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| © UNICEF/HQ07-0108/Thierry Delvigne Jean |
En 2006, por primera vez en la historia reciente, la cifra
total de muertes anuales entre los niños y niñas menores
de cinco años fue inferior a los 10 millones, al situarse
en los 9,7 millones. Esto representa una reducción de un
60% de la tasa de mortalidad en la infancia desde 1960. |
El informe sobre el Estado Mundial de la Infancia 2008 de UNICEF comienza con una pregunta: "¿Cuánto vale una vida?", una pregunta a que en la práctica no parece fácil dar respuesta, en vista de los casi 10 millones de muertes infantiles que sufre el mundo anualmente. La última edición de este informe anual de UNICEF está orientado a analizar la situación de los avances en supervivencia infantil en el mundo y analiza los progresos realizados para reducir las cifras de mortalidad infantil, que más allá de la estadística suponen la pérdida de millones de vidas humanas cada año.
“El informe describe las repercusiones de una serie de medidas simples y asequibles para salvar vidas, como la lactancia materna exclusiva, la inmunización, las mosquiteras tratadas con insecticida y la administración de suplementos de vitamina A. Todas estas medidas han contribuido a reducir las muertes infantiles en los últimos años”, afirma la Directora Ejecutiva de UNICEF, Ann M. Veneman.
| Reducción de la mortalidad infantil en el mundo |
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| Fuente: UNICEF, Organización Mundial de la Salud, División de Población de las Naciones Unidas y División de Estadística de las Naciones Unidas. |
El gráfico muestra como a escala mundial, la tasa de mortalidad
en la infancia se ha reducido casi un 25%
entre 1990 y 2006 |
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Iniciativas y políticas que salvan vidas
La publicación ofrece algunos ejemplos de iniciativas que han dado resultados, entre las que destacan:
la Iniciativa Acelerada para la Supervivencia y el Desarrollo de la Infancia, que proporciona atención primaria integrada a hogares pobres de África subsahariana
la Iniciativa relativa al Sarampión, una campaña mundial que desde 2000 ha contribuido a reducir las muertes causadas por el sarampión en un 68% en todo el mundo, y en un 90% en África.
Junto a estas iniciativas dedicadas a enfermedades específicas, son necesarias las inversiones destinadas a reforzar los sistemas nacionales de salud. El objetivo es establecer una atención continuada para madres, recién nacidos y niños y niñas de corta edad, incluyendo el hogar, el centro de salud, el hospital de distrito y otras esferas superiores. En este sentido son fundamentales las comunidades locales, que generan la demanda necesaria para promover una atención de la salud de calidad. El compromiso con el enfoque comunitario es fundamental para llegar a las poblaciones más marginadas y remotas.
“La supervivencia infantil no es solamente un imperativo de derechos humanos, es también un imperativo en materia de desarrollo”, afirma Joy Phumaphi, Vicepresidenta de la Red de Desarrollo Humano del Banco Mundial. “Invertir en la salud de los niños y de sus madres es una atinada decisión económica y una de las maneras más seguras que tiene un país para marcar el rumbo hacia un futuro mejor”.
La mortalidad infantil en el mundo: una tragedia cercana y evitable
El informe ha contado con aportaciones de expertos en salud infantil, representantes gubernamentales y personas directamente involucradas en la financiación de proyectos de supervivencia infantil, como Paul Farmer, Jim Yong Kim, Elisabeth N. Mataka o la co-presidenta de la Fundación Gates, Melinda French Gates, quien enfatiza las similitudes entre todas las mujeres que en el mundo afrontan el reto de la supervivencia de sus hijos: "Si yo fuera una mujer embarazada de Bangladesh, querría que un profesional sanitario bien preparado me ayudara a dar a luz sin complicaciones. Si fuese una joven madre de la India, querría que se me informara que la lactancia es preferible a los alimentos preparados porque constituye el mejor medio de proteger a mi bebé contra el cólera".
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| Causas inmediatas de las muertes infantiles |
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| Fuente: UNICEF y OMS |
Este gráfico muestra la distribución mundial de la mortalidad
por causas específicas entre los niños
menores de cinco años. La desnutrición se relaciona hasta con el 50% de todas las
muertes de niños y niñas de esa edad. |
Casi el 40% de todas las defunciones de menores de cinco años ocurren durante el período neonatal, o sea, el primer mes de vida.
Alrededor del 26% de estas muertes neonatales (que son el 10% de todas las defunciones de niños menores de cinco años) son producidas por infecciones graves.
Una proporción significativa de esas infecciones son originadas por la neumonía y la sepsis (una grave infección bacteriana transmitida por la sangre que se trata con antibióticos).
Cerca de 2 millones de niños menores de cinco años mueren anualmente de neumonía (más o menos uno de cada cinco fallecimientos a escala mundial), y hasta 1 millón más mueren por infecciones graves, incluida la neumonía, durante el período neonatal.
A pesar de los progresos realizados desde 1980, las enfermedades diarreicas ocasionan el 17% de las muertes de menores de cinco años.
El paludismo, el sarampión y el SIDA, en conjunto, son responsables del 15% de las defunciones infantiles.
Más allá de sus repercusiones individuales, muchas enfermedades y problemas de salud interactúan, elevando las tasas de mortalidad. La desnutrición contribuye hasta al 50% de las muertes infantiles. El agua insalubre, la higiene deficiente y las condiciones inadecuadas de saneamiento no solo explican la alta incidencia de las enfermedades diarreicas, sino que contribuyen de manera importante a la mortalidad de los niños menores de cinco años por neumonía, complicaciones neonatales y desnutrición. La mayoría de estas causas de mortalidad son evitables. |
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| © UNICEF/HQ05-1876/Donna de Cesare |
| GUATEMALA: Un niño sostiene en brazos a su hermana. Un compromiso político más firme y una financiación adecuada por parte de los gobiernos
son necesarios para garantizar el acceso a una atención continua para las madres, los recién
nacidos y los niños y niñas |
En camino hacia el objetivo de reducir la mortalidad infantil
En su
conjunto, la mitad de las regiones
del mundo están camino de alcanzar
el Objetivo de Desarrollo del Milenio 4 (ODM4)y reducir los índices de
mortalidad infantil en dos terceras
partes entre 1990 y 2015. Esto es sin
duda un panorama sin precedentes,
reflejo de los avances logrados en
materia de salud materna e infantil
durante el siglo pasado, así como
del compromiso asumido por los
donantes y los gobiernos nacionales
de unirse para garantizar que los niños
y niñas puedan crecer y avanzar.
Los datos indican que los medios se hallan a nuestro
alcance y que es posible reducir aún más la mortalidad infantil en el mundo hasta lograr el ODM4. Como resume el informe: "Lo que hace falta ahora
es voluntad y acción. Pues no hay
cometido más noble ni recompensa
más gratificante que salvar la vida
de un niño". |