Emergencia Haití: terremoto

Población infantil(de una población total de 10.033.000 personas)
43%
Tasa de mortalidad infantil(por cada 1000 habitantes)
87
Acceso a agua potable 
63%
Esperanza de vida al nacer 
61 años
Tasa de matriculación escolar 
50%
Miscillite Leisson junto a su hija de 33 meses fuera de su tienda en un campamento de desplazados en Puerto Príncipe.

Haití, ya no está en la fase de recuperación del desastre, está en el momento de hacer cambios reales e históricos para los niños, de manera sostenible y a largo plazo.

Muchos niños están en riesgo de ser olvidados, los más vulnerables, en campos de desplazados o en centros residenciales, viviendo en las calles, o en zonas rurales de difícil acceso.

Durante estos dos años se han alcanzado importantes logros para la supervivencia, educación y protección de la infancia, según el informe a dos años de la emergencia publicado por UNICEF.

Pero Haití aún es un estado frágil que requiere apoyo para desarrollar las capacidades locales, incluyendo a las instituciones del gobierno, y la sensibilización sobre buenas prácticas para el bienestar de la infancia.

La dramática situación de destrucción causada por el terremoto que azotó Haití en enero de 2010, aún está afectando a miles de personas, muchas de ellas niños. Unas 220.000 personas murieron y 300.000 sufrieron heridas a causa de la catástrofe.

La vida diaria sigue siendo un gran reto para los que sobrevivieron al desastre.

Todavía quedan 550.000 personas sin hogar, viviendo en campamentos de desplazados (hay unos 800 en todo el país). Aunque no podemos olvidar que la cifra se ha reducido considerablemente ya que en el momento álgido de la emergencia ascendía a 1,6 millones. 

La mayoría de las familias que quedan en estos campos vivían de alquiler antes del terremoto, no tienen un hogar al que regresar por lo cual la reubicación es cada vez más difícil y lenta.

A pesar de que aún quedan cicatrices de la devastación causada por el terremoto, se aprecian datos alentadores: en menos de dos años se han removido 5 millones de metros cúbicos de escombros.

ACCIÓN DE UNICEF

La respuesta a la emergencia ha sido uno de los operativos más grandes de las últimas décadas, pero es importante destacar la participación activa de la población haitiana en su propia recuperación.

UNICEF ha trabajado durante estos dos años con el gobierno y con aliados locales y nacionales, para asegurar la ayuda de emergencia, la recuperación, y mejorar la situación de la infancia antes del terremoto, que ya era muy difícil.
 

ACCIóN DE UNICEF EN EL ÁREA DE SALUD

Antes del terremoto las tasas de mortalidad en Haití eran las más altas de la región y la mitad de la población no tenía acceso a medicamentos ni cuidados sanitarios. Uno de cada 13 niños moría antes de cumplir 5 años.

Tras el terremoto que devastó las pocas infraestructuras existentes, los esfuerzos en salud se dirigieron exclusivamente a paliar las consecuencias del desastre.

Con el brote de cólera, el sector sanitario se vio puesto a prueba ya que no existía un sistema de salud pública capaz de responder a una emergencia de esta envergadura. Durante este periodo crítico UNICEF apoyó con suministros y asesoramiento para superar de manera inmediata la crisis.

Actualmente los esfuerzos se encaminan a aumentar la capacidad nacional para mantener los servicios de tratamiento y prevención del cólera. Hay 16 centros de tratamiento del cólera, 120 unidades de tratamiento más pequeñas, y 1.172 puntos locales para la rehidratación oral.

Resultados positivos tras estos dos años de respuesta a la emergencia:

  • Casi 170.000 niños fueron vacunados contra enfermedades prevenibles en Haití. La cobertura de inmunización rutinaria aumentó del 58 %hasta casi el 80% entre 2010 y 2011.
  • Unas 800 mujeres embarazadas con VIH recibieron acceso a servicios de prevención de transmisión madre-hijo
  • Más de 15.000 adolescentes vulnerables en Puerto Príncipe recibieron información sobre la prevención del VIH y 2.500 adolescentes se sometieron a pruebas de VIH, tras lo cual 522 recibieron tratamiento con antirretrovirales.

  

acción de unicef en el área de NUTRICIÓN

Antes del terremoto la situación nutricional era una crisis silenciosa. Una quinta parte de los menores de 5 años sufrían desnutrición aguda y tres cuartas partes desnutrición crónica. El 53% de las muertes de niños en esta franja de edad estaba relacionado con la desnutrición.

El terremoto y el brote de cólera aumentaron la inseguridad alimentaria y debilitaron aún más el sistema de salud. En estos momentos, se está produciendo una expansión sin precedentes en los servicios de prevención y tratamiento de la desnutrición de niños y mujeres.

Con el apoyo de UNICEF, se han establecido 290 unidades de tratamiento ambulatorio y 24 unidades de estabilización hospitalaria para el tratamiento de niños con desnutrición aguda grave.

