Reportajes
Hacer reportajes sobre niños, niñas y jóvenes
es un desafío especial. En algunos casos, el hecho de
hacer reportajes sobre ellos puede ponerlos en riesgo de castigo
o estigmatización.
Los niños, niñas y los jóvenes tienen
los mismos derechos que un adulto, y además, tienen
el derecho a ser protegidos de cualquier perjuicio.
Hacer reportajes o contar historias sobre niños, niñas
y jóvenes conlleva esta dimensión añadida
y esta restricción afecta especialmente en el momento
actual cuando es casi imposible limitar el alcance de una
historia.
UNICEF ha desarrollado estos principios para ayudar a los
periodistas cuando trabajan sobre temas que afectan a la infancia.
Este documento pretende mantener las mejores intenciones de
informes éticos, sirviendo al interés público
de conocer la verdad sin comprometer los derechos de los niños.
Principios
- La dignidad y los derechos de todos los niños
y niñas tienen que ser respetados en todas las circunstancias.
- Cuando los niños y niñas son entrevistados
o se informa sobre ellos, debe prestarse especial atención
al derecho a su privacidad y a la confidencialidad, al derecho
a que sus opiniones sean escuchadas, al derecho a participar
en las decisiones que les afectan y al derecho a que estén
protegidos frente al daño y el castigo.
- El interés superior de cada niño o niña
es el de estar protegido por encima de cualquier consideración,
incluyendo la sensibilización de las cuestiones de
los niños o la promoción de sus derechos.
- Cuando intentamos determinar el mejor interés de
un niño, el derecho del niño a que sus puntos
de vista sean tenidos en cuenta debe ser acorde con su edad
y madurez.
- Aquellos que estén más próximos
a la situación de los niños y niñas
y por ello más capaces de valorarla, deben ser consultados
acerca de las cuestiones políticas, sociales y culturales
de cualquier reportaje.
- No publicar una historia o una imagen que pueda poner
a un niño, niña, a sus hermanos o compañeros
en riesgo, incluso cuando sus identidades sean cambiadas,
ocultadas o no se usen.
Líneas a seguir
- No discriminar a ningún niño o niña;
evitar categorizaciones o descripciones que los expongan
a represalias negativas – incluyendo daños
físicos o psicológicos- o a abusos que pueden
durarles toda la vida, discriminación o rechazo por
parte de sus comunidades locales.
- Siempre proporcionar un contexto apropiado a la historia
de los niños o niñas.
- Siempre cambiar el nombre y ocultar la identidad visual
de cualquier niño o niña que sea identificado
como:
- Víctima de abuso sexual o explotación
- Perpetrador de abuso físico o sexual
- Seropositivo, que vive con una persona que tiene o
ha muerto de VIH/SIDA, a menos que el niño, el
padre o el tutor den el consentimiento
- Culpado o convicto de un crimen
- En algunas circunstancias de riesgo o posible riesgo
de daño o castigo, cambiar el nombre y ocultar la
identidad visual de cualquier niño o niña
que sea identificado como:
- Una persona que pide asilo, una persona refugiada
o un desplazado interno
- Un niño soldado
- En algunos casos, utilizar la identidad de un niño
–su nombre o imagen que permita reconocerlo- puede
ser en interés del propio niño. Sin embargo,
se le debe proteger contra el posible daño y apoyar
en caso de estigmatización o represalias.
Algunos ejemplos de estos casos especiales son:
- Cuando los niños o niñas inicien el
contacto con el periodista, queriendo ejercer su derecho
a la libertad de expresión y a que su opinión
sea escuchada
- Cuando los niños o niñas formen parte
de un programa de activismo o de movilización
social y quieran ser así identificados
- Cuando los niños o niñas formen parte
de un programa psico-social y estén reclamando
que su nombre y su identidad son parte de su desarrollo
saludable
- Confirmar la exactitud de lo que el niño o niña
tiene que decir, con otros niños o con un adulto,
o con ambos.
- Cuando está en duda si el niño o niña
está en riesgo o no, el reportaje debe ser una exposición
de la situación general de los niños más
que centrarse en un niño individual, aunque se pierda
un poco el interés periodístico de la historia.
Entrevistas
Líneas a seguir
- No hacer daño a ningún niño o niña,
evitando preguntas, actitudes o comentarios que juzguen
o sean insensibles a sus valores culturales, o que los coloquen
en situación de peligro o los expongan a una humillación,
o que reactiven su dolor y pena por sucesos traumáticos.
- No discriminar eligiendo a los niños que van a
ser entrevistados en función de su sexo, raza, edad,
religión, estatus, bagaje cultural o habilidades
físicas.
- No representación: No pedir a los niños
o niñas que cuenten una historia o reaccionen sobre
algo que no forma parte de su propia historia.
- Asegurar que los niños, niñas y el tutor
conozcan que están hablando con un periodista. Explicar
el propósito de la entrevista y para qué se
pretende usar.
- Obtener el permiso de los niños, niñas y
su tutor o tutora para todas las entrevistas, vídeos
o, cuando sea posible, para las fotografías. Cuando
sea posible y apropiado este permiso debe estar por escrito
y debe ser obtenido en circunstancias que aseguren que tanto
los niños como el tutor no están presionados
de ninguna manera y entienden que ellos son parte de una
historia que puede ser distribuida local y globalmente.
Esto se asegura sólo si el permiso se obtiene hablando
con los niños en su propia lengua y si la decisión
es tomada en consulta con un adulto.
- Prestar atención a cuándo y cómo
los niños o niñas son entrevistados. Limitar
el número de entrevistadores y de fotógrafos.
Asegurar que los niños estén cómodos
y puedan contar su historia sin presión externa,
incluyendo la presión del entrevistador. En películas,
vídeos o entrevistas de radio tener en cuenta que
la elección del contexto de audio o visual puede
implicar su vida y su historia. Asegurarse que los niños
no sean perjudicados o se vean afectados por mostrar su
casa, comunidad u otros lugares.
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