Los hijos de inmigrantes tienen problemas para cubrir necesidades básicas, acceder a ayudas públicas, atención sanitaria y enseñanza

Barcelona | 14/10/2011 | Actualizada a las 13:23h | espana
Un informe de la Fundació Pere Tarrés y UNICEF España refleja las dificultades de niños de origen extranjero para acceder a sus derechos.

Los niños de familias inmigrantes que viven en España tienen dificultades para acceder a derechos fundamentales como la alimentación, la educación o la salud, según el informe Abriendo ventanas: infancia, adolescencia y familias inmigradas en situaciones de riesgo social, presentado hoy por UNICEF España y la Fundació Pere Tarrés.

Para la redacción del documento se ha entrevistado a 106 profesionales implicados en el trabajo con el colectivo de hijos inmigrantes, y a ocho menores de nacionalidad extranjera.

Los expertos alertan de algunas situaciones extremas de niños de origen extranjero que tienen dificultades para cubrir las necesidades alimentarias, que van a la escuela sin desayunar o sin ducharse porque no tienen agua en casa, o que no pueden pagar medicinas.

En 2009 había en España 971.479 menores que tenían nacionalidad extranjera, esdecir, el 12% de la población menor de 18 años, concentrándose principalmente en Cataluña (21%), Madrid (18%), Comunidad Valenciana (14%) y Andalucía (12%)

La mayoría de la población de 0 a 17 años nacida en el extranjero procede de países europeos (35%) y americanos (48%), seguidos por los africanos (14%) y los asiáticos (6%). Rumanía se encuentra en primer lugar, con un 12% de población, seguida de Ecuador (12%), Marruecos (11%) y Colombia (7%). El primer país asiático es China (4%).

El informe ha sido elaborado por las investigadoras Violeta Quiroga y Ariadna Alonso, de la Fundació Pere Tarrés, yanaliza los factores que pueden conducir a estos niños a una situación de riesgo social. Este trabajo de investigación pone de manifiesto dificultades a la hora de empadronar a los niños debido a requerimientos de los ayuntamientos, a circunstancias familiares (alta movilidad de las familias) o a la imposibilidad de empadronar a algunos menores acogidos en centros de protección por no disponer del documento de identificación con fotografía.

Esta situación repercute en el acceso de los niños a servicios básicos como la sanidad. De hecho, se han detectado casos de retirada de tarjetas sanitarias por falta de documentación.

El informe presentado hoy hace patente la existencia de dilemas y controversias jurídicas entre el ordenamiento jurídico migratorio y el de protección de los derechos de la infancia, ya que detecta limitaciones a la hora de tramitar ayudas públicas y situaciones que vulneran el derecho a la reagrupación familiar.

Los expertos también destacan que los cambios continuos de los programas de enseñanza, la no inclusión de la diversidad cultural en el currículo académico y la incomprensión entre las familias y los colegios, representan un serio escollo para la formación. Estos problemas se ven agravados por el conocimiento a veces insuficiente de la lengua, sobre todo en niños de habla no hispana, y por los problemas económicos que afectan a sus familias como consecuencia de la precariedad laboral o la falta de empleo.

Prueba de la precariedad en la que viven muchas familias, es el relato de Ying Ying, una joven china de 15 años que llegó a España a través del proceso de reagrupación familiar. Durante su entrevista para el informe cuenta que “mi familia y yo vivimos en una habitación y las otras dos familias también cada una en una habitación”.

En el ámbito familiar, el documento subraya la ausencia de redes familiares extensas, una insuficiente supervisión parental, violencia como medida correctora o confrontación entre padres e hijos. Como consecuencia, se producen casos como el de Pedro, otro de los adolescentes entrevistados en el informe. Tiene 14 años y llegó a España desde Ecuador con sólo 5. Reconoce que se juntaba con “gente de bandas. Fui con ellos desde los 11 a los 14 años, ahora ya no voy con ellos, porque son gente peligrosa. Cuando estaba en la banda me metía en peleas y consumíamos drogas, como marihuana y hachís”.

Walter, de Colombia, asegura que “algunas veces no iba al colegio, me quedaba en casa de un amigo escuchando música y viendo la tele. Otras veces me quedaba durmiendo en casa, pero mi madre no se enteraba porque estaba trabajando.”

Una ausencia de control que repercute también en el mantenimiento de concepciones y pautas culturales en campos como el de la salud sexual y reproductiva. Gabriela, de origen portugués y guineano, ha nacido en España, tiene 17 años y ya ha sido madre. “Desde que soy madre todo ha cambiado, sé lo que es querer a un hijo; las cosas no son fáciles pero yo siempre lucharé por él, nunca lo abandonaré como hizo ella (su madre)”, dice.

Por esa razón, el informe recomienda que se faciliten los trámites y requisitos para la reagrupación familiar de los hijos menores de edad, así como las ayudas que puedan minimizar las situaciones de riesgo.

Buenas prácticas

El documento plantea 25 buenas prácticas que pueden ayudar a corregir algunas de las deficiencias detectadas en diferentes ámbitos.

Desde el punto de vista educativo, se recomienda la formación sobre circuitos y funcionamiento de la escuela para las familias inmigrantes, así como la preparación de los contenidos de las reuniones escolares con criterios de atención a la diversidad cultural en estos espacios (lengua, presencia de mediadores interculturales, orientación y atención individual, etc.). Con familias sin alfabetizar, se recomienda que el seguimiento de los hábitos y de la trayectoria educativa de los hijos se lleve a cabo

con material más gráfico, como las fichas y colores. También se ha comprobado que la presencia de aulas de autoaprendizaje en las escuelas ha mejorado el rendimiento escolar.

En el ámbito familiar se resaltan los efectos positivos que tienen los Programas de Soporte Familiar desarrollados por los ayuntamientos a través de técnicos de reagrupación familiar antes y después de la llegada de los niños. También se destacan los resultados de las sesiones de acompañamiento individualizado a la familia y al niño reagrupado para reorientar las relaciones familiares.

 

Para ver el informe completo: www.unicef.es

 

Para descargar fotografías de la presentación del informe: http://www.flickr.com/photos/47746894@N07/sets/72157627759400527/

 

 

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UNICEF trabaja en el terreno en más de 150 países y territorios para tratar de garantizar a los niños y las niñas  el derecho a sobrevivir y a desarrollarse desde la primera infancia hasta la adolescencia. UNICEF, que es el mayor proveedor de vacunas para los países en desarrollo, trabaja para mejorar la salud y la nutrición de la infancia; el abastecimiento de agua y saneamiento de calidad; la educación básica de calidad para todos los niños y niñas y la protección de los niños y las niñas contra la violencia, la explotación y el VIH/SIDA. UNICEF está financiado en su totalidad por las contribuciones voluntarias de individuos, empresas, fundaciones y gobiernos.

 

Acerca de la Fundació Pere Tarrés

 

La Fundació Pere Tarrés es una organización no lucrativa de acción social y educativa, que tiene por finalidad la educación en el tiempo libre, la promoción del voluntariado, la mejora de la intervención social y el apoyo al tejido asociativo. Es una institución muy representativa en el ámbito de la educación en el tiempo libre a Cataluña que actualmente actúa en todo el territorio español. Fundada en Barcelona el 1985, posee un bagaje de más de 50 años, surgiendo de diferentes iniciativas de formación, tiempo libre y servicios, hoy integradas en la Fundación Pere Tarrés.

Lugar: 
Barcelona