Además, junto con nuestros aliados, hemos conseguido controlar la situación de 393.000 niños y se ha conseguido una tasa de recuperación del 76 por ciento, con una tasa de mortalidad inferior al 2 por ciento, lo cual indica la calidad del servicio recibido por 15.300 niños con desnutrición aguda o grave.
 

AGUA, SANEAMIENTO E HIGIENE

Antes del terremoto el acceso a servicios de agua, saneamiento e higiene era muy bajo, y casi inexistente en algunas zonas rurales. En 2008 sólo el 17% de los hogares tenían acceso a instalaciones de saneamiento adecuadas y sólo el 55% de la población rural tenía acceso a una fuente de agua mejorada.

El terremoto devastó la poca infraestructura existente, que fue puesta a prueba de nuevo con el brote de cólera, lo que puso de relieve la necesidad de solucionar esta situación de manera sostenible para prevenir nuevas crisis en el futuro.

En estos momentos, ha aumentado la conciencia entre la población de la importancia de una buena higiene, el uso de agua potable y un saneamiento adecuado para su salud. El tratamiento del agua a nivel doméstico ha aumentado del 32% al 77%.

Además:

  • Se han instalado o rehabilitado 445 puntos de agua en las zonas de retorno.
  •  Se han rehabilitado los planes de suministro de agua para 58 zonas urbanas vulnerables en Petit Goâve y en Puerto Príncipe
  •  En zonas rurales 143.000 personas se están beneficiando de servicios y de suministro de agua.
  • Durante 2011 UNICEF proporcionó suministros de prevención del cólera para 2,2 millones de personas.
  • Por primera vez se ha instalado una planta de tratamiento y eliminación de residuos humanos (heces) que está funcionando desde septiembre del 2011 en Puerto Príncipe.

En los campos de desplazados ha habido resultados positivos: 

  • 322.000 personas con acceso a instalaciones sanitarias adecuadas mejoradas
  •  196.000 personas con al menos 10 litros de agua al día .....
  

EDUCACIÓN

Antes del terremoto no se dedicaban fondos públicos a educación  (5% en 2007) y más del 90% de las infraestructuras educativas eran privadas, lo que suponía una barrera económica importante para el acceso a la educación.

El terremoto dañó o destruyó unos 4.000 centros educativos, afectando a la escolarización de unos 2,5 millones de estudiantes.

Dos años después del terremoto la situación es muy diferente. UNICEF apoya la iniciativa del nuevo Presidente para una educación gratuita para los niños que no acudían a la escuela. Además también se han enviado suministros y materiales escolares para unos 750.000 niños.

Además se han construido 193 escuelas semipermanentes con sistemas antisísmicos que albergan a 80.000 niños en cuatro departamentos del país.

Se ha incluido en el plan educativo a la primera infancia, estos es los niños de hasta los 6 años de edad, que tradicionalmente quedaban fuera del sistema educativo en Haití.

Además, las escuelas han sido un elemento activo en la respuesta al cólera, puesto que habían incorporado un sistema de higiene adecuado y han dado información a los niños sobre cómo prevenir y tratar la enfermedad.

Cerca de 1,5 millones de niños han recibido materiales de promoción de la higiene, y con apoyo de UNICEF se están mejorando las instalaciones de saneamiento en 150 escuelas (76.800 niños) en 2010 y en 48 escuelas (17.616 niños) en 2011.
 

PROTECCIÓN DE LA INFANCIA

Antes del terremoto, los sistemas de protección eran prácticamente inexistentes. Había unos 225.000 niños trabajando como “restaveks” (realizando trabajos domésticos en familias con recursos a cambio de atención y educación, sin embargo en la práctica acaban trabajando en regimen de esclavitud sin recibir ningún cuidado ni atención) 50.000 estaban en centros residenciales (especie de orfanatos) y 2.700 vivían en las calles.

La situación de vulnerabilidad de la infancia empeoró con el terremoto afectando a las instituciones ya débiles y a la capacidad de los padres y cuidadores para atenderlos.

Sin embargo las leyes están cambiando de manera positiva. En 2011 el gobierno haitiano firmó el Convenio de la Haya sobre adopciones internacionales, que vela por el interés superior del niño y protege sus derechos. También se están armonizando las leyes nacionales sobre adopción.

En cuanto a los niños separados de sus familias, se han hecho avances en las diferentes opciones posibles para su cuidado:

  • La mejor opción es la reunificación con su familia. El pasado septiembre se habían reunido a 2.770 niños con sus parientes.
  • Centros residenciales. Antes del terremoto no se sabía cuántos niños vivían en estos centros, ni tampoco se llevaba un control sobre la calidad de su atención. Ahora se han evaluado 336 de estos centros y se ha inscrito a más de 13.400 niños que viven en ellos.
  • Control del tráfico de niños fuera del país: UNICEF ha apoyado para el aumento y la formación de los agentes de la Brigada de Protección de los Menores dentro de la policía. La mejora en el control de la frontera es notoria desde antes del terremoto.

Además, se han puesto en marcha 520 espacios acogedores para la infancia donde 120.000 niños de 9 departamentos pueden jugar, relacionarse, estar seguros y superar los momentos tan duros que han vivido por el terremoto.
 

País: 
Haití