lo que se está viendo en las noticias y queremos acoger a niños sirios”. “Vivo solo y estoy consternado por las imágenes de esta crisis. Me gustaría poder ayudar y en casa hay espacio suficiente para una familia". 

     
    Estas son solo un par de muestras de los mensajes, los deseos, de personas que nos escriben porque quieren sumarse, ayudar, en una de las peores crisis migratorias y de refugiados de los últimos tiempos. 
     
    No es la primera vez que ocurre y seguro que no será la última. Sucede en todas las grandes tragedias humanitarias: el tsunami asiático, el terremoto de Haití o el tifón en Filipinas. La solidaridad humana despierta con una intensidad proporcional al dolor y la angustia que genera ser testigo de la desesperación de otros seres humanos, en especial de los más pequeños. 
     

    ACOGER A UN NIÑO SIRIO NO ES SENCILLO Y NO ES UNA SOLUCIÓN A ESTA CRISIS

    Las tragedias tienen ese poder: despiertan el instinto de supervivencia de la humanidad. Nos vemos reflejados en esa madre, esa abuela, ese niño, esa familia, que busca un lugar, un refugio, para sentirse seguro. Y cuando eso ocurre, el corazón se desborda y se multiplican la generosidad, las ganas de ayudar, de acoger a un niño y hasta a una familia entera. 
     
    Pero, lamentablemente, acoger a niños sirios en nuestras casas no es sencillo y, ante todo, no es una solución a esta crisis. 

    Ver video

    De un lado está la cuestión legal y administrativa; la competencia la tienen las comunidades autónomas. Son procesos que están regulados legalmente y tienen una serie de requisitos, como determinar la idoneidad de la familia  o confirmar el desamparo del niño o niña antes de ser sujeto de acogida.
     
    De otro lado, el imperativo de centrarnos siempre en el interés superior del niño. Y ese interés pasa por estar con su familia: sus padres si siguen vivos, sus hermanos o sus parientes más cercanos. Ese interés tiene que ver con que siga en su país, en su cultura y junto a sus seres queridos. 
     
    ¿Y dónde está la solución entonces? La solución es compleja y tiene muchas aristas. Desde el punto de vista político, pasa por acabar con el origen de esta crisis (la guerra) y que los gobiernos europeos apliquen las leyes que salvaguardan y protegen los derechos de los niños.
     
    Y en lo más inmediato, en lo que nos implica más directamente, la mejor forma de ayudar es ejercer nuestra ciudadanía solicitando a nuestros gobiernos que protejan a los niños y haciendo un donativo a las organizaciones humanitarias para que podamos asistir a estos niños y sus familias que ya han sufrido demasiado.  
     
    Si quieres ayudar a los niños de Siria, por favor haz tu donativo.
     
    Post escrito por Belén Barbero, responsable de Contenidos de UNICEF Comité Español.
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