 |
| © UNICEF/India/2006 |
| Tasmina, una niña sana y fuerte, en los brazos de su madre. |
|
El padre de Tasmina, el único sostén de la familia, trabaja en los campos. Su cabaña de barro de una sola habitación tiene un balcón abierto donde la madre de Tasmina, Amina Bibi, cocina, y la abuela juega con los niños. En Bengala occidental, las estadísticas sobre desnutrición, especialmente entre niños y niñas, son alarmantes. Uno de cada 2 niños menores de 3 años tiene peso inferior a normal, más de 4 de cada 10 sufre retraso en el crecimiento, y 1 de cada 8 padece emaciación. Los niños corren un grave peligro de tener anemia.
Por ello, ¿con qué alimenta Amina Bibi a su hija para que éste tan sana? ¿Cómo, a pesar de sus labores domésticas cada vez mayores, encuentra Amina tiempo para ocuparse de ella? ¿Cuándo se ocupa de su hija cuando está enferma? ¿Dedica el padre algo de tiempo a su hija?
Enfoque de base
La familia de Tasmina, que tiene acceso a los mismos recursos que otros habitantes del poblado, aprendió nuevas prácticas y las combinó con las tradicionales para producir resultados satisfactorios. La pequeña está creciendo estupendamente, sobre todo debido al hecho de que su familia se ha beneficiado de Positive Deviance, un programa para la primera infancia iniciado en 2001 con la premisa de que las soluciones a los problemas comunitarios existen ya dentro de la comunidad.
Amina comenzó a amamantar a su hija inmediatamente después del nacimiento, a diferencia de muchas otras mujeres que lo hacen varios días después, siguiendo la creencia errónea de que el calostro perjudica al recién nacido, cuando en realidad se trata de un líquido rico en vitaminas que proporciona al lactante su primera inmunización.
Cuando Tasmina tenía seis meses, Amina comenzó a darle alimentos semisólidos, entre ellos pescados y legumbres. También utilizó hierbas medicinales, disponibles en el lugar, para curar los problemas estomacales de la niña. A su regreso del trabajo, el padre de la niña le trae una fruta o un juguete, y juega con ella cuando llega a casa. Todas las noches le canta una canción antes de dormir.
Positive Deviance hace hincapié en el cambio de comportamiento mediante el aprendizaje participativo y la movilización de la comunidad. En Bengala occidental, el programa se centra en las prácticas de alimentación que conducen a la desnutrición infantil y alienta a los progenitores a cambiar los hábitos alimentarios equivocados. También capacita a las mujeres en prácticas neonatales y de atención infantil, así como de prevención de la salud.
Para decirlo de una forma simple, Positive Deviance trata de comprender y compartir los modelos de alimentación y atención positivos de familias que sufren privaciones, pero cuyos hijos están sin embargo bien alimentados, es decir, familias que tienen hijos sanos a pesar de vivir en la pobreza. Las prácticas y hábitos de estas personas les permiten superar las dificultades y encontrar soluciones -por muy poco convencionales que sean- a problemas frecuentes en sus vidas. Este enfoque de base ha movilizado a la comunidad, y ha impulsado cambios individuales y sociales a todos los niveles.
Reproducir el programa
Aunque los primeros programas nutricionales se centraron en los niños y niñas enfermos y desnutridos, Positive Deviance identifica a los que están sanos en entornos de escasos recursos y los utiliza como fuente de buenos ejemplos para compartirlos con otras personas en la comunidad. En lugar de preguntar "¿cómo puedo ayudarle?", el programa se plantea esta otra pregunta: "¿Cómo se ayudan ustedes mismos?".
Positive Deviance ha arrancado de manera espectacular en Bengala occidental debido a que los cambios de comportamiento son aceptables, viables y sostenibles. De hecho, ha tenido tanto éxito que otros departamentos del Gobierno de la India están interesados en reproducir los programas en otras partes.
Actualmente, el programa, que recibe apoyo de UNICEF, está siendo aplicado en los distritos de Murshidabad, South 24 Paraganas, Dakshin Dinajpur y Purulia, que abarcan un total de 1.015 poblados con una población conjunta de un millón, entre ellos 122.000 niños y niñas menores de tres años.
Ahora, gracias a Positive Deviance, otras familias comparten la felicidad de la preciosa Tasmina y su familia, porque sus hijos están también mejor alimentados, son más vivaces y tienen más ganas de jugar.
|