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El conflicto de Darfur
| El conflicto actual tiene unas raíces complicadas. Más que de un conflicto étnico, su origen proviene de la presión demográfica y de la escasez de tierras. Las persistentes sequías han provocado en los últimos años disputas entre los agricultores y los ganaderos nómadas. A esto se ha sumado el interés por el control de los yacimientos petrolíferos de la zona |
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| © Fotos e imágenes pertenecientes a la exposición sobre Darfur organizada en Nueva York por UNICEF con fotos de Ron Haviv, Shezhad Noorani y Christine Nesbitt |
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Historia del conflicto
Desde el siglo XIII, Darfur fue un sultanato independiente, hasta su incorporación a Sudán en 1916.
La región se vió apartada de los planes de desarrollo del gobierno británico durante la época que duró la colonización. Este subdesarrollo respecto al resto del país ha perdurado tras la independencia. Esto, unido a la sequía y a los conflictos por la tierra y los recursos ha ido elevando el descontento de la población y la tensión en la zona.
En marzo de 2003, el movimiento rebelde SLA (Ejército de Liberación de Sudán), mató a más de 100 soldados sudaneses. Como respuesta, unas milicias armadas por el gobierno echaron a más de dos millones de personas de sus tierras. En junio de 2004, debido a la presión internacional, el gobierno permitió la llegada a Darfur de los trabajadores de ayuda humanitaria internacionales. En julio de 2005, el gobierno y los grupos rebeldes firmaron una “Declaración de Principios” para acabar con la guerra. Aún así las hostilidades continúan.
Las partes están actualmente manteniendo conversaciones de paz, con la mediación de la Unión Africana. Por el momento hay pocos resultados tangibles.
| Fechas clave |
1916: Gran Bretaña se anexiona el sultanato de Darfur, dentro del territorio de Sudán, entonces gobernado por los británicos. A lo largo de las décadas siguientes, los planes de producción industrial de algodón excluyen a la región de Darfur, que queda sumida en el subdesarrollo.
1956: Sudán logra la independencia
Febrero de 2003: Rebeldes de Darfur, pertenecientes al Ejército de Liberación de Sudán (SLA) atacan un puesto fronterizo sudanés en la capital de Darfur Norte, matando a más de 100 militares. El gobierno sudanés apoyó a las milicias Janjawed, que atacaron las poblaciones de Darfur con una estrategia basada en destruir y quemar todo lo que encontraban a su paso.
Abril de 2003: Los refugiados comienzan a huir hacia el oeste, llegando a Chad. Miles de ellos no llegan al país vecino y se convierten en desplazados dentro de Darfur.
Diciembre de 2003: Un representante de las Naciones Unidas define Darfur como “una de las peores crisis humanitarias del mundo”.
Abril de 2004: Un alto al fuego humanitario es acordado entre el gobierno de Jartún y los grupos rebeldes.
Mayo de 2004: La presión de los Estados Unidos y de las Naciones Unidas logra que el gobierno sudanés acepte facilitar el acceso a los trabajadores de ayuda humanitaria. La llegada de la estación de lluvias hace que la distribución de ayuda sea más difícil.
Julio de 2004: Un acuerdo entre las Naciones Unidas y Sudán establece el compromiso de aliviar el conflicto en Darfur. Oficiales de las Naciones Unidas enviados para la inspección de los campamentos de desplazados son testigos de los continuos saqueos, intimidaciones y violaciones sufridos por los residentes en estos campamentos.
“Las conversaciones que tuvieron lugar en 2004 pueden considerarse “conversaciones” a duras penas. Su resultado ha sido más bien un engaño, porque los acuerdos fueron firmados sólo para ser incumplidos al día siguiente”, Jan Pronk, Representante Especial del Secretario General de la ONU para Sudán.
Septiembre de 2004: El Consejo de Seguridad de la ONU es informado de que la situación humanitaria en Darfur es aún muy sombría.
“Aunque Jartún ha hecho progresos en algunas áreas (como el despliegue de policía adicional y el levantamiento de las restricciones de acceso a las organizaciones humanitarias), ha fallado en el cumplimiento de sus compromisos. Primero, no ha sido capaz de parar los ataques de las milicias contra la población civil; y Segundo, las autoridades no han hecho nada para llevar ante la justicia o tan siquiera identificar a cualquiera de los líderes de las milicias” , Jan Pronk, Representante Especial del Secretario General de la ONU para Sudán.
Diciembre de 2005: Los rebeldes y el gobierno está actualmente manteniendo la séptima ronda de las conversaciones de paz en Abuja. La presión para alcanzar un acuerdo está aumentando en ambas partes.
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Grupos en conflicto
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| © Fotos e imágenes pertenecientes a la exposición sobre Darfur organizada en Nueva York por UNICEF con fotos de Ron Haviv, Shezhad Noorani y Christine Nesbitt |
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El conflicto de Darfur involucra a grupos tribales, gobierno, milicias armadas y grupos rebeldes. Sin embargo, en el conflicto más reciente (desde 2003) destacan algunos grupos en particular:
Janjawed Los Janjawed es el nombre que han recibido las milicias armadas que expulsan violentamente a la población de Darfur de sus hogares, cometiendo en muchos casos graves violaciones contra los derechos humanos. Sin embargo, “Janjawed” no es el nombre de un grupo concreto, sino que es un término que puede usarse para referirse a bandas delictivas, no necesariamente financiadas por el gobierno, o grupos árabes contratados para la protección privada de poblaciones.
Grupos rebeldes Dos grupos rebeldes, el Movimiento de Igualdad y Justicia y el Movimiento de Liberación de Sudán están luchando contra el gobierno sudanés. El segundo de ellos provocó la rebelión armada inicial contra el gobierno que ha llevado al conflicto que dura ya desde 2003.
Personas desplazadas
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| © Fotos e imágenes pertenecientes a la exposición sobre Darfur organizada en Nueva York por UNICEF con fotos de Ron Haviv, Shezhad Noorani y Christine Nesbitt |
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Los 200 campos en Darfur y en el vecino Chad han sido el centro de una gran actividad internacional.
Dos millones de personas han perdido sus casas y posesiones y dependen de la ayuda internacional. La mayoría son niños y niñas.
Los campamentos de refugiados y desplazados distribuyen suficiente comida y agua a las familias para sobrevivir. Hay clínicas y escuelas. Algunas familias en los campamentos tienen pequeños ingresos que obtienen trabajando, mendigando o vendiendo raciones provenientes de pequeños cultivos que prosperan en tierras compartidas con agricultores locales.
Es inseguro desplazarse lejos de los campamentos. Miles de mujeres y niñas han sido violadas, muchas de ellas mientras buscaban leña para el fuego.
Impacto
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| © Fotos e imágenes pertenecientes a la exposición sobre Darfur organizada en Nueva York por UNICEF con fotos de Ron Haviv, Shezhad Noorani y Christine Nesbitt |
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Más de la mitad de la población de Darfur son niños y niñas. Han sido asesinados, heridos, violados y obligados a abandonar se casas incendiadas. En su búsqueda de seguridad han soportado jornadas de viaje muy duras.
Unas 3.000 poblaciones han sido incendiadas, y la economía de Darfur se ha venido abajo. Debido a la inseguridad, los granjeros no están labrando sus tierras y los ganaderos trashumantes no pueden movilizar su ganado para alimentarlo o comerciar con él.
Se teme que en 2006 aumente la hambruna, que más gente se vea forzada a abandonar sus hogares y que el ciclo de decadencia continué. El impacto de la crisis recae desproporcionadamente sobre la infancia.
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