Grave crisis alimentaria en Sahel

 

Unos 18 millones de personas están directamente afectados por la crisis alimentaria y nutricional en el Sahel, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de Naciones Unidas, que afecta ya a nueve países: Burkina Faso, Chad, Malí, Mauritania, Níger, Camerún, Nigeria, Senegal, Gambia.

El país con tasas más elevadas de desnutrición es Níger, donde desde enero de 2013, UNICEF ha prestado tratamiento contra la desnutrición aguda grave a 28.840 niños menores de cinco años. También ha hecho posible que 52.600 niños tengan acceso de nuevo a la educación.

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Además de la crisis nutricional, el conflicto en el norte de Mali, que afecta a casi 3 millones de personas, dificulta  seriamente el bienestar y la supervivencia de los niños y sus familias. A causa de este conflicto hay 270.000 desplazados internos y han huido de sus casas más de 449.000 personas de los que 178.000 se han refugiado en Níger (54.000), Mauritania (69.000) y Burkina Faso (47.000).
 
Por otra parte, el conflicto hace a los niños  más vulnerables al maltrato, violencia o abusos. Los niños están haciendo frente a una continua crisis alimentaria que vive la región.  La inestabilidad ha agravado la falta de protección de la infancia y exacerbado la inseguridad alimentaria.
 
En 2012, 54.000 niños fueron admitidos en programas para el tratamiento de la desnutrición aguda severa y en 2013 se estima que 450.000 niños menores de cinco años sufriran desnutrición aguda moderada y 210.000 desnutrición aguda severa. Además, hay más de 700.000 niños en edad escolar afectados por el conflicto.
 
En Mali, UNICEF ha suministrado alimentos terapéuticos, material para la higiene, tabletas para la potabilización del agua, vacunas, medicinas, escuelas en una maleta y mosquiteras a 557.000 personas. Además ha facilitado el acceso a educación y formación profesional a 15.000 niños y niñas de población desplazada y suministrado material de agua, higiene y saneamiento a 449.000 personas.
 
UNICEF se está centrando en una respuesta integral a la crisis alimentaria y nutricional así como en asegurar el mantenimiento de los servicios básicos, el acceso a la educación y la protección de mujeres y niños.
 
UNICEF lucha contra las enfermedades diarréicas mediante el suminsitro de agua potable a 1,5 millones de personas y continúa respondiendo a la malaria, el cólera y las enfermedades relacionadas con el agua. Además, en colaboración con sus aliados en la región, lleva a cabo iniciativas para prevenir y responder a las necesidades de los niños separados de sus familias, que han sido objeto de abusos o maltrato, con especial atención en la situación de las niñas y las mujeres.
Ramatou Tankouanou alimenta a su bebé malnutrida de 7 meses, Saamatou Bangou, con alimento terapéutico en un centro de salud de Burkina Faso.

La acción de UNICEF

La respuesta a la emergencia de Sahel ha sido la intervención nutricional para niños menores de 5 años más grande que ha tenido lugar en esta región. Algunos resultados de estas acciones son:

  • Se ha tratado y salvado la vida a 927.000 niños con desnutrición aguda grave.
  • Se ha dado de alta a 400.000 niños.
  • Se ha vacunado a 1,9 millones de niños contra el sarampión.
  • Se han distribuido mosquiteras tratadas con insecticida a 7,3 millones de familias.
  • Además, el número de centros nacionales de salud ha aumentado de 3.100 a 4.700 desde 2011; se han distribuido suministros y equipos; se ha formado a personal local de salud y se han establecido clínicas móviles en zonas que carecen de centros de nutrición.
Para responder a las necesidades de los niños afectada por esta crisis en Burkina Faso, Chad, Mali, Mauritania y Níger se necesitan unos 217 millones de dólares (161 millones de euros).
 
El Departamento de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO) y UNICEF han firmado en mayo de 2013 un acuerdo de financiación por valor de 10 millones de euros, para proporcionar tratamiento médico urgente y alimento terapéutico listo para usar a unos 437.000 niños menores de cinco años con desnutrición aguda grave en siete países del Sahel.
 
Los fondos se utilizarán también para formar a 64.000 trabajadores con el fin de identificar a los niños en riesgo y promover en las comunidades buenas prácticas saludables.
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