Supervivencia infantil

UNICEF trabaja para garantizar a los niños su principal derecho: la supervivencia. actúamos en programas de salud, agua, saneamiento y nutrición. 

La tasa de mortalidad infantil es uno de los principales indicadores de la pobreza y del grado de desarrollo de un país. El número de muertes de niños menores de cinco años ha disminuido más de la mitad: de 12,7 millones en 1990 a 5,9 millones en 2015, salvándose unas 50 millones de vidas.

Aún así, la cifra es muy alta: 16.000 niños siguen muriendo cada día. Y lo que es más difícil de comprender: las causas se pueden evitar con medidas sencillas y poco costosas.

Principales causas de la mortalidad infantil:

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  • Enfermedades prevenibles, como la neumonía, la diarrea y la malaria, responsables de un tercio de las muertes de niños menores de cinco años en todo el mundo.
  • Causas indirectas: los efectos de los conflictos armados y el VIH/SIDA. Más de 1.000 millones de niños viven en territorios afectados por conflictos armados y unos 230.000 niños mueren al año por causas relacionadas con el VIH/SIDA. Sin tratamiento, el 50% de los niños con VIH/SIDA mueren antes de los dos años de edad.
  • La desnutrición, una higiene deficiente y la falta de acceso a agua potable y saneamiento. La desnutrición se relaciona con cerca de la mitad de todas las muertes de niños menores de cinco años. Unos 159 millones de niños de los países en desarrollo sufren desnutrición crónica, lo que produce un  retraso en el crecimiento. Asimismo, unos 4.000 niños menores de  de cinco años mueren al día por falta de agua potable y saneamiento adecuado.  
Reducir la mortalidad infantil al menos a 25 por cada 1.000 nacidos vivos es uno de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y desde UNICEF trabajamos para conseguirlo.
 
Los progresos realizados hasta la fecha son consecuencia directa del compromiso colectivo, la energía y los esfuerzos de gobiernos, donantes, organizaciones no gubernamentales, agencias de Naciones Unidas, científicos, profesionales, comunidades, familias e individuos.

¿qué se puede hacer?

Reducir la mortalidad infantil no requiere de grandes inversiones ni de tecnología avanzada. La mayoría de las muertes de madres y bebés que se producen en el mundo pueden prevenirse con la combinación de medidas sencillas que, a pesar de su bajo coste, han demostrado ser muy eficaces

  • La inmunización frente a enfermedades como el sarampión, la polio, el tétanos o la rubeola. Todos los años se evitan entre 2 y 3 millones de muertes de niños menores de cinco años gracias a la vacunación contra el sarampión y contra la difteria, el tétanos y la tos ferina (vacuna DTP).
  • El tratamiento con antibióticos adecuados de ciertas enfermedades .
  • El uso de mosquiteras tratadas con insecticida para evitar el contagio de malaria. Por su relación con la supervivencia infantil, la lucha contra la malaria tiene carácter prioritario en todo el mundo.
  • La mejora en las prácticas de lactancia materna y la introducción de suplementos nutricionales. La lactancia materna, el aporte de vitaminas y minerales y el tratamiento de la desnutrición aguda han demostrado su eficacia para reducir la mortalidad infantil.

Sin embargo, para  “salvar una vida” no basta con asegurar la supervivencia básica, también hay que sentar las bases para un desarrollo más profundo. ¿Cómo? Todos los países pueden reducir sus tasas de mortalidad infantil a 20 muertes o menos por cada 1.000 nacidos vivos en 2035, centrándose en un conjunto de ejes estratégicos y acciones:

  • Ampliar los esfuerzos en los 24 países que representan el 80% de las muertes de niños menores de cinco años.
  • Reforzar los sistemas de salud para incrementar la cobertura de las poblaciones marginales.
  • Abordar las cinco causas principales de mortalidad infantil (neumonía, diarrea, malaria, nacimientos prematuros e intraparto).
  • Invertir en la educación de las niñas, el empoderamiento de la mujer y el crecimiento económico inclusivo.
  • Fortalecer la rendición de cuentas en materia de supervivencia infantil, materna y neonatal.

En 2012, UNICEF lanzó la campaña internacional Compromiso con la supervivencia infantil: Una promesa renovada, para poner fin a las muertes infantiles prevenibles. Hasta la fecha, unos 180 gobiernos y cientos de grupos de la sociedad civil y entidades religiosas, así como individuos particulares, se han comprometido a redoblar los esfuerzos para dar a cada niño el mejor comienzo posible en la vida.

El trabajo de UNICEF en supervivencia infantil  

Para UNICEF, la supervivencia es el primer derecho de los niños y niñas. Nuestro trabajo para reducir la mortalidad infantil en el mundo se centra en programas de salud, nutrición y agua y saneamiento.

Las acciones principales que lleva a cabo UNICEF tienen que ver con la prevención y tratamiento de la desnutrición infantil, la rehidratación oral en caso de diarrea, la promoción de la lactancia materna, la inmunización contra las enfermedades prevenibles o la distribución de mosquiteras para evitar el contagio de malaria.

Gran parte de estas acciones se realizan en África subsahariana y Asia meridional, las regiones del mundo con mayor número de de muertes infantiles.

Acción de UNICEF en 2015:

Estos son algunos de los logros conseguidos por UNICEF y sus aliados en materia de supervivencia y desarrollo infantil en 2015, gracias al apoyo de sus socios, donantes y colaboradores:

  • 40 millones de personas con acceso a agua potable.
  • 3,2 millones de niños menores de cinco años tratados contra la desnutrición aguda grave
  • 2.800 millones de dosis de vacunas distribuidas en 95 países para inmunizar al 45% de los niños y niñas del mundo.
  • 22,3 millones de mosquiteras impregnadas con insecticida para la lucha contra la malaria.
  • 35.000 toneladas de alimento terapeutico listo para consumir.
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