Supervivencia infantil
UNICEF trabaja para garantizar a los niños su principal derecho: la supervivencia. actúamos en programas de salud, agua, saneamiento y nutrición.
La tasa de mortalidad infantil es uno de los principales indicadores de la pobreza y del grado de desarrollo de un país. El número de muertes de niños menores de cinco años ha disminuido de casi 12 millones en 1990 a menos de 6,9 millones en 2011. Unos 14.000 niños menos mueren cada día respecto a hace dos décadas. Aún así, la cifra es muy alta: 19.000 al día. Y lo que es más difícil de comprender: las causas se pueden evitar con medidas sencillas y poco costosas.
Principales causas de la mortalidad infantil:
- Enfermedades prevenibles, como la neumonía, la diarrea y la malaria, responsables del 36% de las muertes de niños menores de cinco años en todo el mundo. La neumonía es la principal causa de muerte en niños menores de cinco años, causando el 18% de las muertes en todo el mundo, una pérdida de unos 1,3 millones de vidas en 2011, la mayor parte en África subsahariana y Asia meridional.
- Causas indirectas: los efectos de los conflictos armados y el VIH/SIDA. Más de 1.000 millones de niños viven en territorios afectados por conflictos armados y unos 230.000 niños mueren al año por causas relacionadas con el VIH/SIDA. Sin tratamiento, el 50% de los niños con VIH/SIDA mueren antes de los dos años de edad.
- La desnutrición, una higiene deficiente y la falta de acceso a agua potable y saneamiento. La desnutrición se relaciona con más de un tercio de todas las muertes de niños menores de cinco años. Más de 180 millones de niños de los países en desarrollo sufren desnutrición crónica, lo que produce un retraso en el crecimiento. Asimismo, unos 4.000 niños menores de de cinco años mueren al día por falta de agua potable y saneamiento adecuado.
Reducir en dos terceras partes para 2015 la mortalidad infantil es el cuarto Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) de Naciones Unidas, y desde UNICEF trabajamos para conseguir esta meta.
Los progresos realizados hasta la fecha son consecuencia directa del compromiso colectivo, la energía y los esfuerzos de gobiernos, donantes, organizaciones no gubernamentales, agencias de Naciones Unidas, científicos, profesionales, comunidades, familias e individuos.
¿qué se puede hacer?
Reducir la mortalidad infantil no requiere de grandes inversiones ni de tecnología avanzada. La mayoría de las muertes de madres y bebés que se producen en el mundo pueden prevenirse con la combinación de medidas sencillas que, a pesar de su bajo coste, han demostrado ser muy eficaces:
- La inmunización frente a enfermedades como el sarampión, la polio, el tétanos o la rubeola. Todos los años se evitan alrededor de 2,5 millones de muertes de niños menores de cinco años gracias a la vacunación contra el sarampión y contra la difteria, el tétanos y la tos ferina (vacuna DTP).
- El tratamiento con antibióticos adecuados de ciertas enfermedades .
- El uso de mosquiteras tratadas con insecticida para evitar el contagio de malaria. Por su relación con la supervivencia infantil, la lucha contra la malaria tiene carácter prioritario en todo el mundo.
- La mejora en las prácticas de lactancia materna y la introducción de suplementos nutricionales. La lactancia materna, el aporte de vitaminas y minerales y el tratamiento de la desnutrición aguda han demostrado su eficacia para reducir la mortalidad infantil.
Sin embargo, para “salvar una vida” no basta con asegurar la supervivencia básica, también hay que sentar las bases para un desarrollo más profundo. ¿Cómo? Todos los países pueden reducir sus tasas de mortalidad infantil a 20 muertes o menos por cada 1.000 nacidos vivos en 2035, centrándose en un conjunto de ejes estratégicos y acciones:
- Ampliar los esfuerzos en los 24 países que representan el 80% de las muertes de niños menores de cinco años.
- Reforzar los sistemas de salud para incrementar la cobertura de las poblaciones marginales.
- Abordar las cinco causas principales de mortalidad infantil (neumonía, diarrea, malaria, nacimientos prematuros e intraparto).
- Invertir en la educación de las niñas, el empoderamiento de la mujer y el crecimiento económico inclusivo.
- Fortalecer la rendición de cuentas en materia de supervivencia infantil, materna y neonatal.
El trabajo de UNICEF en supervivencia infantil
Para UNICEF, la supervivencia es el primer derecho de los niños y niñas. Nuestro trabajo para reducir la mortalidad infantil en el mundo se centra en programas de salud, nutrición y agua y saneamiento.
Las acciones principales que lleva a cabo UNICEF tienen que ver con la prevención y tratamiento de la desnutrición infantil, la rehidratación oral en caso de diarrea, la promoción de la lactancia materna, la inmunización contra las enfermedades prevenibles o la distribución de mosquiteras para evitar el contagio de malaria.
Gran parte de estas acciones se realizan en África subsahariana y Asia meridional, las regiones del mundo con mayor número de de muertes infantiles.
Acción de UNICEF en 2011:
- 10 millones de niños fueron vacunados contra el sarampión.
- 14,5 millones de hogares recibieron mosquiteras tratadas con insecticida para prevenir la malaria.
- 7 millones de hogares tuvieron acceso a fuentes mejoradas de agua potable.






